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martes, 6 de junio de 2023

Medio siglo en el maravilloso mundo de la historieta

 6 de Junio de 1973 - revista Aventuras de Hijitus - García Ferré


Este año, 2023, veo con asombro, estupor e incredulidad, cómo se cumplen cincuenta años desde aquel frío día de otoño en que atravesé por primera vez el umbral de Producciones García Ferré, sintiendo, acaso oscuramente, que terminaba una etapa en mi vida y empezaba otra, definitiva.

Hasta entonces, había vivido llenando toneladas de papel con dibujos, había hecho una pila de historietas tan amateurs que estaban dibujadas de los dos lados de la hoja y cosidas con hilo y aguja, tapa incluída; había vivido la odisea de dejar mi pueblo, Villa Ramallo, para arrojarme a las entrañas desconocidas y amenazantes de la gran ciudad. Buenos Aires, a la que me imaginaba con los fondos de las historietas de Patoruzú: claros, limpitos...; había vendido Curitas por las calles, había cargado heladeras y lavarropas en una empresa de artículos para el hogar mientras estudiaba por las noches en el IDA, junto a tres grandes Maestros: Pablo Pereyra, Ángel Borisoff y Narciso Bayón.

IDA, circa 1977: ...(algunos nombres no recuerdo)... Massaroli, Teresa (chilena), Carlitos, Alberto Seco, José Colamussi...; abajo: Vicky, Víctor Toppi, Pablo Pereyra, Alicia Natale, Lidia Akamine y Juan Romero (Juaro)

El azar quiso que mi tío Pancho, encargado de una estancia en los campos de Ramallo, conociera a García Ferré, que andaba recorriendo estancias con el fin de comprar una, y se le ocurriera recomendarle a aquel sobrino "medio loco que anda haciendo dibujitos en la Capital". Don Manuel, siempre atento a nuevos artistas, le indicó que fuera a verlo y ahí estaba yo, el 6 de junio de 1973, en una sala donde campeaban en las paredes los storyboards de la película Trapito, dibujados por Néstor Córdoba, habiendo mostrando mis dibujos ante los ojos expertos de don Manuel y uno de sus lugartenientes, Rafael Bossio, y tras un breve interrogatorio, aceptado para integrar los equipos que dibujaban las historietas de la empresa, pasando de nuevo por la pequeña recepción donde una simpática Elisa Esquivel, la recepcionista, me daba la bienvenida muy sonriente. Afuera quedaba el frío de la calle; se estaba bien allí. Se abrió una puerta y aparecieron mis compañeros de equipo: Raúl Barbero, aún mi gran amigo, Roberto Bat, y el jefe del equipo, Bossio. ¡En ese momento comprendí que ya integraba el equipo de la revista quincenal Aventuras de Hijitus!

Con García Ferré en 2010, cuando pude testimoniarle todo mi agradecimiento por haber confiado en aquel muchacho principiante y haberle dado la posibilidad de ingresar al mundo del dibujo y aprender, aprender, aprender...  

De pronto me hallaba en una oficina grande, abarrotada de mesas llenas de páginas a medio dibujar., lápices, plumas, tinteros, escuadras... Ese mismo día fui conociendo a mis nuevos compañeros: Leandro Sesarego, un maestro de la ilustración, "Cuerito" Rodríguez Uzal, ágil, veloz y eficiente dibujante de historietas tanto serias como humorísticas, Gladys Esquivel, siempre cálida y cordial, Turconi ,el corrector, con el eterno diccionario de la RAE bajo el brazo, Antir, el letrista... Luego llegarían Hugo Casaglia, Goyo Mazzeo, Néstor Córdoba, Néstor D'Alessandro, Palmioli, Patricia Breccia y los que fueron y siguen siendo grandes amigos: Natalio Zirulnik, Santiago Scalabroni, Alberto Grisolía, Carlos Corrales y tantos otros...  De pronto, ¡me vi instalado en el corazón mismo del mundo del dibujo! No estaba soñando, no.

Tapa de la primera revista en la que colaboré, dibujando fondos, borrando y retocando. Estaba a medio hacer cuando me senté frente a un tablero y tuve entre mis manos la primera de aquellas páginas... y ¡nada puede superar la emoción que sentí en aquel momento! 

