jueves, 26 de mayo de 2011

Preguntas para Juan Arancio

"¿Qué le preguntarías a Juan Arancio?" me preguntó no hace mucho Alejandro Aguado y pasó a informarme que un amigo iba a ir a entrevistarlo a su casa de Santa Fe.  Le mandé unas cuantas que se me ocurrieron de inmediato; estaban destinadas a sumarse a las que este amigo le formularía y que se publicarían en La Duendes.  Este dibujante santafesino, maestro de la pluma, que admiró a los lectores de la revista Hora Cero, las editoriales Columba y Record, que supo crear personajes gauchescos únicos como El Chumbiao y también deleitar a los niños con cientos de ilustraciones para Anteojito y otras publicaciones de García Ferré, que no dejó de pintar gauchos, caballos y paisajes con mano maestra, en fin, un enorme artista.

Un personaje escrito por Oesterheld y dibujado por Arancio, en la Feria de Frankfurt, 2010

Siempre recuerdo cuando lo veía llegar a la redacción de Anteojito con sus dibujos, su buen humor y un infaltable cuento que invariablemente nos hacía desternillar de risa. O sea, que para mí fue una gran alegría poder mandarle algunas de mis inquietudes por medio de un amigo de Alejandro. Lo que yo no sabía es que se trataba también de un amigo mío: el talentoso caricaturista, dibujante, líder de la Asociación de Dibujantes Independientes de Santa Fe y, como si todo esto fuera poco, cantor y compositor de los que cantan "con fundamento", al decir de Martín Fierro, Ramiro Rossi.

Con Ramiro, durante la mustra del Bicentenario, en Rosario

Sólo quedó en el tintero una pregunta que se me ocurrió a último momento y que llegó a tarde a la entrevista: "¡Qué nos puede contar sobre el legendario Pablo Pereyra, director de arte de la editorial Frontera y maestro de innumerables dibujantes?" Seguramente alguna anécdota guardará Arancio entre sus tantos recuerdos, así que ya tenemos material para ir planeando una segunda entrevista. Bueno, basta de palabrerío y vamos a la nota completa, tal como la publicó Ramiro en su propio blog:

sábado 21 de mayo de 2011

Entrevista a Juan Arancio (www.juanarancio.com.ar)


Entrevista a Juan Arancio
(Ramiro Rossi, Santa Fe, Argentina, viernes 20 de mayo de 2011)

Con un manojo de preguntas formuladas (y remitidas vía e-mail) por Alejandro Aguado (La Duendes, Historieta Patagónica) y por el dibujante bonaerense José Massaroli, me acerco a la casa de mi amigo y maestro Juan Arancio: dibujante, pintor, ilustrador, historietista y, como él dice: “argumentista”.

Con sus casi 80 años (el 24 de agosto próximo los cumplirá) y sobrellevando estoica y positivamente una enfermedad que lo afecta, Juan me recibe.
  Y aunque ella pida no figurar en esta nota ni en las fotos, ella, Graciela Clemente, su compañera, merece ser mencionada. Y también Tobías, su perro barbincho, idéntico a los que dibuja Juan y al que yo pedí que Graciela fotografiara para mostrar a la gente porque Tobías es un perro de los de Juan Arancio, el típico barbincho que puebla sus paisajes isleños junto a niños en “pata y en cuero” disfrutando del vivir.
  
Tobías, el "barbincho" de Juan, presentándome sus saludos.

Juan y Graciela me convidan unos mates. Junto a ellos está también el escritor Danilo Doyharzábal, entrañable amigo de Juan y compinche de muchas presentaciones mutuas por los pueblos de las provincias argentinas.

Doy comienzo al ping pong de preguntas y respuestas empezando con la lista que me remitiera Alejandro Aguado de La Duendes, Historieta Patagónica.

RR- ¿Cuántos años tiene? ¿Adónde nació y adónde reside actualmente?

JA -Tengo 79 años (este año cumplo 80). Nací aquí, en Santa Fe y resido aquí, en Santa Fe.

RR- ¿De cuando y dónde el gusto por el dibujo y por qué la historieta?

