viernes, 2 de septiembre de 2022

Un largo ¡¡¡GRACIAS!!!

 Este es el texto que escribí cuando supe que recibiría el diploma en un acto público en la Legislatura y que tuve presente (sin leer, claro) en la ocasión de hablar y agradecer ante los asistentes. En el momento, el discurso se armó sobre la marcha y luego me quedé con la pena de que, con la emoción del momento, olvidé mencionar a muchos de los que aparecen en el texto escrito. Luego, retomé este texto, y corregí, agregué más nombrees y datos y finalmente aquí está, este "largo gracias" que es justicia expresar desde mi más sincero sentimiento: 


Hoy, viernes 12 de agosto, en el acto de entrega del diploma que acredita a José Massaroli como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, otorgada por el voto unánime de la Legislatura porteña. En el salón San Martín, en el Día de la Reconquista, la verdad es que todo lo que tengo para decir se podría resumir en una sola palabra: un enorme ¡GRACIAS!

Pero no crean que tendrán esa suerte; es demasiado importante para mí y los que me quieren este momento, como para agotarlo tan pronto y no extenderme a los muchos que hicieron posible el reconocimiento de que soy objeto.

Por eso, para empezar, agradezco profundamente a Julián Cappa, responsable del Área de Cultura de loa Comuna 7, quien concibió la idea, hace ya tres años, a la legisladora, hoy diputada nacional, Paula Penacca, que presentó el proyecto, al legislador Juan Modarelli, quien reactivó el proyecto, y a la Legislatura toda, que lo votó por unanimidad. Es un honor muy grande y un orgullo que no me abandonará nunca, que la ciudad en la que vivo hace tanto tiempo (más de medio siglo), reconozca el trabajo que he desarrollado durante muchos años con la mejor de las intenciones: difundir los hechos de nuestra historia y la vida y obra de nuestros héroes menos conocidos, menos difundidos y hasta tapados por el establishment político y cultural que se estableció en el país a partir de Caseros y Pavón.


Es el momento de hacer mías las palabras de Héctor Germán Oesterheld cuando, hablando de su impar Eternauta, dijo “El único héroe válido es el héroe en grupo, nunca el héroe individual, el héroe solo”. Supongamos por un momento que yo fuera el héroe, el protagonista más bien, de esta historia. Una historia que no hubiera sido posible de haber habido siempre cerca un familiar, un amigo, un maestro, un compañero o un colega pronto para dar una mano, un consejo o una enseñanza. Al enorme grupo que conforman todos ellos, sabiendo que seré injusto y no llegaré a nombrarlos a todos, voy a referirme a partir de ahora y a dedicarles este entrañable reconocimiento.

Gracias a mi madre, que me compraban la revista Billiken antes de que yo supiera leer. Te recuerdo, viejo querido, leyéndome las historietas de Arturito el Fantasma Justiciero en la cama, cuando llegabas cansado del trabajo. Gracias a la Tía Rosa, que cuando yo contaba diez años apenas, me pagó el curso completo de dibujo por correo de la Continental School. Cuando lo terminé, a los doce años, recibí un bonito diploma de “Dibujante Profesional”... ¡y me lo creí, claro! Esa convicción inocente de que ya era un profesional me ayudó a esperar los cinco años que estudié en la escuela secundaria en mi pueblo, hasta que llegó el momento a los 18 años, de lanzarme a la aventura en Buenos Aires sin más armas que la cantidad de historietas que había escrito y dibujado en todo ese tiempo y una confianza ciega en el porvenir.


En el Colegio Comercial de Villa Ramallo fue donde una joven bibliotecaria reparó en mis infinitos dibujos que poblaban impunemente los márgenes de los cuadernos, y se los hizo llegar a Quino, ya famoso, en busca de consejo para el joven artista. Gracias por es empujón fundamental, Silvia Di Bacco, y gracias a Quino por sus valiosos consejos, primero por carta y luego en su propio departamento, cuando ya en la capital me atreví a ir a verlo y recibí el mejor de los tratos. Por su recomendación, me presenté en el Instituto de Directores de Arte, donde enseñaba el genial Alberto Breccia junto a otros antiguos integrantes de la Escuela Panamericana de Arte. “¡Métale!” me dijo al ver mis dibujos, y ese mandato fue mi guía a partir de ahí, para siempre.