¿Un sueño cumplido? ¡Sí!... Pero al día siguiente hubo que despertar y comprobar que el esfuerzo tenía que ser diario,  el estudio constante y la atención inclaudicable si quería seguir allí y "hacer carrera". No era fácil. Hice lo que pude... y tan mal no me fue, porque aquí estoy, cincuenta años después, sin haber dejado jamás de dibujar historietas humorísticas, serias, de todas clases, buenas, malas, cobradas o sin cobrar, no importa tanto como el hecho de que desde aquel día, he vivido en el mundo que elegí: el de la magia, el dibujo, la historieta, la aventura. ¡Cómo no darle las gracias, don Manuel! ¿Cómo no agradecer a todos los que me ayudaron (y ayudan ) a lo largo de este difícil pero único y maravilloso camino de la historieta?...  
¡MUCHAS GRACIAS, MAESTROS y COMPAÑEROS DIBUJANTES; GUIONISTAS; HISTORIETISTAS!

lunes, 8 de junio de 2020

El Potrillo y la Mariposa llega a Amazon

Ya es posible conseguir en Amazon el bellísimolibro con el cuento para niños EL POTRILLO Y LA MARIPOSA, de la escritora. poetisa, actriz y buena amiga Susana Amuchástegui, el que incluye una versión en historieta del mismo cuento, para colorear, dibujada por Raúl Barbero en la tinta y un servidor en el lápiz!:





 Muy contentos, con los ejemplares de la primera edición recién impresos, allá por 2011, Barbero, Susana y Massaroli


Vínculo a la página donde se puede efectuar la compra:
https://www.amazon.com/dp/9870803814/ref=cm_sw_r_fa_dp_U_XsN1EbM5HHXP0?fbclid=IwAR1MA3dOoR-

lunes, 30 de septiembre de 2019

Un estudio en Villa Ramallo, 1979

Hoy, 30 de Septiembre, es el dia de mi cumpleaños. Día para recordar muchas cosas, muchas vivencias , algunas lindas otras no tanto, lo de siempre en una vida; pero de una de ellas, de las más entrañables, cumple exactamente cuatro décadas. Un día como hoy, de 1979,  yo estaba inaugurando en mi pueblo, rodeado de un grupo grande de amigos y familiares, lo que había proyectado como mi estudio. El lugar donde pensaba continuar mi carrera de historietista desde mi casa natal en Villa Ramallo. Estos son algunos recuerdos de aquella memorable inauguración.

Construido durante 1979 en los fondos de mi casa. para llegar a él había (hay, ya que todavía está) que atravesar casi 50 metros de jardín, parque, árboles frutales, plantas de flores, gramilla, etc.  Canto de pájaros poblando un silencio que enmarcaría las largas horas dedicadas al tablero de dibujante. No se podía pedir más: paz, tranquilidad, y un lugar apropiado para mis libros, revistas y meditaciones.

Allí estaba yo, cumpliendo un sueño. presentar mi nuevo lugar de trabajo, en mi propia casa, a mis compañeros de Buenos Aires y amigos y familiares de mi pueblo


Elías Chalub, mi mentor, antiguo amigo de mi padre, quien me diera alojamiento en Buenos Aires durante el primer mes (el decisivo) de mi aventura inicial, y amistad y consejo siempre, un ramallense de ley, dice las palabras iniciales: "Con este acontecimiento, sale ganando la cultura de Ramallo". Tal vez exageraba, pero no tengo duda de que él estaba orgulloso de lo logrado por aquel pibe al que ayudó en sus comienzos.

Raúl Barbero, compañero de García Ferré, Roberto Percudani, primo lejano, vecino y asiduo visitante del futuro estudio donde no dejó revista de historietas sin leer, y los compañeros José Colamussi y Omar Iarlori, a quien llamábamos Kung Fu en IDA, donde estudiamos dibujo con Pablo Pereyra

Omar Iarlori, Juan Romero (Juaro), Marta, dos de mis compañeros de estudio en IDA y el padre de Raúl Barbero

Mi madre, Esther Cairola, y Chalub en el momento de cortar la cinta para entrar el flamante estudio

Sobre mi tablero (que todavía tengo, aunque en Buenos Aires), una breve muestra de dibujos propios y de amigos

Con Marta, Juaro, mi madre, Robertito Percudani 

Con Dante Goenaga, un buen amigo ramallense, mi madre, mi hermana María Luján y Barbero

María Luján firmando el libro de visitas mientras espera su turno Robertito

Luego fue la guitarreada: Dante festejando la interpretación de Víctor Toppi, compañero de IDA y luego dibujante destacado en Columba


Fue una larga noche. Aquí, muchos de los "porteños" que hicieron en tren los más de 200 kilómetros para participar de la inauguración: Marta, David Veloso (el último en llegar, a la madrugada) Juaro, Silvestre Szilagyi, Miguel Rep. Omar, "el Gordo" (se me ha olvidado su nombre) y mi hermana María Luján