JA-  Ya a los 6 años, me recuerdo dibujando en la arena de la isla, a la que me llevaban mis hermanos Salvador (al que le decíamos “Tito”) y Felipe. Ellos, además, me pedían que fuera a comprarles las revistas de historietas como El Tony, por ejemplo. A mí me gustaba leer Pif Paf, Sansón y su hijo y me gustaba representar escenas y situaciones de la vida de la gente de mi barrio, a la manera de un Evaristo Carriego, pero a través del dibujo.

RR- ¿Cuándo y en que medio empezó a publicar?

JA- En el Diario El Interior de Santa Fe, en la década de 1950.

RR- Tal vez, uno de los géneros con el que más se lo asocia es el gauchesco o el histórico, por series como El chumbiao o el Capitán Ontiveros. ¿Qué destaca de ese género, hoy tan poco presente en la historieta argentina?

JA-  El conocimiento de nuestra historia es fundamental y creo que, a la inmensa mayoría, nos gusta la historia. Luego, lo gauchesco, particularmente me apasiona. Cuando era un muchachito y trabajaba vendiendo frutas, pasando por la Librería Hernández (que vendía y canjeaba libros usados), propuse al encargado canjearle frutas por el Martín Fierro y por Cazadores de ballenas, de Emilio Salgari. Así pude obtener esos libros en aquella oportunidad y me fui adentrando en el mundo de lo gauchesco y en el de la ficción.

RR- ¿Por qué le parece que el género gauchesco gusta tanto en el interior y no tanto en Buenos Aires?

JA- Supongo que porque en el interior el contacto con el mundo del campo y lo gauchesco es más próximo que en la gran ciudad y, por ello, hay una mayor afinidad con el tema.

RR- Usted dibujo historietas como Patria Vieja, guionadas por el mítico Oesterheld ¿Cómo era su forma de trabajo y durante cuántos años trabajó con él? ¿Lo conoció personalmente?

JA- Lo conocí personalmente y trabajé con él hasta la disolución de su editorial. La forma de trabajo era la estándar, te daban los argumentos y uno los dibujaba. Se daban indicaciones para cada viñeta, pero había un margen de libertad para crear sobre ello. Se pagaba contrarreembolso por cada página de historieta entregada.

RR- ¿Usted trabajó en diversos medios con lectores y formas de trabajo bastante diferentes como Columba, Clarín, Anteojito, etc. ¿Cómo era trabajar en esos medios y cómo se adaptaba a cada uno de ellos?

JA- En casi todos ellos, las formas de trabajar eran similares. Te entregaban el argumento y se te pagaba por página (lápiz, tinta, todo) entregada .
En todos los casos, uno estaba obligado a estar muy bien documentado para acertar en todo en la descripción de personajes, lugares, etc. Yo debía tener siempre una cada vez más completa biblioteca para ello.

RR- ¿Cómo era trabajar en Columba: tiempos de entrega, cantidad de páginas que había que realizar por mes, etc.?

JA- Cada dibujante establecía un arreglo particular con la editorial. En mi caso, debía entregar una página de historieta por día y cobraba contrarrembolso por cada página entregada.

 RR- ¿Cómo cree que repercutió la desaparición de Editorial Columba en los autores y en los lectores?

JA- Para los autores fué una muy importante fuente de trabajo. Su pérdida es lamentable, es un dolor. Para los lectores, un muy buen modo de acercarse a la literatura, a través de los magníficos argumentistas que escribían allí.

RR- ¿Usted se podría contar entre los autores que perdió la gran mayoría de los originales, algo que le sucedía a los que publicaban en Columba y Récord?
JA- Sí. Pero debo destacar que conservo originales que publicaba en Anteojito.

RR- ¿Con cuáles guionistas trabajó y cómo era la forma de trabajo?

JA- Te enumero los que recuerdo en este momento: Oesterheld, Mino Milani, Heredia, Trillo, Saccomanno. También adapté textos. Como en el caso de “Una excursión a los indios ranqueles” de Lucio Mansilla o del "Conventillo de La Paloma” de Vaccarezza.
  La forma de trabajo era la estándar. Te entregaban los argumentos y uno dibujaba. Pero siempre, uno debía documentarse correctamente para representar lo más fidedignamente posible lo escrito.

