viernes, 23 de abril de 2010

Así fue la Expo-Comic 09 y Multimedia de Santiago de Chile

Entre el 27 y el 29 de noviembre de 2009 se desarrolló en la Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Santiago de Chile,  la Primera Expo-Comic '09 y Multimedia, un evento de carácter internacional, que convocó a dibujantes de varios países. La idea era que el público chileno tomara contacto con los profesionales del Noveno Arte que publican en Europa y Estados Unidos y los numerosos artistas locales, además de otras manifestaciones afines, como la creciente pasión por el cosplay, que no reconoce fronteras.

Allí estuve, tras atravesar la imponente Cordillera de los Andes por primera vez, a bordo de un avión junto con un viejo compañero del estudio Jaime Díaz, Khato, y el joven platense Wally Gómez, a quien conocí personalmente ahí mismo en el aeropuerto de Ezeiza.

 

Al llegar, con una gentileza que no lo abandonó nunca, nos esperaba don Miguel Ortiz, el organizador de la ambiciosa muestra. Tras almorzar en el elegante hotel Foresta (casualmente, propiedad de un dibujante chileno), fuimos llevados a recorrer los lugares más interesantes de Santiago. Se sumó al grupo Miguel Alva Marquina, el carismático periodista mejicano responsable del importante sitio web: Cultura Comic.   A partir de ahí fuimos un cuarteto inseparable.

 Una sorpresa en el hotel Foresta: un cuadro de Raúl Manteola, el célebre dibujante chileno que desarrollara una amplia carrera artística en nuestro país.

El Majestuoso edificio de la Universidad Católica


Al día siguiente, empezamos a "trabajar". Cada dibujante disponía de un prolijo y espacioso stand en donde exponer sus obras. Debo agradecer la ayuda de mis compañeros, quienes, poniendo a mi disposición sus pendrive y sus notebook,  me permitieron bajar de internet algunos de mis trabajos para exhibir.



Luego de la inauguración, poco a poco fue llegando el público y todo se hizo vertiginoso: charlar con la gente, dibujar patos y más patos, conocer a los colegas chilenos y la calidad de sus trabajos.  Por la tarde llegó un viejo amigo desde que empezamos casi juntos en Columba, Rubén Meriggi, quien prefirió cruzar la cordillera en ómnibus.

 Meriggi, Wally, Ortiz, Alva Marquina, Massaroli y Montané

Los dos días siguientes fueron parecidos: llegar temprano a la mañana, alternar los dibujos para el público con las conversaciones entre dibujantes, tomando conocimiento de lo mucho y bueno que se hace de aquel lado de la cordillera.

 Foto cortesía de CulturaComic
Con el historietista chileno Juan Vásquez

 Un dúo dinámico y latinoamericano: el Capitán Chile y Rubén Meriggi. 
Con Fyto Manga, cuyo apellido nos da la idea de cuál es su especialidad.
Méjico y Argentina con las dos Danielas: Montané y Gallardo, bellas representantes de la ilustración chilena.

Con el dibujante uruguayo Diego Jourdan.

Se sucedían las charlas públicas, entre ellas, la que me tocó desarrollar junto a Rubén, ante el vivo interés de la gente, que demostraba conocer ampliamente el mundo del comic y la historieta latinoamericana.




Mi vecino de stand resultó ser nada menos que Raúl Bratesco, un experimentado profesional que colaboró con el célebre dibujante chileno Vicar  ilustrando miles de páginas de historietas de patos para la misma editorial que yo, Egmont,  durante más de 30 años.
Arriba: Bratesco en primer plano, con otros dibujantes chilenos y argentinos, saliendo de la muestra.

Hubo también otras actividades, como un concurso de cosplay que mereció las alabanzas del conocedor Rubén (es uno de los organizadores de Animate en Buenos Aires), y una muestra especial de la obra de Etienne Schredder, auspiciada por la embajada de Bélgica. Resultó interesante comprobar la permanente influencia de Alberto Breccia en los dibujantes europeos: Schredder reconoció sin ambages haber estudiado profundamente la obra del genial rioplatense.