Como fin de fiesta, reparto de caricaturas de cada uno de los asistentes, acompañadas de décimas alusivas

Al día siguiente, domingo, entre las plantas de mi casa con Robertito y Miguel Rep


Un momento dedicado a la paleta en la vereda de mi casa, con Szilagyi, Iarlori y Rep

Todo lo bueno se termina demasiado pronto y los amigos ya se vuelven para la capital: Jorge Landi, "el Gordo", Andrea, Veloso, Toppi, Marta y Juaro se despiden a punto de tomar el tren


Así fue como se puso en marcha aquel estudio, en el que pensaba continuar quién sabe hasta cuándo mi vida de historietista. En aquellos tiempos yo trabajaba para la editorial Universo de Italia y para la Thomson de Gran Bretaña; mi futuro parecía asegurado. Un año después las cosas empezaron a cambiar y a comienzos de 1981 tuve que regresar a Buenos Aires en busca de trabajo. Durante ese año, volvía frecuentemente cuando conseguía algo para hacer. Y cuando no... allí nació Orquídeo Maidana, mi personaje más querido, que luego presentaría en Caras y Caretas en 1982. Desde allí dibujé para la revista Pupo de Jujuy. Pero el destino ya me tenía asignado otro lugar bajo el sol y el estudio fue quedando cada vez más atrás.

Siempre que lo visito no puedo escapar a la pena de haberlo tenido que abandonar. pero quién sabe... él sigue allí, esperando, como los que te quieren... esperando, mientras en sus viejas paredes todavía parecen resonar la voces de tantos compañeros y amigos que me acompañaron en aquel día de cumpleaños, uno de los más felices de mi vida.

martes, 16 de agosto de 2016

Primer Pato Donald para Dinamarca


Se cumplen dos décadas en 2016 de aquella primera historieta que dibujamos con Raúl Barbero para la editorial Egmont, de Dinamarca: An Eye for an Eye (Ojo por ojo). Veinte años no serán nada, según Gardel, pero en ese lapso se pueden hacer muchos dibujos, muchas historietas, muchos patos. Veamos cómo empezó todo esto:

En el invierno del 95 suena el teléfono en mi casa. Raú Barbero, mi antiguo compañero de Garcia Ferré y Jaime Díaz, me avisa que hay un dibujante buscando colegas para trabajar para Europa. Poco después, Natalio Zirulnik me llama y me pasa más datos: se trata de Daniel Branca, el recordado dibujante del Sátiro Virgen en la revista Satiricón y El Mono Relojero en Billiken. No se había sabido más de él desde que se despidió una noche en IDA, en el año 1976. Yo estuve allí y pude conocerlo personalmente, cuando el doctor Bevilacqua, Heredia, el creador de Perro Mundo, mi maestro Pereyra y otros alumnos y dibujantes lo despedían junto con su pasador a tinta Oscar Fernández. Partían para España, porque aquí "la realidad te golpea", había dicho Fernández.
 
 En el estudio que tenía por esos tiempos en la terraza de mi casa, en Buenos Aires

 Branca estaba de vuelta en la Argentina y me enteré cuando lo fui a ver que una vez en España se había dedicado a dibujar el Pato Donald para Dinamarca, junto con mi viejo amigo Santiago Scalabroni, que partiera en 1974 para Barcelona. Allá se conocieron y, tras pasar por Bruguera, contactaron un estudio que producía cantidad de historietas estilo Disney para Dinamarca. Más adelante, se independizarían y trabajarían directamente.

Barbero mateando en el estudio de la terraza

 Esto no lo dijo Daniel, porque su modestia era proverbial, pero pronto trascendió entre nosotros que a poco de llegar a Egmont, él se transformó en un renovador absoluto de la forma de dibujar las historietas "de patos". El mismo Carl Barks, taumaturgo genial que creó todo el entorno y la personalidad del pato, consideró que Branca era el que más se le acercaba. Y no le erraba. La editorial danesa, lo tenía como su máximo artista en actividad, siendo admirado e imitado por muchos otros dibujantes, y cuando Daniel avisó que se volvía a Buenos Aires, le encargaron que contactara otros artistas que pudieran hacer más historietas de Donald y sus amigos. No era fácil.