RR- En el exterior trabajó para Inglaterra, Italia y EEUU (Disney). ¿Cómo era la forma de trabajo?

JA- Trabajé a través de una agencia de diarios que regenteaba Belevicio. El me entregaba los argumentos (en español) y yo dibujaba. Otros se encargaban de colocarle los textos en los respectivos idiomas de los destinatarios.

RR- ¿Se conoció en nuestro país todo lo que publicó en el exterior?

JA- Hay dos historietas que publiqué en el exterior que, hasta hoy, aquí, no se han conocido: Jaco, el oso malo y Jack, el tiburón blanco.

RR- A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios, distinciones y nombramientos, tanto en nuestro país como en el extranjero. ¿Qué balance hace de su carrera?

JA- Satisfactorio. Si hoy tuviera que volver a hacer todo lo que hice, lo haría nuevamente.

RR- Como pintor también ha desarrollado una muy importante carrera. ¿La obra desarrollada a través de la pintura tiene algún punto de contacto con la que desarrolló en historieta?

JA- Sólo el tema histórico es un punto de contacto, pero nada más. He pintado la fundación de Santa Fe (por amor al arte y al tema) y varios cuadros de motivos históricos que me fueron encargados.
Luego, aparte, he buscado expresar, de memoria (siempre dibujo y pinto de memoria), el mundo de la isla y sus habitantes.
 
RR- El paisaje y su gente, los habitantes del ámbito rural tienen una gran presencia en su obra. ¿Por qué dicha preferencia por esa temática?

JA-  Porque ha sido el ámbito que más he frecuentado toda mi vida. La isla y el campo y su gente. Estoy lleno de imágenes de todo eso (imágenes que quiero y atesoro).

RR- ¿Preferencias, autores que recomendaría leer o ver o que se deban valorizar?

JA- Rembrandt, Sorolla, Millet.

RR- Consejos, sugerencias, para los autores que se inician.

JA- Hablar menos y hacer más. Estudiar.

RR- ¿Cómo ve el panorama de la historieta en el país, en la actualidad?

JA- Soy optimista porque la mayoría de las personas gustan y necesitan de estas cosas. La historieta tiene futuro.

RR- Ahora paso a preguntarle las inquietudes que me remitiera el amigo José Massaroli, de Ramallo, provincia de Buenos Aires. ¿Cómo aprendió a manejar tan maravillosamente la pluma?

JA- Practicando, experimentando, dibujando mucho.

RR- ¿Se acuerda de alguno de los cuentos humorísticos que contaba cuando llegaba a García Ferré a entregar sus originales?

JA: - Recuerdo el del “agujero en el techo” y era así:
Va un vendedor ambulante por un rancherío y se desata una terrible tormenta.
Un paisano lo invita a guarecerse en su rancho para protegerse del temporal. Una vez adentro, el vendedor advierte que, en el techo del rancho, hay un tremendo agujero por donde entra mucha agua.
No soporta la incomodidad y le dice al paisano: -Disculpe, pero ¿Por qué no arregla ese agujero en el techo?
-Si me subo ahora a arreglarlo, me voy a mojar todo- le responde el paisano.
- Bueno- le retruca el vendedor- arréglelo cuando no llueva.
- Y si no llueve – le dice el paisano- ¿Para que lo voy a arreglar?

RR- ¿Alguna vez vivó fuera de Santa Fe?

JA- No.

RR- ¿Cuál es su visión de la historia argentina en cuanto a la oposición “Civilización y barbarie” y en cuanto a gauchos versus indios?

JA- En cuanto a Civilización y barbarie habría que preguntarse adonde estaba la civilización y adonde la barbarie y en cuanto a gauchos versus indios, no estaban en situaciones tan distintas. El indio, hasta hoy, ha sido despojado y el gaucho, usado. Ambos por intereses de terceros.

RR- ¿Cómo ve el futuro de la historieta gauchesca?

JA- Le veo futuro, porque como dije, a la inmensa mayoría le gusta la historia (que le cuenten historias) y porque la gente del interior (que es mucha) tiene afinidad y cariño por el tema.

