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lunes, 19 de septiembre de 2016

Con Juan Moreira y Leonardo Favio en un importante encuentro del cine y la historieta en Neuquén



Se trató  del Bicentenario Reacargado 2016, dedicado al Pensamiento y la Cultura nacionales, la obra de Leonardo Favio, la historieta y, en mi caso, la figura de Juan Moreira.


Los organizadores pertenecen a la Universidad del Comahue, donde se realizó el encuentro, y son  el Profesor Daniel Bagnat y el Dr. Raúl Cadús, quienes desplegaron una inagotable capacidad de trabajo y un enorme entusiasmo para que este evento resultara un significativo aporte a la cultura nacional y la difusión de la obra del genial Leonardo Favio, el cine y la historieta.







Con Daniel Bagnat, gran anfitrión y amigo

Bagnat y Cadús en plena actividad


Numerosa cantidad de público se hizo presente el viernes, en la última jornada del encuentro





También los dibujos de Orquídeo Maidana integraron la muestra de historieta nacional.

Con Bagnat, el gran exponente de la historieta social y política de la Patagonia, Chelo Candia, y el joven artista y editor de la vecina ciudad de Plottier, Marcelo Quiroga.

Con Quiroga y sus excelentes trabajos, parte de la muestra.

 
Fin de la muestra: quedan las páginas de Juan Moreira y otras para la Universidad

Con Bagnat y Candia en la presentación de su libro POW, la noche del viernes



La noche de esta bella y activa ciudad de´Neuquén, a la que me alegro de haber podido conocer

Agradezco a José Chiquito Moya, credor de un singular personaje: el detective neuquino Bodoque Fernández, por el generoso obsequio de sus obras que estoy leyendo con sumo placer. 

Fueron dos días intensos, donde hablamos sobre el Juan Moreira de Favio, el mío, el mito nacional en que el gaucho indómito se fue conviertiendo con el tiempo, la historieta argentina, su presente y su futuro. Mucahs otras actividades tuvo el encuentro, que duró cuatro días en total: proyección de películas de Favio y debates, presentación de la nueva revista Aquelarre, y una bellisima obra de teatro con títeres y radioteatro: Vairoletto Pechito Libertario. Sólo me queda agradecer a los amigos Bagnat, Cadús, y todos los que hicieron posible que yo pudiera compartir con la gente de Neuquén estas jornadas de considerable valor cultural y educativo.

Algunas fotos son de los amigos neuquinos, muchas gracias!

lunes, 5 de septiembre de 2016

Salvemos al Museo del Humor (MUHU)

 El Museo del Humor, un gran logro de los dibujantes y humoristas argentinos, corre el riesgo de desaparecer o reducirse a una mínima expresión. Aquí copiamos el pedido de ayuda de sus conductores , donde vemos cómo podemos hacer fuerza entre todos para que este hecho lamentable no suceda:




"Cuando todo hacia pensar que el año 2016 nos encontraría con el Museo del Humor institucionalizado y con espacios ampliados, nos enfrentamos a la dura realidad que el tramite de creación de la estructura fue archivado y con la perspectiva cercana de ser trasladados a otro espacio mucho más reducido.
Habiendo realizado numerosas gestiones para revertir esto sin resultado positivo, ahora hemos decidido elevar a las autoridades la nota adjunta.
Como sabemos que este proyecto es de interés y cuenta con el apoyo de un importante sector de la comunidad es que los invitamos a acompañarnos en nuestro pedido.

Para ello les solicitamos que nos envíen los datos requeridos al mail
salvemosalmuhu@gmail.com
considerando que de tal forma están de acuerdo con lo expuesto en la nota.

Para el caso de las personas, tendrían que enviar el nombre y apellido, el número de documento y el lugar de residencia.
Para las Instituciones el nombre y el lugar donde están afincadas.

Tambien les pedimos que circulen con sus allegados este mail para interesarlos en el asunto y así lograr más adherentes.

Mayores datos y en el futuro la lista de los adherentes se pueden visualizar en
http://salvemosalmuhu.blogspot.com.ar/
Atentamente

COMISION DIRECTIVA HONORARIA
Joaquín Lavado ( Quino ), Hermenegildo Sabat, Carlos Garaycochea, Guillermo Mordillo, Fernando Sendra.