 La historieta como se publicó en Rusia, en 1999

 Pero la larga experiencia que yo había ido adquiriendo con los dibujos animados primero, y las historietas para Disney Adventures, más la que había hecho el año anterior para Italia (Zío Paperone), me permitían confiar en que saldría adelante. Lo mismo pensó Daniel al ver las muestras que le acerqué y comenzamos a dibujar unas páginas de muestra. Llevó tiempo hasta "agarrar" el estilo, que venía  a ser el de Barks, por suerte, porque era un placer mirar y aprender del dibujante que tanto yo como Daniel habíamos leído de chicos.

 Tal como se publicó en Holanda, en 2001 y en 2013

Finalmente, pasadas a tinta por Barbero, partieron las páginas. Volvieron con algunas correcciones que nunca faltan, se hicieron y pronto llegó el primer guión de prueba. Una vez aprobado (pero nunca publicado) para comienzos de 1996, ya estábamos dibujando esta historieta a la que nos referimos hoy, la segunda que realicé para Egmont en esta etapa (ya había ilustrado Mickey Mistery cuando estaba en los estudios de Jaime Díaz), y la primera publicada, dando inicio a una colaboración de quince años, en la que junto con Barbero en la tinta (y Rubén Torreiro en unas cinco o seis historietas), ilustramos más de 1400 páginas.

 
 Tapa de la primera publicación en 1998 en Dinamarca, en la revista Anders And (Pato Andrés)

  Titulada en inglés An Eye for an Eye (Ojo por ojo), fue publicada  recién en el número del 29 de enero de 1998 de la revista Anders And and Co. (Pato Donald y Cía.). Los guionistas eran Pat y Shelly Block. Fue publicada hasta ahora en Alemania, Brasil, Dinamarca, Holanda, Noruega, Rusia y Suecia.

He aquí las seis páginas (en danés):

 
 
 


 No podía saber que éste  iba a ser el trabajo más largo de toda mi carrera. Las historietas se fueron sucediendo una tras otra, la relación con Daniel se fue conviertiendo en amistad. Los patos serían casi mi familia a partir de estas primeras páginas hechas con todo el entusiasmo de poder dibujar a un personaje con el que me había identificado desde antes de saber leer, cuando mi padre me leía las aventuras creadas por el gran Barks en la revista El Pato Donald, de la editorial Abril. Con el tiempo me enteraría que allí también trabajaba otro gigante: Héctor Oesterheld. Sin saberlo, en aquellas noches de Villa Ramallo, a fines de los '50, se estaba creando un destino.

lunes, 4 de enero de 2016

Aventuras en Las Grutas: a 10 años de la presentación de Los Grutynos

Los días 7, 8 y 9 de diciembre de 2005, en el marco de la Feria de Turismo de Las Grutas, Río Negro, se presentaron "en sociedad" Los Grutynos, simpáticos personajes creados por Beto Noy, empresario de la zona, y el dibujante Ramón Gil. hasta allí viajamos un variado grupo de artistas, convocados por Noy, para acompañar el nacimiento de estos enigmáticos habitantes de "las playas más cálidas de la Argentina", según proclaman sus habitantes del joven balneario ubicado en el Golfo San Matías.

Raúl Barbero, pasador a tinta de las historietas, Gil, Noy, Massaroli y Sergio Mulko

 La noche de la presentación, los chicos cercan a los dibujantes

Barbero, Gil y María Noy

Massaroli y Mulko dibujando a Los Grutynos para el público

 El creador de la imagen grafica de los personajes

 Mulko y Gil en plena tarea

 Sergio Mulko, ilustrador de más de 150 historietas del personaje de Robin Wood, Nippur de Lagash, dibuja Grutynos por primera vez

Massaroli y Gil no dan descanso a sus lápices

 Un descanso para Massaroli y Gil, mientras Mulko no abandona la tarea

Reunión al final de la presentación: Barbero, Mulko, Gil y Noy, entre otros amigos

 Saliendo del hotel en que parábamos, dispuestos a enfrentar el viento patagónico

 Al día siguiente, caminata por las legendarias playas en busca de Los Grutynos



 Las mareas son de las más altas del mundo: 7 metros de diferencia entre la alta y la baja... y crecen con mucha rapidez

 Mulko, Barbero y al fondo, las blancas construcciones del joven balneario


Otros artistas convocados, fueron Oscar Taboada, realizador de un impactante video sobre los personajes, y Marcelo Armand, quien vocalizó algunos de los personajes del video. Fue una hermosa experiencia compartir tres días con todos estos creadores y participar del lanzamiento de personajes bien patagónicos, bien "grutynos", que dieron y siguen dando, diez años después, mucho que hablar.
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