El Museo de la Ilustración Grafica (MIG) me ha sorprendido gratamente al incorporar a su archivo demuestras virtuales una, muy completa, dedicada a mi carrera en el arte de la Historieta y la Narración.
Así es el comienzo de la muestra:
Muestra virtual
organizada por el
MIG - MUSEO de la ILUSTRACION GRAFICA
De BUENOS AIRES
Curaduría : Hugo Maradei y Gonzalo Cadenas
Imágenes y Videos : Nicolás de Brun
OBRAS
José María Massaroli nació en Ramallo, Provincia de Buenos Aires, el 30 de setiembre de 1952
A los dieciocho años se mudó a la Ciudad de Buenos Aires, trabajando como vendedor de la firma Curitas y repartidor para una casa de artículos del hogar, mientras estudiaba dibujo con Ángel Borisoff, Narciso Bayón y Pablo Pereyra en el Instituto de Directores de Arte (IDA).
"En 1973 Manuel García Ferré lo integró al equipo de dibujantes de las revistas Hijitus y Larguirucho. Ese mismo año publicó su primera historieta titulada La Mujer del Pasado en la revista Más Allá del Terror."
La mujer del pasado.
"En 1974 conoció a Lito Fernández, Durante más de dos años dibujó a lápiz numerosos capítulos de Dennis Martin, Haakon , Precinto 56, versiones de películas, etc. que luego eran pasados a tinta por Fernández."
Dennis Martin - Columba - 1976
Haakon - Columba - 1975
"Desde 1975 dibujó historietas realistas para la editorial Columba como Haakon y 3 x la Ley, de H. G. Oesterheld; Dennis Martin, de Robin Wood; Encuentros Cercanos, de Ricardo Ferrari; Carrick, de Ray Collins y Los Intrépidos de Armando Fernández."
3 x la Ley - Columba 1977
Enlace al sitio de la muestra,donde se puede ver completa:
Martha Barnes: La historietista morenense que marcó huella en las viñetas argentinas
jueves, 26 de febrero de 2026 4 min de lectura
Por Pavla Ochoa /
Como no contar que la primer historietista mujer en Argentina, nació y se crío en su niñez, en Moreno. Martha Barnes, comenzó a soñar con dibujar historias en cuadritos en esta tierra. Tomé dimensión de este dato, en febrero de 2018, en la Casa de Mendoza en Buenos Aires, en la muestra del dibujante José Massaroli. Obviamente la noticia me sorprendió y me atrapó la idea de imaginar a una persona que vivió y creció desde 1931 hasta 1941, queriendo ser historietista, mientras jugaba en la zona céntrica de nuestra ciudad.
En lo personal, solía leer muchos de sus trabajos en las revistas de historietas, en el galpón de la casa de mí abuela materna, Antonia Astolfo, en el barrio Los Nogales. Por eso, cuando me enteré que Martha trabajó para la Editorial Columba y colaboró para DC cómics, la casa editorial de Batman y Superman, lleva en su espalda el rótulo de «primera mujer historietista de la Argentina», y además es morenense, fue toda una revelación y orgullo porque no debe haber sido fácil ser profesional en oficio donde el patriarcado marcaba las pulsaciones del hacer aventuras a cuadritos en el país.
Martha Barnes siempre fue muy cuidadosa con esa etiqueta: «No sé si soy la primer mujer historietista de la historia de la Argentina. Lo que si puedo asegurar es que soy la más antigua en este oficio que siempre estuvo relacionado estrechamente con los hombres».
En su andar como profesional del dibujo nunca olvidó su origen morenense. Porque su historia familiar tiene fuerte vínculo con nuestro distrito. Incluso, antes de que ella naciera en estas tierras el 28 de diciembre de 1931. La familia materna se mudó a Moreno, luego que el negocio de joyería de su abuelo cerrará y la enfermedad de su abuela determinará la necesidad de cambiar de lugar para vivir. Al llegar sus abuelxs con sus cuatro hijxs intentaron tener un criadero de aves, en un chalet ubicado cerca del centro de la ciudad. Al tiempo la madre de Martha se casó y se fue a su propia casa. Cuando nació la futura dibujante, a los meses se divorció y decidió regresar con sus padres. Al mismo tiempo, el emprendimiento avícola cerró, la familia alquiló una casa al lado de la Catedral Nuestra Señora del Rosario y su abuelo instaló un negocio en el que arregló relojes y afinó instrumentos musicales. En ese lugar y ese contexto creció la historietista.