RR- José me manda a decirle que le envía un fuerte abrazo, de parte de un muchacho que lo veía llegar a García Ferré con asombro y admiración y recortaba, invariablemente, sus dibujos de cada número de la revista Anteojito y que, todavía, conserva los mini-libros que usted ilustraba haciendo maravillas con esa pluma envidiable, única.
  ¡Muchas gracias, Juan, por tu tiempo, tu disposición y tu obra!

Ramiro Rossi
Santa Fe, Argentina, Viernes 20 de mayo de 2011

martes, 17 de mayo de 2011

Los personajes de Disney y García Ferré visitan Concordia, Entre Ríos

Continuando el relato de mis andanzas por Concordia junto con Raúl Barbero, recordemos que el  viernes 29 de abril, en la Biblioteca Serebrinsky, a las 19 horas, habíamos presentado ante el público entrerriano mi libro ¡¡Juan Moreira!!

Presentando el libro, Barbero, Massaroli y Jaimo

Sin embargo, nuestras actividades habían empezado unas horas antes, al mediodía, cuando  Laura Pérez, fundadora de la librería Saltalibros y organizadora de toda la movida, nos conduce hacia nuestra primera misión oficial: dar una charla en La Jirafa Azul, una hermosa escuela-granja, creada no hace demasiado tiempo y ejemplo de lo que se puede hacer por los chicos con energía e imaginación.

 


La idea es contarles a los pequeños alumnos cómo es la vida de dos profesionales del mundo del dibujo: un  animador que ha participado en la realización de las últimas películas de García Ferré, el Dibu y otras, Raúl Barbero, y que además compartió años conmigo de trabajar para Hanna-Barbera y otros estudios de animación para televisión y la realización de casi todas mis historietas del Pato Donald para Europa.

Pero los chicos prefieren la acción a las palabras y pronto nos vemos rodeados, frentre a los pizarrones y mesas, dibujando patos, Dibus, Hijitus y Larguiruchos a granel. Al poco rato, nos muestran sus propios dibujos, de una creatividad asombrosa, hechos ahí mismo, al calor de lo que ven.


Es una experiencia maravillosa ver a los alumnos moviéndose por un amplio espacio, bajo el sol, disponiendo de un pedazo de bosque virgen ahí nomás, entrando en aulas grandes y bien iluminadas por la luz del día, Todo esto, realmente, emociona a alguien que vive a regañadientes entre el asfalto y el cemento de Buenos Aires.


El segundo día, el sábado 30,  no resulta menos agitado. Recorremos la plaza principal y la peatonal de la ciudad por la mañana, con una visita al Museo Arruabarrena incluida. Una mansión señorial en pleno centro de Concordia, muy bien conservada, llena de objetos que pertenecieron a la opulenta familia que la habitó.


A las cinco de la tarde se abren las puertas de la Biblioteca Serebrinsky nuevamente y entra un aluvión de chicos con sus padres, muchos de ellos que nos habían conocido el día anterior en la escuela-granja, lápiz y papel en mano. Vienen dispuestos a aprender los secretos del dibujo de una historieta del Pato Donald"la cocina", como decimos en nuestra jerga, según el modesto saber y entender de dos autores que llevan décadas trabajando en esto.






¿Cómo explicar el entusiasmo desbordante de estos pibes? Pese a que la tarea encomendada no es fácil, nos presentan un dibujo tras otro, con una gran dosis de frescura y creatividad. No resulta tan fácil para los más grandes, tal vez porque la mente les exige más y eso los frena un poco; pero al final nadie se queda sin dibujar, lo que era mi propósito:



"Todos tienen que trabajar",  les había dicho, mientras explicaba cómo dibujar un pato, cómo componer una página de historieta y Raúl les muestra el paso a paso de una ilustración para una tapa de revista y los secretos de su especialidad: el pasado a tinta de mis dibujos a lápiz.





Cuesta, pero en algún momento (demorado lo más posible) hay que poner fin al taller, porque todavía nmos queda la charla de cierre. Se trata, simplemete, de responder a las preguntas que los presentes nos hacen, sobre la historieta, la animación argentinas y el papel que nos tocó y nos toca jugar en ellas. Todo esto se desarrolla en un clima de cordialidad y buen humor. La charla se extiende mientras quedan preguntaspor contestar.