 Página del Museo en Facebook:
https://www.facebook.com/MuHuMuseoDelHumor/

martes, 16 de agosto de 2016

Primer Pato Donald para Dinamarca


Se cumplen dos décadas en 2016 de aquella primera historieta que dibujamos con Raúl Barbero para la editorial Egmont, de Dinamarca: An Eye for an Eye (Ojo por ojo). Veinte años nos erán nada, según Gardel, pero en ese lapso se pueden hacer muchos dibujos, muchas historietas, muchos patos. Veamos cómo empezó todo esto:

En el invierno del 95 suena el teléfono en mi casa. Raú Barbero, mi antiguo compañero de Garcia Ferré y Jaime Díaz, me avisa que hay un dibujante buscando colegas para trabajar para Europa. Poco después, Natalio Zirulnik me llama y me pasa más datos: se trata de Daniel Branca, el recordado dibujante del Sátiro Virgen en la revista Satiricón y El Mono Relojero en Billiken. No se había sabido más de él desde que se despidió una noche en IDA, en el año 1976. Yo estuve allí y pude conocerlo personalmente, cuando el doctor Bevilacqua, Heredia, el creador de Perro Mundo, mi maestro Pereyra y otros alumnos y dibujantes lo despedían junto con su pasador a tinta Oscar Fernández. Partían para España, porque aquí "la realidad te golpea", había dicho Fernández.
 
 En el estudio que tenía por esos tiempos en la terraza de mi casa, en Buenos Aires

 Branca estaba de vuelta en la Argentina y me enteré cuando lo fui a ver que una vez en España se había dedicado a dibujar el Pato Donald para Dinamarca, junto con mi viejo amigo Santiago Scalabroni, que partiera en 1974 para Barcelona. Allá se conocieron y, tras pasar por Bruguera, contactaron un estudio que producía cantidad de historietas estilo Disney para Dinamarca. Más adelante, se independizarían y trabajarían directamente.

Barbero mateando en el estudio de la terraza

 Esto no lo dijo Daniel, porque su modestia era proverbial, pero pronto trascendió entre nosotros que a poco de llegar a Egmont, él se transformó en un renovador absoluto de la forma de dibujar las historietas "de patos". El mismo Carl Barks, taumaturgo genial que creó todo el entorno y la personalidad del pato, consideró que Branca era el que más se le acercaba. Y no le erraba. La editorial danesa, lo tenía como su máximo artista en actividad, siendo admirado e imitado por muchos otros dibujantes, y cuando Daniel avisó que se volvía a Buenos Aires, le encargaron que contactara otros artistas que pudieran hacer más historietas de Donald y sus amigos. No era fácil.

 La historieta como se publicó en Rusia, en 1999

 Pero la larga experiencia que yo había ido adquiriendo con los dibujos animados primero, y las historietas para Disney Adventures, más la que había hecho el año anterior para Italia (Zío Paperone), me permitían confiar en que saldría adelante. Lo mismo pensó Daniel al ver las muestras que le acerqué y comenzamos a dibujar unas páginas de muestra. Llevó tiempo hasta "agarrar" el estilo, que venía  a ser el de Barks, por suerte, porque era un placer mirar y aprender del dibujante que tanto yo como Daniel habíamos leído de chicos.

 Tal como se publicó en Holanda, en 2001 y en 2013

Finalmente, pasadas a tinta por Barbero, partieron las páginas. Volvieron con algunas correcciones que nunca faltan, se hicieron y pronto llegó el primer guión de prueba. Una vez aprobado (pero nunca publicado) para comienzos de 1996, ya estábamos dibujando esta historieta a la que nos referimos hoy, la segunda que realicé para Egmont en esta etapa (ya había ilustrado Mickey Mistery cuando estaba en los estudios de Jaime Díaz), y la primera publicada, dando inicio a una colaboración de quince años, en la que junto con Barbero en la tinta (y Rubén Torreiro en unas cinco o seis historietas), ilustramos más de 1400 páginas.

 
 Tapa de la primera publicación en 1998 en Dinamarca, en la revista Anders And (Pato Andrés)

  Titulada en inglés An Eye for an Eye (Ojo por ojo), fue publicada  recién en el número del 29 de enero de 1998 de la revista Anders And and Co. (Pato Donald y Cía.). Los guionistas eran Pat y Shelly Block. Fue publicada hasta ahora en Alemania, Brasil, Dinamarca, Holanda, Noruega, Rusia y Suecia.