Martha Barnes recordó en su propio blogspot esos años que vivió en Moreno: “Viví en ese lugar hasta los diez años, y fui muy feliz. Mí casa estaba al lado de la iglesia y frente a la plaza. En ese tiempo era un lugar mágico donde podíamos jugar los chicos del barrio, sin peligro alguno».
Cuando describe su hogar, siento que habla de la casa de mí abuela o de mí tía abuela Cata, porque en el Moreno de época solía ser común la descripción. Recuerda Marha: «Mí casa era un lugar maravilloso. Era antigua, muy antigua, con grandes patios. El primero, lleno de macetas con plantas; el segundo, tenía un enrejado con hermosas glicinas y como techo, una parra que daba uvas moradas. Un gran jaulón sin pájaros, con una diminuta puertita, por la que alguna vez me introduje en la jaula y que tuvieron que romper para sacarme. Un árbol de mandarinas al cual me subía para jugar. Y luego, venía un alambrado lleno de campanillas y malvones y por último, estaba el terreno con árboles frutales y al final, el gallinero. Toda casa que se preciara de completa tenía, en aquel entonces, un gallinero. En esa zona había una pared que daba a los fondos de la iglesia que yo exploraba concienzudamente y, les cuento, un día logré treparme a la torre del campanario por el lado de afuera ja ja¿Traviesa yo?».
Martha era libre, vivía la aventura en Moreno. Aún tiene viejas cicatrices de esas andanzas morenenses; caídas de paredes, de bicicleta, de árboles. Siempre jugaba a que era algún personaje creado por su imaginación. Era de ir al Cine Teatro París, lugar donde actualmente funciona el Teatro Municipal Leopoldo Marechal, y ahí la dejaban entrar gratis por ser vecinx. Y cuando salía de la proyección, reproducía lo que había visto en la pantalla mientras jugaba en la Plaza Mariano Moreno que estaba en frente de su casa.
En esos días comenzó a dibujar. Su abuelo la sentaba en una silla en la que le ponía un almohadón y ellx, con una hoja y lápiz, dibujaba. Esto derivó a que le dijera a la familia que quería ser historietista. No tenía dudas de eso. Con esa postura inamovible convenció a su mamá para que la anotaran en Mendoza en la Academia Nacional de Bellas Artes. Ahí acentuó su convicción de «hacer historietas», pese al menosprecio académico que le decía que «no era arte y tampoco un trabajo para una mujer».
Estuvo tres años en la provincia cuyana hasta que regresó a Buenos Aires. Y comenzó a trabajar profesionalmente en la editorial Muchnik. Dos años más tarde empezó a dibujar para Editorial Columba.
Contando una entrañable anécdota con el gran Héctor Torino en la presentación el libro sobre su vida y obra de Luis A. Del Pópolo en la Alianza Francesa, en 2023
Un libro único, el de Del Pópolo, altamente recomendale!
Desde aquí, le agradezco nuevamente que haya incluido en su libro un prólogo escrito por mi, donde recuerdo anécdotas coo esta, cuando compartí meses de trabajo con el querido y genial autor de Don Nicola y muchas maravillas más.
Así fue la presentación de mi primer libro de cuentos de ciencia ficción, PLANETA CANCELADO (Y OTROS RELATOS), en el Archivo de Historieta y Humor Gráfico de la Biblioteca Nacional, el jueves 4 de diciembre de 2025. ¡Muchas gracias a Christian Vallini Lawson (director de la revista Sensacional), Carles Ros Mas (director de la Biblioteca Popular Ansible),y a todoslos que nos acompañaron en un momento tan lindo!
Un lujo la presencia de mi maestro y amigo Lito Fernández, quien pese a inconvenientes de traslado logró llegar a tiempo de darnos un gran abrazo y celebrar, junto a Silvestre Szilagyi, los 51 años transcurridos desde el día en que nos conocimos en persona, allá por 1974.
Agradecimiento especial a Judith Gociol, quien estuvo a cargo del Archivo y con la cordialidad y buena voluntad de siempre nos permitió desarrollar un hermoso evento en este sitio tan cálido, tan amado por todos los que vivimos por y para la historieta y la cultura nacional.
Una larga charla con César Vidal, el creador de MasterComics, una colección única de reportajes a los grandes maestros de la Historieta Nacional, grabada hace algún tiempo pero que por diversos motivos recién llega ahora a la red:
¡Muchísimas gracias, por este video, querido amigo César!