Gracias al ramallense Elías Chalub, quien habiendo sido amigo de mi padre me brindó su hospitalidad en los primeros tiempos, tiempos difíciles, de salir a vender Curitas casa por casa, y su presencia y consejo siempre. Gracias al “Gallego” Alonso, propietario del hotel Unión, en el que viví ocho años de bohemia pobre pero luminosa, a expensas de su infinita paciencia, puesta a prueba muchas veces por mi inconsciencia juvenil. Gracias a mi hermana María Luján, que siempre me apoyó, hasta el día de hoy.  Gracias a mis tíos que me recibían en sus casas de Santos Lugares o San Martín los fines de semana y me ayudaban así a soportar la pesada soledad de la gran ciudad, al tío José, que siempre me alentó, y al tío Pancho, que viendo a Garcia Ferré merodear por los campos de Ramallo en busca de una estancia comprable, se decidió a hablarle de un sobrino “loco por el dibujo” que andaba por Buenos Aires.

Cuando al fin llegué, con mis 18 años al IDA, en marzo de 1971, Breccia se había ido y estudié entonces con otros dos grandes maestros: Ángel Borisoff y Pablo Pereyra. Les agradezco a ambos todo lo que me enseñaron y la paciencia que le tuvieron a un adolescente callado, tímido, que vivía en un hotel de la calle Tacuarí y no pensaba más que en hacer historietas. ¡A Pereyra tengo que agradecerle todavía mucho más: el haberme entusiasmado con la “historieta realista” contando valiosas anécdotas del “Tano” Pratt, Solano López, Oesterheld... es decir, los genios que publicaban en la editorial Frontera, de la que Pereyra era jefe de arte, Y sobre todo, el haber sido como un padre comprensivo y cercano. Tal vez por provenir él también del interior, en su caso, de Cañada de Gómez, comprendía lo duro que era abrirse paso en la gran ciudad con la sóla brújula de un sueño. Su atención, su humor y sus consejos hicieron por mí tanto o más que sus enseñanzas, que no fueron sólo del arte sino de la vida! Él supo hacer que el IDA fuera para mí no sólo un lugar de aprendizaje sino una especie de cálido hogar en el que siempre era bien recibido. Gracias a los compañeros de aquellos cursos, cuya amistad me ha acompañado y alentado hasta ahora: José Colamussi, Juan Romero, Omar Iarlori, Marta Ayala, Ana María Sancho, Eduardo Lago...!


Gracias a Manuel García Ferré, que le contestó a mi tío “Dígale que me venga a ver”. Y que cuando lo hice, me abrió las puertas del mundo del dibujo tomándome como miembro de los equipos que dibujaban las historietas de Hijitus y Larguirucho, con una afabilidad y señorío inclaudicables. Gracias a los primeros amigos que hice en ese mundo maravilloso, muchos de los cuales lo siguen siendo luego de casi medio siglo: Raúl Barbero, Santiago Scalabroni, a quien le debo el empujón para que me acercara a Columba y a Lito Fernández y la revelación de Krishnamurti, Herman Hesse y Federico Nietzche, Natalio Zirulnik, también vecino, que siempre estuvo cerca. física y espiritualmente, Patricia Breccia, que me llevó a la legendaria casa de Haedo donde  su padre, el inmenso Alberto Breccia,  me atendió pacientemente y me permitió compartir con él momentos maravillosos,  Alberto Grisolía, Hugo Casaglia, y donde llegaban "monstruos" como José Luis y Alberto Salinas, Bruno Premiani, Arancio, Leandro Sesarego, al que veía pintar sus ilustraciones allí mismo, el gran Héctor Torino, luego compañero (¡un privilegio!) en Jaime Díaz... 