He aquí las seis páginas (en danés):

 
 
 


 No podía saber que éste  iba a ser el trabajo más largo de toda mi carrera. Las historietas se fueron sucediendo una tras otra, la relación con Daniel se fue conviertiendo en amistad. Los patos serían casi mi familia a partir de estas primeras páginas hechas con todo el entusiasmo de poder dibujar a un personaje con el que me había identificado desde antes de saber leer, cuando mi padre me leía las aventuras creadas por el gran Barks en la revista El Pato Donald, de la editorial Abril. Con el tiempo me enteraría que allí también trabajaba otro gigante: Héctor Oesterheld. Sin saberlo, en aquellas noches de Villa Ramallo, a fines de los '50, se estaba creando un destino.

jueves, 28 de julio de 2016

Adiós a un compañero


Lo llamábamos Angelito. Iba y venía por el Estudio Géminis, allá por los comienzos de la década del '80. A veces desaparecia, a veces se asociaba por un tiempo, pero nunca faltaba en nuestras reuniones ni recuerdos. Ahora me entero que hace unos días dejó este mundo y ya no lo volveremos a ver. Los recuerdos ahora son definitivos. Y empiezan a desfilar por la mente, me parece oirlo cantando, todavía...
Tenía el mismo nombre que mi maestro y amigo Lito Fernández: se llamaba Ángel Fernández y muchas veces los confundieron. Su dibujo, sin embargo, no se le parecía. Tenía un estilo más cercano al dibujante español Esteban Maroto, de moda a mediados de los '70, y eso le abrió las puertas de la editorial Mopasa, aquella del recordado (no siempre bien) Turco Alegre), en la que fue primera figura por bastante tiempo. Allí lo conocí, tratando de cobrarle un trabajo a Alegre, junto con Merel, los hermanos Morhain, Huadi, el guionista Ferreyra y Prystupa (Angelito era el único que no tenía problemas para eso), tal vez en el año 1978 o 79.

Gil, Massaroli, Mulko, Camet, Gaspar González y Fernández
Luego, siendo yo socio de Géminis, empecé verlo seguido cuando venía a visitar a "los muchachos". Se fue convirtiendo en uno más del grupo y se lo extrañaba cuando pasaba un tiempo sin aparecer, siempre con alguna historia nueva. Alguna vez le dibujé a lápiz una historieta de El Zorro para que él pasara a tinta (un trabajo suyo para Mopasa), y en otra ocasión, cuando yo escribía y dibujaba la vida de Facundo Quiroga, Ángel me pasó a tinta una buena cantidad de páginas. Admirador de Rimoldi Fraga, cada tanto, mientras yo dibujaba, él entonaba "Facundo... Facundo... no duermas sobre tu lanza... si hasta las piedrs te gritan cómo se quiebra la patria..." lo que no dejaba de inspirarme inmediatamente. tanto, que al igual que con otros compañeros, lo dibujé como uno de los personajes de la historieta.

  Un Facundo dibujado por Ángel, en los tiempos en que trabajábamos juntos en esa historieta

 Gil, Navarro, Ana Favazza, Massaroli, Fernández y Merel

 De pronto se fue a Brasil y tiempo después nos llegó una carta desde Porto Alegre, lo que me asombró ya que el nombre de la ciudad no pegaba con su carácter más bien melancólico... pero todo volvió a la normalidad cuando vimos que abajo decía "Barrio Tristeza". Ahora sí era el verdadero Angelito! Sus diálogos con Bustos eran memorables.

 Lucía Chiaramello, Camet y Fernández, cantando 

Santafesino, de los mismos pagos de Gustavo Trigo, Carcarañá, regresó por allá cuando los tiempos cambiaron en los ´90, Géminis se cerró y el trabajo escaseó cada vez más. Pocas noticias tuvimos desde entonces, hasta que su sobrino nos contactó y a través de él pudimos conversar telefónicament varias veces, y saber de su permanente inquietud por dibujar y volver a la ciudad en la que tanto había luchado. No pudo ser...

 Fernánez y Caliva, en una de aquellas reuniones en las que no faltaban el vino, las empanadas y el canto
 Era la voz más esperada en las reuniones: le gustaba cantar y lo hacía muy bien, en el estilo de Antonio Tormo, con algo de Horacio Guarany. Detrás de su voz, y siguiendo el compás de la guitarra del zurdo Alberto Caliva, nos animábamos a entonar El Linyera, Mis harapos, Volver en Vino, Canción del Adiós o Pescador y Guitarrero... gratos momentos! la última de estas reuniones fue en mi casa, en 1999, cuando a Caliva lo acompañó el bombo legüero de Diego Navarro, y Pancho Camet aportó un nutrido repertorio de letras de canciones para interpretar.