Con el historietista belga Etienne Schredder

El saldo del evento fue muy favorable. Tal vez faltó un poco de difusión, pero quedó una experiencia muy positiva que, seguramente, redundará en una segunda Expo Comic en 2010 corregida y aumentada, con todo el brillo  y el éxito que sus esforzados organizadores y el público chileno se merecen.
Tres argentinos sobre el cerro Santa Lucia. Abajo, la sede de la Expo-Comic

 Con los amigos chilenos que nos guiaron amablemente a través de Santiago, en el cerro San Cristóbal.


Aún dispusimos de un día más para subir a los cerros que ornamentan la bella ciudad de Santiago y el lunes a la noche regresamos en un vuelo que se nos hizo muy corto. Traía conmigo un par de botellas de buen vino chileno, cortesía final del incansable Miguel Ortiz (una era para entregarle a Rubén, que había regresado antes, por tierra),  un cuantioso botín de libros y revistas que me fueron generosamente obsequiados,entre ellos el del famoso Capitán Chile o el excelente 1986 de Juan Vásquez, un libro de Daniela Gallardo, un Digger de Diego Jourdan, un voluminoso catálogo-libro con más de 100 dibujantes chilenos, dibujos autografiados de Fyto Manga, Huemulín, una remera con un dragón (mi signo), pintado a mano por Daniela Montané...



...un cansancio de aquéllos, después de cinco días de febril actividad y el corazón lleno de gratitud  por tantos y tan emocionantes recuerdos que atesoraré toda la vida. ¡Gracias, don Miguel, gracias, amigos trasandinos, gracias, Chile!

martes, 13 de abril de 2010

La Historieta Gauchesca en Marcos Paz



El martes 8 de diciembre de 2009, en la Casa de la Cultura de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, se realizó una charla sobre la Historieta Gauchesca, en la que tuve el honor de participar,  con la ilustre compañía de Jorge Claudio Morhain ("Cabo Savino", "Pehuén Curá",  "El Gaucho Alpargatas", "Manuscritos Apócrifos de la Conquista", "Samos" y un largo etc.) y Gustavo Schimpp (guionista de "Belzarek","Quien" y varias versiones de letras de tango en historieta).

Fue una oportunidad de abrazar a un viejo amigo: Morhain y a uno nuevo, Schimpp, quien tuvo la amabilidad de invitarme al evento. Así es como pude conocer un poco de Marcos Paz, esta tranquila localidad bonaerense a la que espero volver con más tiempo.

Historias de la Tierra Bárbara, de Merel

El Cabo Savino, de Casalla

Fuerte Argentino de Julio Portas y Walter Ciocca
 Uno de los magníficos caballos de Roume

Fue una velada muy agradable en la que nos explayamos sobre la rama más nuestra de la historieta: la gauchesca, que tuvo en su haber geniales dibujantes como Hernán Rapela, Raúl Roux, Carlos Roume, Juan Arancio, Walter Ciocca, Horacio Merel. Magallanes y el gran Carlos Casalla, siempre en la huella con su Cabo Savino que se publica día a día en el diario Río Negro, de la Patagonia; así como guionistas de la talla de Héctor Oesterheld, Eugenio Mandrini (Euman), Jorge Morhain, Julio Almada y Sergio Almendro


El público local se mostró vivamente interesado en el tema, con preguntas precisas y una atención permanente a nuestras palabras. Se sentía un hálito de epopeya en el recinto, al evocar las proezas de tantos héroes de poncho, facón y tinta china como El Huinca, Fabián Leyes, Martín Toro, El Chumbiao, Pehuén Curá, el capitán Mariano Flores de Fuerte Argentino, Lindor Covas el Cimarrón, Lanza Seca, Santos Leiva, en fin...


Pude apreciar el interés que despertaba Juan Moreira, la adaptación que realicé para el diario La Voz entre 1983 y 1984, debido a que su reciente reaparición pública a través de internet, en el pujante blog Historieta Patagónica, la pone nuevamente en el candelero tras muchos años de permancer apenas en el recuerdo de los nostálgicos lectores de aquel diario.
 Juan Moreira, basado en el libro de Eduardo Gutiérrez

Se exploraron las causas de la falta de vigencia del género en la actualidad, llegándose a la conclusión de que el interés de la gente está; lo que falta son editores que apuesten a favor de lo nuestro, o que los dibujantes asumamos con mayor fervor la tarea de reivindicar nuestros temas, que pueden ser tan épicos y emocionantes como los de cowboys, mosqueteros o piratas.