Gracias al excepcional Lito Fernández, maestro y amigo hasta el día de hoy, con el que trabajé como ayudante cuando dejé García Ferré en 1975 y con el que aprendí muchas de las sutilezas de este complicado oficio de contar historias con dibujos. Como le dijo una vez Narciso Bayón delante mío “¿Vos sos el que le enseñó lo poco que sabe?” Gracias también a Bayón por su humor y bonhomía. Gracias a la editorial Columba y a Antonio Presa, su director de arte, que me permitieron, cuando apenas empezaba, dibujar guiones de los más grandes guionistas que ha dado el género: Héctor Oesterheld y Robin Wood. Como dijo Macagno, “Esto es una escuela y encima te pagan.”


En el campo de la cultura, no debo olvidar agradecer a dos cimas de nuestras letras, Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges, cuyas obras fueron una gran inspiración para algunas de mis más sentidas historietas; y en el caso de Sábato, también como luminosa guía en el camino del arte a través de sus profundas reflexiones, leídas en una época en que yo transitaba, solitario, las regiones del desconcierto y el desaliento. Gracias también al gran Leonardo Favio, cuyas canciones poblaron y le dieron voz a mi adolescencia y cuyo Juan Moreira supo impactar tan fuertemente en mi imaginación, que fue el principal motor que me impulsó a dibujar la historia del gaucho indómito diez años después de verlo, cuando se estrenó en 1973. Gracias a Hugo Pratt y Héctor Oesterheld, que sin saberlo, inspiraron con su obra los mejores anhelos de mi carrera.


Gracias a Eugenio Zoppi, presidente de la ADA (Asociación de Dibujantes de la Argentina), y a los amigos que integraban la comisión directiva, Rep, Meiji, Eduardo Maicas, Alberto Caruso y unos cuantos más que la frecuentaban, como Peni, Meier, Petisuí, Pergament, Schinca, etc. , quienes me permitieron parar durante un año en el local de la ADA, ya que las cosas no me iban muy bien en 1981, cuando regresé a Buenos Aires. Gracias a los compañeros del estudio Géminis, a Silvestre Szilagyi, quien me llevó a ese escondido reducto bohemio donde viví muchas horas felices de creatividad, trabajo, humor, mates y ajedrez durante años, a Gaspar González y a Horacio Merel, que por la misma época en que yo habitaba la ADA, me cedieron un espacio en aquella legendaria oficina para que pudiera dibujar mientras buscaba trabajo. A Sergio Mulko, un historietista extraordinario, cuya amistad me brindó conocer, disfrutar y aprender del Adán Buenosayres de Leopoldo Marechal, de Mika Waltari, de Raymond Chandler, de Víctor Hugo, de Arturo Jauretvche, y un diálogo pleno de paradojas e ironías que su prematura muerte no ha podido cortar.


Gracias al inefable doctor Oscar Bevilacqua, quien me presentó en la revista Caras y Caretas, que renacía allá por 1982, y donde al fin pude desarrollar mi creatividad como nunca lo había hecho hasta ese entonces; tanto, que allí nació, desde el número 1, de junio del ‘82, mi personaje más querido: Orquídeo Maidana. Gracias al diario La Voz, que me permitió realizar libremente mi Juan Moreira, y donde concebí la idea de narrar la vida de los caudillos en forma de historieta. Allí nacieron Dorrego, Facundo y El Chacho, y fue donde mi vocación por la historia argentina encontró un cauce por donde desarrollarse.


Gracias a Jaime Díaz, quien en 1985 me abrió las puertas de su gigantesco estudio de animación en el que trabajé diez años para Hanna Barbera, Disney y otras compañías norteamericanas, y donde además de aprender mucho, me reencontré con los viejos amigos de García Ferré y Columba y encontré nuevos maestros, como Armando Dacol, Adolfo de Urtiaga y José Quartieri. Gracias a otro maestro y artista genial, Daniel Branca, con quien trabajé otros diez años, hasta su temprano fallecimiento en 2005 (y luego un lustro más, solo, aplicando sus enseñanzas), dibujando bajo su supervisión las historietas del Pato Donald que luego recorrían, y recorren, el mundo, y a los dos grandes amigos que me llevaron a él: Natalio y Barbero. Gracias a Barbero y a Rubén Torreiro, que pasaron a tinta (y embellecieron, como dicen los yanquis) innumerables páginas de mis trabajos para Disney durante más de 20 años.