 

El final a toda orquesta se desencadena cuando vuelve la gente de la revista Panza Verde,  y ahora sí podemos charlar largo rato sobre todo lo que están haciendo y cómo planean festejar sus 25 años dentro de poco. Como les dije: "¡Haremos lo posible por estar!"  La entusiasta gente de la Biblioteca, con su director Enrique da Costa Leites a la cabeza empieza también a planear nuevos eventos para el futuro, en vista del buen éxito de éste. Todo hace suponer entonces, que ¡pronto nos verán de nuevo por aquí los amigos concordienses!

Final de un día agitado: la familia Pérez con Massaroli, Da Costa Leites y Barbero

El día siguiente no se prolonga mucho, ya que tenemos pasaje para Buenos Aires apenas pasada las 13 horas, pero alcanzamos a disfrutar de la hospitalidad de la familia Pérez, padres y tíos de Laura, quienes nos reciben con un espectacular asado a orillas del río Uruguay, en un lugar de mucha paz y belleza llamado Puerto Yeruá.


Desde aquí,nuestro sincero agradecimiento por todo, y especialmente a la persona que tuvo la idea y la supo llevar a cabo contra viento y mares, de acercar este pequeño aporte a la vida cultural de la zona. ¡Gracias, Laura, gracias, Concordia!

martes, 10 de mayo de 2011

Juan Moreira llega a Concordia

¿Oh, Uruguay,
de límpidos espejos
te vistes, 
donde el cielo
detiene sus reflejos.
Uruguay de las garzas
y la roja
flor que el ceibo a la tarde
en ti remoja,
para morir en ti,
ciega de noches.

Ana Teresa Fabiani
Canto al Río Uruguay, 1949

Fue en 1981. Regresaba de un hazaroso viaje a Brasil, sin un peso, cansado y hambriento, junto a un amig que tenía unos tíos en Concordia, Entre Ríos. Tras un largo viaje nocturno por una ruta de barro a la que no le faltó la lluvia para que los pasajeros pudiéramos tener el gusto de empujar el ómnibus, llegamos al lugar donde descansamos, comimos, repusimos fuerzas, nos metimos en el río, disfrutamosde la hospitalidad de aquellos parientes contentos de ver a su sobrino y partimos de regreso a nuestras moradas.Nunca más volví.

Vidriera de Saltalibros, una librería orientada hacia la cultura, donde la historieta tiene un importante lugar

Hasta el viernes 29 de abril de madrugada, cuando con otro gran amigo, Raúl Barbero, animador y dibujante de fuste, descendemos del ómnibus que nos trajo desde Buenos Aires. Allí mismo nos recibe la reponsable de nuestra preserncia ahí: Laura Pérez, emprendedora propietaria de la librería Saltalibros, quien organizó nuestro viaje para presentar mi libro ¡¡Juan Moreira!! en esos pagos. El cielo está oscuro todavía, lo que le da más "clima" a la estatua de bailarines tangueros con que nos topamos a la salida de la terminal. ¡Esto empieza bien!

Tras dejar nuestros bártulos en el hotel Plaza Centro,  nos perdemos inmediatamente, aunque parezca imposible viendo el mapa, entre el ajedrezado de las calles concordienses. La costanera está hacia un lado y nosotros rumbeamos hacia el otro, logrando meternos entre unos inexplorados yuyales en las orilla del río que no dejaban de tener su encanto. Silencioso amanecer de un otoño todavía caluroso. Poco después, encontramos la costanera, en pleno proceso de remodelación.


Consumado el rito de la pausada contemplación del río Uruguay;  imprescindible para todo visitante de esta bella ciudad ribereña, nos pasa a buscar Laura y nos conduce hacia nuestra primera misión oficial: dar una charla para los chicos de La Jirafa Azul, un hermoso emprendimiento que describiré con más detalle, lo mismo que el taller sobre dibujo de historietas "a la Disney " que dimos al día siguiente, en la próxima nota, la semana que viene.