El público se ajustaba con empeño al tema de la charla...

En definitiva: quedó claro que hay mucho por hacer; pero el gaucho, el indio, la pampa, merecen que dibujantes y guionistas los tengamos en cuenta... porque pertenecen a nuestra historia, la que nos hizo posibles... ¡porque son NUESTROS, qué canejo!

miércoles, 7 de abril de 2010

¡Araca! Vuelven Orquídeo Maidana y "Los Alephnautas"

Desde el día de ayer, el blog Historieta Patagónica, un verdadero bastión de la historieta nacional,  comenzó a publicar las andanzas de mi personaje Orquídeo Maidana.

Se trata de la aventura llamada "Los Alephnautas", que apareció en el diario La Voz durante el año 1985. Son aproximadamente 160 tiras, que habían visto la luz por segunda vez al formar parte del libro "Orquídeo Maidana, un Guapo del 2000", editado en 1997. Y como no hay dos sin tres...

En Los Alephnautas, el guapo inspirado en la Milonga de Jacinto Chiclana incursiona, acompañado por el mismísimo Luis Jorges (Jorge Luis Borges, claro) y otros desprevenidos personajes, en las entrañas del célebre Aleph, el que inesperadamente se convierte en una especie de túnel del tiempo y los lleva a encontrarse nada menos que con... ¡Carlitos Gardel! Bueno, ¿hace falta contar más...?

Orquídeo hizo su aparición en el espacio virtual en 2001, cuando me tomé un mes para armarle a pulso un sitio en internet, "La Esquina de Orquídeo Maidana", el que goza de la rara virtud de no haber sido jamás actualizado, lo que lo constituye en una reliquia cibernética (¡si quisiera actualizarlo no podría, ya que me olvidé las contraseñas y hasta la manera de usar el FTP, el PDF y el QSY!)

Ando con muchas ganas de volver a dibujar las andanzas de este guapo "rápido pa'l cuchillo pero más rápido para el raje", perplejo compañero de aventuras de grandes mitos argentinos como Borges y Gardel, así que quizá, con suerte y viento a favor, esta nueva aparición suya se convierta en un feliz prólogo a nuevas hazañas malevas, tangueras y humorísticas.
¡Muchas gracias, Historieta Patagónica y La Duendes, por el espacio virtual que tan generosamente nos brindan!

sábado, 3 de abril de 2010

Recordando a Horacio Merel




Hoy, 3 de abril, se cumple un año desde el día en que Horacio Merel nos dejó.

Pertenecíamos a distintas generaciones, pero su buen humor, su alegría de vivir, sus ganas de dibujar y hacer música nos mantenían permanentemente nivelados a la altura del compañerismo y  la amistad. Por eso, no puedo seguir en tercera persona, disculpen...


 Te conocí, Horacio, al llegar un día de visita al Estudio Géminis, allá por los '70s. Saliste de pronto detrás de un tablero y te presentaste; tenías unos 42 años y te habías casado hacía poco tiempo. Hernán Torre Repiso (Yacaré) te encontró en Columba y te ofreció un lugar en el estudio, siempre abierto a los amigos y colegas que necesitaran un espacio para trabajar.


En ese momento estreché la mano no sólo del petiso de bigotes y barbita puntiaguda, narigón y chistoso que ya estaba saltando (como buen baterista), haciendo chistes y bromas a todo galope, sino la de Johnny Rosco, aquel personaje de la revista Misterix que yo había leído en mi infancia y que vos dibujaste. También era la mano del Cabo Savino y de Álamo Jim, que sabías dibujar para Columba, cuando Casalla no daba abasto con la enorme producción que le pedían.