Gracias al amigo Abelardo Bustos, a cuya insistencia debo la publicación de mi primer libro, en 1997. Y gracias a Gustavo Ferrari, cuyo exquisito fileteado porteño brilla en la tapa de La Milonga de Orquídeo Maidana, la segunda versión en 2012, ampliada, de aquel primer libro del ‘97. Gracias a Silvestre ("Frank", para los amigos) Szilagyi, quien varias veces a lo largo del tiempo, cuando yo casi había olvidado mis trabajos históricos me recordaba: "¡Pero vos hiciste los caudillos...!"

Gracias a Alejandro Aguado, conductor de la editorial patagónica La Duendes, quien me ofreció publicar, ya en 2010, mis historietas históricas en forma de libros, y a quienes colaboraron desinteresadamente en la edición de mis libros. No olvido que estos libros se difundieron ampliamente. con el apoyo incesante de La Duendes, en una época en que el tema gauchesco parecía estar totalmente olvidado.  Por esos días escuche decir a otro gran historietista, Carlos Casalla “No quiero ser el último que dibuje gauchos” y lo tomé como un nuevo mandato. Gracias por eso y por tu obra, admirado “Chingolo” Casalla!

Gracias a la gente del grupo Woodiana, entusiastas reivindicadores de la injustamente ninguneada durante décadas editorial Columba. Desde que descubrieron que yo había trabajado allí no cesaron de difundir mi obra y acompañar mis pasos hasta el día de hoy: Javier Rago, Felipe Ávila, Ariel Avilez, Rubén Barreiro...

Gracias al Instituto de Investigaciones Históricas Manuel Dorrego, al Centro Cultural Felipe Varela y al Instituto Juan Manuel de Rosas, donde seguí cursos de Revisionismo Histórico y asistí a charlas que me permitieron salir a hablar con algún grado de conocimiento cuando se trataba de presentar mis libros sobre figuras históricas… En ellos conocí a autores valiosos que se interesaron y apoyaron mi trabajo, como Hugo Chumbita, Pablo Hernández, Pablo Vázquez, Norberto Galasso, Mara Espasande… ¡muchas gracias a todos por compartir este amor a la Patria y esta lucha!

Gracias a los prologuistas de mis libros: Oscar Bevilacqua, Alejandro Aguado, Ariel Avilez, Hernán Brienza, Germán Cáceres, Miguel Rep, Horacio González Arzac, Pablo Hernández, Silvestre Szilagyi, Hugo Chumbita, Jorge Morhain... Todos ellos brindaron un marco de prestigio y calidad que contribuyó grandemente al éxito de las publicaciones.


Gracias al conductor de Ediciones Fabro, Fabián D’Antonio, y a sus colaboradores, entre ellos la incansable Carola González Feijóo y Fernando Hrycack, con cuyo apoyo pude realizar y publicar un viejo sueño: la trilogía sobre La Vuelta de Obligado y La Guerra del Paraná, con la que volví a escribir y dibujar temas históricos después de mucho, tiempo, entre 2012 y 2017. Gracias al querido y eañorado amigo Felipe Ávila, entusiasta difusor de mi obra, colaborador en La Vuelta de Obligado y conductor del grupo Rebrote con el que cometimos la hazaña de publicar en 2015 ¡tres revistas de historietas simultáneamente! Gracias a Marcelo Pulido, quien me eligió para ilustrar su guión El Manuscrito, de ficción histórica, basado en la figura de Héctor Oesterheld y su Eternauta, que fue distinguido con una Mención Especial por el colectivo Banda Dibujada.