Massaroli, Laura y Barbero a la salida de La Jirafa Azul, donde fueron muy bien recibidos, como se aprecia en el cartel de bienvenida

A la tarde llega el momento de presentar mi libro ¡¡Juan Moreira!! Llegamos a la Biblioteca Serebrinsky, un amplio espacio dedicado de lleno a la cultura, creado por la Cooperativa Eléctrica de Concordia, a eso de las 17 y nos ponemos a trabajar. Gente muy amable y dispuesta a colaborar nos recibe, encabezados por el Secretario de Educación y Relaciones Cooperativas, Enrique Da Costa Leites.

Barbero conversa con Rubén Bitz, director de la revista Panza Verde y Jaimo, minutos antes del comienzo.

Cambiando datos con la gente, muy interesada en lo gauchesco y conocedora de la historia de Moreira

Al poco rato ya están las páginas de historieta en su lugar para ser vistas y empieza a llegar la gente. Aparecieron Rubén Bitz y sus compañeros de Panza Verde, una revista de humor hecha en esta misma ciudad y que ha llegado a ser la más antigua del país en vigencia, publicándose ininterrumpidamente desde hace... ¡24 años! Desde que supieron que venía, ofrecieron su colaboración en todo lo que fuera necesario y su ayuda fue muy útil y bienvenida. ¡Desde aquí les agradezco, muchachos, la difusión que le dieron al evento a través de sus páginas!

No faltó tampoco el periodismo, representado por Boca a Boca, un medio local tanto digital como publicado en papel, al que también agradezco la difusión y la presencia.


Ya ante el público, el dibujante Jaimo, venido especialmente desde Paraná, nos presenta a Raúl Barbero y a mi, con un elaborado texto que, además de abundar en datos sobre nuestras carreras  despierta muchas sonrisas, como cabía esperar de un experimentado humorista. Toma la palabra luego Raúl, quien relata cómo fue que nos conocimos allá en la década del 70 en los estudios de García Ferré y cuántas veces hemos compartido trabajos y vivencias, pasando luego a contarle a la gente sus impresiones sobre la historieta que nos ha convocado aquí..

 El mate de boca ancha y el termo no podían faltar

Finalmente, me toca contar todo lo que sé sobre Juan Moreira y cómo llegué  a dibujar su historia. Veo mucha atención en el rostro de la gente y eso me motiva a contar anécdotas del gaucho que he ido descubriendo en mis últimas investigaciones y en mis recientes viajes a Lobos. Oportunas preguntas de Barbero y el público me van marcando el camino, con el riesgo de hacer la charla demasiado larga, pero el interés, pintado en los rostros que puedo ver en primera fila, no decae y todo se convierte en una amistosa charla entre amigos, como debe ser, tratándose de "gauchos" bonaerenses y entrerrianos.


 Cuesta "cortarla", pero la noche avanza y llega el momento de firmar libros, contestar más preguntas, esta vez sin el micrófono de por medio, y percibir la cálida respuesta que da nuestra gente cuando se le cuenta una historia que tiene que ver con nosotros, con nuestro pasado. Eso siempre me alegra y me entusiasma para querer hacer más cosas en ese sentido. Cuento y me cuentan anécdotas del legendario gaucho perseguido, convertido, como suelo decir, en mito nacional.



 Charlando con Diego Giménez, el editor de Boca a Boca.

La selección PanzaVerde en pleno
  
 La sexta presentación de ¡¡Juan Moreira!! termina así, como ya es costumbre, con la despedida demorada por la intensa comunicación que se da después de la charla, cuando bajamos "al llano"  y ahi sí podemos conversar largamente y de igual a igual con la gente, sobre estos temas que por lo visto, no son del pasado sino que se mantienen muy vigentes en la memoria y el interés de nuestro pueblo.

 
La organizadora de toda la movida: Laura Pérez, de la librería Saltalibros, y su hijo, cansados pero felices por el buen éxito obtenido

Ha sido un día largo, que empezó con sol y terminó con una lluvia a cántaros a la hora de cerrar las puertas de la Biblioteca, por lo que se demora un poco nuesta partida, esperando que amaine,  hacia el hotel, donde nos espera una buena cena y un descanso reparador. Mañana (sábado 30 de abril) será otro día intenso.