Historias de la Tierra Bárbara, Turay, 1974


Pancho Camet, Fernández, Mulko, Gil, Massaroli, Gaspar, Caliva y Merel, 1983, Estudio Géminis

Eran los tiempos en que Rubén Villarreal y Carlitos Leopardi se sumaron al staff de "la oficina", tiempos en que yo iba de tanto en tanto, y siempre me encontraba con bromas, cuentos, chistes, discusiones, imitaciones que te tenían como protagonista principal. Cuando en 1981 llegué a Géminis sin trabajo y sin dinero en busca de refugio, vos, como uno de sus integrantes, no tuviste inconveniente, lo mismo que Gaspar (en ese momento eran los dos únicos socios "aportantes" que quedaban), en que me instalara y trabajara allí sin exigirme ningún pago hasta que la suerte me volviera a a sonreir.

Peni, Gil, Massaroli, Pereyra, Meier, Merel, Meriggi, un hijo de Merel y Rep, 1985
 Merel, Gaspar, Pancho Camet y Meier

¡Cuántas veces nos encontramos en Columba el día en que se cobraba! Eso ocurría cuando ya habías dejado Géminis y yo, en cambio, me había "oficializado" como socio y dibujaba Encuentros Cercanos. Un almuerzo o una pizza compartidos con otros dibujantes eran casi obligados en esas ocasiones. ¿Y aquellas caminatas nocturnas desde "la oficina" (Lavalle al 2300) hasta Caballito, donde tenías tu departamento?

Navarro, Merel y Caliva

¿Y aquél almuerzo histórico, cuando, junto con Alberto Caliva nos bajamos entre los tres cinco botellas de Norton, instruídos ambos ampliamente por tu amplio conocimiento de la enología, brindado generosamente? ¿Y cuando rompí sin querer la damajuana de vino en tu departamento la noche en que Pablo Pereyra se quedó a dormir? Cuántos recuerdos, che, Horacio!
Eugenio Zoppi, Julio Álvarez Cao, Pereyra, Merel, Carlos Barragán, Julio Dolz y Meier, Ferro, ¿1991...?

Alguna vez compartimos una historieta para Alemania. Salíamos caminando al mismo tiempo cada uno de su departamento  y nos encontrábamos a mitad de camino por Alberdi, para intercambiar guiones y documentación en algún bar, tomando una cerveza negra. Luego, el tiempo pasó y fuimos dejando de vernos; suele suceder. Trabajabas en La Plata, siempre dibujando, claro. Un día me alegré de encontrar en internet un excelente "Minireportaje" que te había hecho Ariel Avilez, diestro escritor y entusiasta morador de las Blancas Murallas, sitio que rescata una amplia zona del pasado de la historieta nacional.

Una página "perdida" de Merel, olvidada en "la Oficina"

Seguramente te dedicabas cada vez más a la música, al  jazz, tu otra pasión; como vemos en este video con que te despidieron tus amigos músicos:


Al fin nos pusimos de acuerdo para reunirnos algunos ex "geminianos" y lo hicimos para despedir el 2008 o recibir el 2009, no recuerdo bien. Allí estuvimos con Gaspar y Caliva, primero en mi estudio y luego en el bar de la esquina, brindando, volviendo a oir los viejos chistes que seguían haciéndonos reir por esa gracia picaresca con que los contabas y que no te abandonaba. Estabas algo pálido, eso sí. Te acompañé a tomar un taxi en Rivadavia y te despedí sin saber que esa vez era para siempre.

Con Horacio  y Gaspar en mi estudio, 2008

Unos meses después, el 3 de abril, me llamaban para avisarme. Allí estuvimos Frank Szilagyi, Gaspar y yo para darte el último adiós. Un pedazo de Géminis se nos iba también aquella tarde.


Pero, bueno, quedan tantos recuerdos gratos... Esos asados en Ferro, las reuniones en mi departamento... ¿Cómo olvidar cuando te cantaste La Última Curda? ¿Y aquél partido de fútbol en que salías revoleando los brazos a marcar a Enrique Meier, tratando de espantarlo cómicamente? O tus famosas historias del Bebe de los Santos, o las de tus comienzos como ayudante de Solano López, siempre salpicadas de humor... Nos juntamos con los "muchachos" de "la oficina"  y esas anécdotas de alguna manera te traen de nuevo entre nosotros; estás aquí, ahora. por eso, no podemos decirte adiós, Horacio; sólo ¡hasta siempre!

lunes, 29 de marzo de 2010

1811, la presentación del libro de Robin Wood y Roberto Goiriz.