Muchas gracias a quienes me han alentado en los últimos tiempos con entrañables reconocimientos que asumo con humildad y gratitud y que me comprometen a seguir por este camino de por vida, como la gente del encuentro Dibujados, la Biblioteca Nacional, Jorge Volpe Stessens, del Museo Diógenes Taborda, Osvaldo Crespo, quien me otorgó La Orden del Buzón, la gente de Villa Constitución, Sonia Olmo y el grupo de la revista A Tiza y Carbón, de Moreno, Martín García, conductor de la Agrupación Oesterheld, que me declaró “Patriota del Pueblo y de la Patria”, Daniel Flores y La Bancaria de Mendoza y de Buenos Aires, que organizaron importantes muestras sobre mi trabajo, el Concejo Deliberante de Ramallo, que me declaró “Ciudadano Ilustre”, dándome la alegría más grande que un ciudadano de mi patria chica puede lograr.

Gracias al amigo y colega Ramón Gil y a la gente de la Secretaría de Cultura y la Municipalidad de Merlo, que me convocaron a la bella tarea en la que estamos trabajando actualmente, una vez más en el terreno histórico, pero ahora ya en el siglo XX: ¡estamos contando en forma de historietas las heroicas historias de los veteranos merlenses en la Guerra de las Malvinas! Ya vamos por la cuarta y esperamos contar muchas más. ¡Ojalá que este noble aporte  que hace quienes nos encargan la obra, al reconocimiento y difusión del valor de nuestros soldados y a la eterna causa de nuestras Malvinas, sea seguido por otros municipios, provincias y el estado nacional!

Bueno, hemos llegado al presente y sólo me queda hacer un ferviente llamado a que tanto el sector público como el privado hagan todo lo posible para que las historietas de temas históricos y gauchescos no desaparezcan de las librerías ni de los quioscos; por el contrario, para que lleguen más allá todavía: a las escuelas, a las bibliotecas y a todos los espacios donde puedan ser útiles para despertar el interés de chicos y grandes por los hechos de nuestra historia, sin cuyo conocimiento no hay futuro para un país. Porque son parte fundamental de nuestra cultura nacional y nuestra identidad irrenunciable… ¡Y porque yo tampoco quiero ser “el último que dibuje gauchos”!

José Massaroli



viernes, 26 de agosto de 2022

Amigos, compañeros y colegas que nos acompañaron en la Legislatura

Como decía Federico  Peralta Ramos: "Entre estar y no estar, es mejor estar". Siguiendo esta premisa, muchos amigos, compañeros y colegas se dieron cita el viernes 12 de agosto en la Legislatura porteña, para acompañarnos en un momento muy significativo para mí, que viví con una gran emoción dada la trascendencia del  acto en que se me entregó el diploma que me declara Personalidad Destacada de la Cultura. Como dije allí, uno no llega solo a algo así, y muchos de los presentes ayudaron, empujaron o inspiraron el trabajo de tantos años. Bueno es que los tenga bien presentes, en mi memoria y en mi corazón.

Raúl Barbero, Ramón Gil, Silvestre Szilagyi, Hernán Torre Repiso, José Massaroli, Alberto Caliva, Gaspar González y Alberto Caruso

Con Gaspar, Carola González Feijóo, Ramón Gil, Pablo Hernández, José Colamussi y Juan Rozz

La barra de La Orden del Buzón; Agustina Lentino, Osvaldo Crespo, Walter Piazza y Jorge Volpe Stessens

Con Volpe Stessens, Tito Spataro y David Tinta

Con Germán Cáceres y Alberto Caruso

Con Colamussi, Gaspar y Torre Repiso

Con Lito Fernández, excepcional historietista, maestro y amigo, quien pronunció emotivas palabras que agradezco profundamente

Con Juaro Romero y una de sus maravillosas caricaturas, en este caso, de mi persona

Con Raúl Barbero, con el que dibujamos durante quince años el Pato Donald

Con David Tinta, antes llamado Tinta Cruel, quien me obsequió una de sus plumas artesanales con las que hace maravillas sobre el papel

Colamussi: ¡cinco décadas de amistad, desde cuando estudiábamos con Pablo Pereyra en IDA!