  Barbero y Massaroli con los talentososs humoristas entrerrianos  

En la próxima nota, la segunda parte del viaje: Los patos de Disney y los personajes de García Ferré con los chicos de Concordia. Charlas y taller de historieta.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El Potrillo y la Mariposa, un cuento para los más chicos... con historieta incluída

 
El miércoles 27 de abril a las 18 horas, en el stand de la Editorial de los Cuatro Vientos, la escritora Susana Amuchástegui, recién llegada de Bariloche, donde reside, presentó su libro El Potrillo y la Mariposa, dividido en dos partes: Primero, el cuento infantil que da origen al título, con ilustraciones de Celeste y Quillén Coda, y a continuación la versión del mismo en forma de historieta, en blanco y negro, que estuvo a cargo de dos viejos conocidos de los lectores de este blog Raúl Barbero y José Massaroli.
  Barbero, Susana, el escritor Tato Affif, Ramón Gil y Beto Noy, creadores de Los Grutynos, en el encuentro de Escritores de Las Grutas (2009)

 Todo empezó cuando conocí a Susana en el Encuentro de Escritores de Las Grutas, Río Negro, allá por el año 2009, cuando fuimos a presentar con Beto Noy, Ramón Gil y Raúl Barbero nuestra historieta de Los Grutynos en su propia tierra. Con su arrolladora simpatía,  la multifacética artista (poetisa, narradora, actriz, escritora) pronto allanó las distancias entre literatos y plásticos y así conocí su intensa poesía y su entusiasmo a toda prueba; también compartimos con otros amigos una aventurada expedición al Fuerte Argentino, un extraño lugar de la costa patagónica donde anidan antiguas leyendas sobre los Templarios y el Santo Grial, que sirvió para estrechar los lazos de amistad que surgían.

Partiendo hacia Fuerte Argentino: Noy, Massaroli, Susana, escritores rionegrinos y Barbero sobre un antiguo camión militar.

Allí fue cuando Susana me habló de un cuento que pensaba escribir sobre un caballito y una mariposa;  me pareció que la historia, muy tierna, daba para algo más y le sugerí una versión en historieta. Las conversaciones sobre el tema continuaron tiempo después en Bariloche. Finalmente, llegamos a la conclusión de que la historieta debía acompañar al cuento, apareciendo en blanco y negro, para que los chicos, depués de leer el cuento lo pudieran colorear. Enseguida convoqué a mi compañero de tantos años de García Ferré y Disney, Raúl Barbero, para compartir el proyecto y encargarse del pasado a tinta.

Revisando los originales de la historieta, todavía con la tinta china fresquita, en Buenos Aires
 
No fue fácil llegar al libro terminado: idas, venidas entre Bariloche y Buenos Aires, cambios de planes, correcciones, en fin, la creación nunca es fácil pero siempre se llega a buen puerto.  Así es que el pasado  27 de abril, Susana presentó al fin un hermoso libro, editado por De los 4 Vientos, en la Feria del Libro. la acompañamos Barbero y yo, mientras la gente que pasaba por el stand  era atrapada por la personalidad irresistible de la autora y la magia de los colores e imágenes, en una tarde muy emotiva, como corresponde a personajes tan entrañables como Luz y Colores, el potrillo y la mariposita que dan nombre al libro.

 Muy contentos, con los ejemplares recién impresos, Barbero, Susana y Massaroli

 Susana también presentó su último libro de poesía, premiado no hace mucho.
 
 Firmando ejemplares para un público joven y entusiasta.


 
La cuestión es que los simpáticos animalitos llegaron a la Capital con la Declaración de Interés Municipal Educativo, según la Resolución N° 1525 del concejo Municipal de la Ciudad de San carlos de Bariloche, del mismo mes de abril, bajo el brazo, es decir, bajo la pata y el ala.

 En fin: un nuevo libro, una nueva experiencia compartida con buenos amigos, esta vez en el terreno de la historieta infantil, y un nuevo horizonte hacia donde dirigirse, porque algo es cierto: El Potrillo y la Mariposa... ¡dan para más! ¡Esto recién empieza!