   Fernández, Bustos y Massaroli, desarmando su tablero en una de sus muchas mudanzas

Hay tantas anécdotas para recordarte, Ángel... la delegación del estudio Géminis en el cielo, ya tiene un socio más... allá estarás chacoteando, ante la mirada perpleja de Sergio Mulko, con Pancho Camet, con Jorge Gemelli, con Carlitos Leopardi, con Horacio Merel...

lunes, 18 de julio de 2016

Recordando Wildfire, hace 30 años, en Jaime Díaz Studios



El estudio de Jaime Díaz Producciones empezó 1986 trabajando intensamente. En la sección de layouts, bajo la supervisión de Armando Dacol y Manuel Cativa, series como Rambo y Chuck Norris reclamaron más dibujantes "serios", principalmente los provenientes de Columba, como  Sergio Mulko, Carlos Leopardi, Alberto Saichan, Roque Vitacca, Andrés Klacik y hasta el mismo Daniel Haupt, uno de aquellos gloriosos 12 Famosos Artistas de la Panamericana de Arte, pasaron por allí, sin olvidar a glorias como Héctor Torino, Jesús Balbi, Mannken (Víctor Braxator), Chiche Medrano, mi antiguo "jefe", y el joven Carlos Meglia, ya un fuera de serie.

 
Primer episodio de Wildfire

 Armando Dacol analizando modelos de personajes con Jaime Díaz

Massaroli, Balbi, Mulko y Caliva después de una noche de cierre

Un buen día supimos cuál iba a ser nuestro trabajo el resto del año: una serie nueva para Hanna-Barbera con un personaje llamado Wildfire, una hermosa yegua con el poder de transportarse y transportar a su dueña a un mundo paralelo donde ocurrían aventuras maravillosas. Los modelos de los personajes  eran impactantes y estaba claro por qué nuestro equipo había sido elegido para hacer los layouts: se trataba de un estilo realista, del tipo "espadas y dragones", que por lo visto, tenía toda la intención de competir con el exitoso He-Man. ¡Los dibujantes provenientes de Columba estábamos en nuestra salsa!

 Leopardi viendo dibujar a Díaz

 En la mesa de animación de la que salieron tantas escenas

El supervisor, Armando Dacol, distribuía las escenas entre los dibujantes según la capacidad de producción de cada uno. Eso hizo que generalmente el infatigable Klacik se llevara la mayor parte. Por un tiempo se encargó de dibujar los fondos, con gran calidad, el dibujante Ingo Elfers, antiguo ayudante de Medrano.

 Carlos Leopardi en su mesa de trabajo

Con Torino y Leopardi, tras una dura jornada en Jaime Díaz Producciones.

  Se ganaba bien, se estaba entre amigos. Quedan los recuerdos. Muchos, como por ejemplo aquella noche en que nos quedamos a cerrar una entrega y terminamos pintando con unos acrílicos carísimos que había traído Jaime Díaz de USA, y  mientras Balbi acometía la imagen de un tren cortando el horizonte ante el asombro de Mulko, Leopardi le decía: "Más luz, maestro, más luz..." Mannken, no abandonaba su tablero, pero acompañaba con aquella típica sonrisa irónica que Leopardi supo captar en un rápido apunte a gran tamaño, en donde exhibía su técnica publicitaria. O aquel duelo de bollos de papel de oficina a oficina entre Meglia y Vitacca contra Caliva y quien escribe, imprevistamente interrumpido por un pesado frasco lleno de lápices arrojado por Medrano, que por suerte no aterrizó sobre ninguna cabeza. O aquel loro tropical instalado sobre el marco de la puerta, al que algunos dibujantes al pasar,  no le mezquinaban mimos y otros, insultos. En fin... ¡qué tiempos aquéllos!

Tuve el privilegio de bocetar muchas de las escenas de Wildfire que Balbi luego terminaría con su trazo preciso, indestructible, genial. ¡Qué orgullo haber trabajado con semejante maestro y contado con su amistad!



Dibujamos ese año los 13 ó 14 episodios de Wildfire completos, de cabo a rabo. Cientos de escenas en cada uno a razón de un episodio cada dos semanas .Fue muy bueno mientras duró. Allí, en la planta baja de Perú al 500, se creó un gran clima de camaradería entre los historietistas "exiliados" en aquel hospitalario estudio de animación.  Con el tiempo, gracias a la magia de internet, nos enteramos que se convirtió en una serie de culto en muchos países... Pero esa ya es otra historia.