Gil y Juaro, dos potencias se saludan

Gil y Sonia Olmo, alma mater de la revista A Tiza y Carbón y la librería Lipi-Bropos, de Moreno

Un representante de Ramallo: mi compañero de la primaria y secundaria Luis María Firpi

Mi vecino, el investigador y coleccionista Luis del Pópolo

 Szilagyi, gran amigo y padrino de una de mis hijas, con Esmeralda y  Hugo

Con Barbero, Gil, Esmeralda y Caliva

Los últimos en irnos, saliendo por la escalinata principal. Con Gil, Torre Repiso, Gaspar, Szilagyi, Caliva, Sonia Olmo, Caruso, Colamussi, Spataro, Juaro y  Rozz

Hubo quienes no salieron en las fotos o sólo pudieron pasar fugazmente por problemas de horario, como mis compañeras de IDA Marta Ayala y Adriana, Patricia Lapuente, Hugo Maradei y Bob Row, en el primer caso, y Patricia Breccia y Walter Farías, en el segundo, Daniel Cichero, que envió un cálido mensaje grabado con su hija Nanu, y seguramente olvido sin querer a más de uno. 
A todos les agradezco de corazón el haberme acompañado en este momento, que, ya lo dije antes, sin los amigos y familiares cerca, no sería lo mismo

viernes, 19 de agosto de 2022

Acto en la Legislatura porteña, declaran Personalidad Destacada de la Cultura a José Massaroli

Viernes 12 de agosto, 13.30 horas en la Legislatura porteña, salón San Martín, en el Día de la Reconquista, más que que apropiado para el acto que convocó a tantos amigos. ¡¡¡Gracias por acompañarnos en un día inolvidable!!!

¡A sala llena! Amigos, colegas y compañeros  se dieron cita para acompañarnos en un momento muy especial, poblando las hermosas instalaciones del Salón San Martín de la Legislatura.

No estuvo ausente la niñez, tal vez la más interesada en las historietas que fueron el motivo de la celebración

El Viernes 12 de agosto se entregó el diploma que acredita a José Massaroli como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, otorgada por el voto unánime de la Legislatura porteña. La Declaración se había votado en 2019, pero se sucedieron elecciones, vacaciones y pandemia, de modo que recién ahora se pudo concretar el acto. Mi agradecimiento a la Legislatura toda, y en especial a los diputados del Frente de Todos, Paula Penacca y Juan Modarelli, que presentaron el proyecto, y a Julián Cappa, responsable del Área de Cultura de la Comuna 7, su primer y principal impulsor.

Habla la diputada porteña Berenice Iáñez

Habla el diputado porteño Juan Modarelli


Habla
Julián Cappa, responsable del Área de Cultura de la Comuna 7, quien concibió el proyecto allá por 2019 y no descansó hasta que se pudo concretar. 

Recibo el diploma con mucha emoción

Un reconocimiento que me compromete a seguir bregando por la cultura nacional por medio de mis armas: la historieta, la pluma y el pincel. ¡Todo mi agradecimiento para quienes lo hicieron posible!

Desde la pantalla, Juan Moreira, una de mis obras más queridas, nos acompaña

Habla el querido Lito Fernández, mi maestro y amigo; historietista excepcional que marcó un antes y un después en la manera de dibujar historieta en la Argentina  

¡Cuánto te debo, Lito, qué orgullo y qué gusto enorme tenerte aquí en este momento!

Lito recuerda cuando nos conocimos, hace casi cinco décadas, cuando él era ya un artista consagrado al que yo admiraba. y yo un pibe de 22 años que buscaba su camino. ¡No pude encontrar mejor maestro!

Habla el, creador del tremendo Dennis Martin, de  Precinto 56, de Haakon... todas hisotrietas en las que tuve la suerte de colaborar y aprender tanto con él, allá ´por los '70s


Digo lo mío. Lo primero: "El único héroe válido es el héroe en grupo", la conocida frase del gran Héctor G. Oesterheld, muy apropiada para expresar lo que siento en este momento: no llegué solo hasta aquí, me acompañaron, me enseñaron, me sostuvieron y me inspiraron muchos, muchos maestros, amigos, colegas y familiares. Hoy algunos están presentes y otros muchos en mi corazón. Hora de agradece profundamente a todos y cada uno de ellos.