"Eres un loco, pero tu locura es más hermosa que todas las corduras. 
Quizás vivas en el error pero tu error es dulce para mis oídos...."
Robin Wood, Nippur de Lagash.
Cuántos años hacía que no me encontraba con este verdadero monstruo sagrado de la historieta? Ya perdí la cuenta... ¿20 años? ¿30...? ¡Demasiados, sin duda!

Es que luego de mis comienzos en Columba, seguí otros caminos que me llevaron cada vez más lejos de aquellos personajes que dibujé casi sin poder creerlo, con tantas ganas y tanta alegría: Dennis Martin, Grace Henrichsen...


La cita ineludible era entonces el jueves 25 de marzo, cuando se presentó el libro 1811 en la Embajada de Paraguay. Se trata de una versión en historieta de la historia de la  Independencia del país hermano, dibujada por un importante artista de aquellos lares, Roberto Goiriz, y con guión del mítico irlando-paraguayo, el inimitable Robin Wood.

 
De modo que allí estuve, en una sala que resultó chica para tantos ávidos admiradores. 


Páginas de la novela gráfica 1811, donde puede apreciarse la calidad de los dibujos y el color.

Con Roberto Goiriz, dibujante de 1811.

 No faltó a la cita el Maestro, el creador, junto con Héctor Oesterheld,  de El Eternauta, Francisco Solano López. Se sentía allí en su casa, al ser descendiente directo de un hermano del mariscal Solano López, muertos ambos heroicamente en la lamentable Guerra de la Triple Alianza. Contó que en su familia existía la alarmante tradición de que todos los hombres morían jóvenes...  ¡No pudimos menos que respirar aliviados, alegrarnos y felicitarnos de que este maravilloso dibujante haya decidido ignorar la tradición y llegar a esta altura de su vida con una creatividad y lucidez envidiables!


Por fin, después de aguardar pacientemente a que desfilaran ante Robin incontables fanáticos enarbolando libros y posters para que se los firmara, pude llegar hasta él y saludarlo. Tardó un poco en reconocer a aquel jovencito que lo visitaba en el estudio Nippur 4 para mostrarle las páginas de Dennis Martin que tenía el privilegio de dibujar para ser publicadas en la revista... ¿d'Artagnan?... allá por... ¿1975...'76..?



Finalmente, cuando le pregunté si se acordaba de "Jesucristo Super Star"... sonrió y y nos estrechamos en un abrazo. Así me llamaba Robin, canturreando la música de la ópera en aquellos tiempos de la Bienal de Córdoba, vaya uno a saber por qué...

Tiempos en que se era "muy joven, muy pobre y muy feliz", como decía, parafraseando a Hemingway en uno de sus memorables guiones dibujado por Vogt... Bueno, lo de "pobre" va exclusivamente por mí, claro: Robin ya gozaba por ese entonces de un éxito tan contundente como merecido.

 No podía irme sin mi propio ejemplar autografiado, por supuesto...

Algunos miembros del grupo Woodiana, Rubén Ribeiro, Dr. Preci, Rolkiem, Ariel Avilez, Felipe Ávila y el joven colega Diego Aballay, estrechando el cerco en torno del ídolo.

Luego, la multitud que asolaba el austero recinto lo devoró nuevamente. El ambiente era cálido y la cordialidad de la gente de la embajada, junto al excelente vino tinto y los amigos que fueron apareciendo, completaron una noche muy especial, inolvidable seguramente.

Allí estaban Manuel Morini, Alberto Caliva, Alfredo Faluggi, Ramón Columba III, Sergio Ibáñez...

T
Foto tomada "prestada" del álbum de FaceBook del amigo Avilez (le debo un café),  junto a Caliva y Aballay.

Ribeiro, Natalio Zirulnik, Massaroli. Felipe Real, Rolkiem, Diego Ferruchelli, Avilez.

Como no podía ser de otra manera, terminamos la noche en la pizzería más cercana, comentando los gratos momentos vividos y brindando por la obra de un Creador único en su género, por Nippur de Lagash, por Dennis Martin y por la Historieta, una pasión que nos une; siempre.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...