Recorro los trabajos históricos y gauchescos que me hicieron merecedor de este reconocimiento, sin olvidar el presente, en el que me hallo trabajado nuevamente con nuestra historia, pero esta vez del siglo XX: los Héroes de las Malvinas del partido de Merlo, junto al amigo y colega Ramón Gil.

Gran final de la primera parte, cuando todavía faltan llegar algunos amigos que "pasaron a saludar" por no poder asistir debido al horario de la reunión.


Gracias, gracias, ¡¡¡GRACIAS!!!

viernes, 5 de agosto de 2022

José Massaroli, Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires

 
Fue en 2019, cuando a iniciativa del hoy responsable del Área de Cultura de la Comuna 7, Julián Cappa, y la legisladora (hoy diputada) Paula Penacca, la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires tuvo la generosidad  de declararme nada menos que Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, en reconocimiento a una obra en el terreno de la historieta histórica y gauchesca, principalmente, a la que he dedicado buena parte de mi vida.

Agradecemos a Ediciones Fabro, que tanto contribuyó a nuestra obra, este afiche con que nos honran

Vinieron las elecciones y luego la pandemia, de modo que la ceremonia de entrega del diploma fue quedando en suspenso, hasta que hace poco el incansable Julián volvió a la carga junto al legislador Juan Modarelli, y al fin hay fecha para la entrega del diploma y este evento que me llena de orgullo y que constituye un gran honor para mí: se realizará en el Salón San Martín de la Legislatura porteña, el viernes 12 a las 13 horas. 

Están todos invitados a acompañarme en lo que sin duda será un lindísimo momento, un emocionante reencuentro con los amigos de siempre, con todos los que apoyaron mi carrera a lo largo del tiempo y que hicieron posible esto que está por ocurrir. 

Es importante la puntualidad ya que el evento comienza a las 13 en punto. 

Página del evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/744927979901664

¡Los esperamos!

PROYECTO DE DECLARACIÓN

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declara Personalidad Destacada de la Cultura de nuestra Ciudad al historietista José Massaroli.

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

José Massaroli nació en Ramallo, Provincia de Buenos Aires, el 30 de Septiembre de 1952.

Pasó a residir en nuestra querida Ciudad de Buenos Aires hace ya casi 50 años, y hace unos 40 que lo hace en el barrio de Flores, que conforma lo que hoy es la Comuna 7.

José estudió dibujo en el Ida (Instituto de Arte) con Pablo Pereyra, Ángel Borisoff y Narciso Bayón y a partir de 1973 comienza a dibujar todo tipo de historietas, ya que ingresa en Producciones García Ferré como miembro de los equipos de las revistas Aventuras de Hijitus y Desventuras de Larguirucho.

Luego, colaboró con Lito Fernández, con quien trabajó en series como Precinto 56, Dennis Martin, Haakon, con guiones de H. G. Oesterheld y Robin Wood. Desde 1975, dibujó historias realistas para las editoriales Columba, Record, Universo (Italia) y DC Thomson (Reino Unido).

Sin embargo, lo que constituye su especificidad y le da un valor importante a su obra es el hecho de que ha desarrollado numerosas biografías de personajes historicos en forma de novela gráfica. Así lo hizo con Juan Moreira, Manuel Dorrego, Facundo Quiroga, Chacho Peñaloza. El denominador común es que se trata de personajes del Siglo XIX, casi todos ellos constituyentes de nuestro ser nacional, y luchadores por la Soberanía de nuestra Patria, tema vigente si los hay, cuando aún no hemos, por ejemplo, logrado recuperar las Islas Malvinas.

En este sentido la obra de Massaroli logra visibilizar una etapa de la historia de la conformación de nuestro Estado nación que no siempre aparece en el panorama cultural actual, y además a través del formato de la historieta, la saca de los ámbitos estrictamente académicos. En este sentido, tiene también un libro de historietas dedicado a La Guerra del Paraná, que incluye un capítulo dedicado a la gran gesta que constituyó la batalla de la Vuelta de Obligado en 1845.

Sus obras se han publicado a través de varias editoriales de la Argentina, Reino Unido, Holanda y demás países.

Por todo lo expuesto, es que solicito la aprobación del presente Proyecto.



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