Mostrando entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2023

Presentando El Navegante de la Imaginación, el gran libro sobre Torino, en la Alianza Francesa de Palermo

 El miércoles 22 de marzo, en la Alianza Francesa de Palermo, se presentó el impactante libro de Luis Del Pópolo sobre la vida y obra de un artista fundamental aunque poco reconocido todavía: Héctor L. Torino, el creador de El Conventillo de Don Nicola... y con eso está todo dicho.

Foto de César Vidal

Una presentación que fue también un sentido homenaje a un artista enorme, popular como él solo en su momento y casi olvidado hoy en día, que reflejó su tiempo y su entorno de manera fiel e inimitable y que dejó una huella de afecto y admiración en todos los que lo conocieron. La bondadosa y a la vez nostálgica presencia de Torino presidía el homenaje desde la pantalla; en cierta manera, su espíritu entrañable, querendón, nostálgico y más porteño y más tano que la pizza, estaba allí.

Arrancó Luis comentando fotos que son parte del libro muy poco conocidas. Aquí, un Torino de poco más de 20 años, ya todo un profesional.

Luis cuenta cómo concretó su libro: ¡920 páginas de puro amor por la obra de Torino y la historieta humorística!


Un recuerdo imborrable: 1986, estudio de Jaime Díaz, con Torino y Carlos Leopardi. Esta foto aparece en el libro

Los panelistas están listos para empezar

Arranca Meiji, quien ofició de presentador

Me toca hablar a mí y cuento cómo tuve la suerte de conocer en persona al autor de las historietas que leía de pibe y ser su compañero de trabajo.

Habla Hugo Maradei, conductor del Museo del Humor en su mejor época

Habla Miguel Rep, quien visitaba a Torino en su casa de chico, para recibir lecciones de dibujo

Sólo la desmesura de Torino pudo inspirar la desmesura de semejante libro, más que libro, ¡una enciclopedia toriniana! Luis cuenta cómo realizó la hazaña.

Con el escritor Germán Cáceres, gran investigador de la historieta y gran amigo de los historietistas

Con mi maestro y amigo Lito Fernández, quien contó que, de chico, era canillita y leía las historietas de Torino en los diarios y revistas que vendía

Maradei, Alberto Caruso, Massaroli y Lito Fernández


Javier Vargas, excelente bandoneonista, quien puso el broche de oro con dos tangos de mi flor

Con Toni Torres, conductor de El Club del Comic de la calle Montevideo, donde podrás comprar el libro¨

Todos juntos ahora. Aunque ya se habían marchado varios, entre ellos Juan Sasturain, director de la Biblioteca Nacional, Osvaldo Crespo, conductor de La Orden del Buzón, César Dacol, impulsor del grupo Banda Dibujada. y Roberto Escobar, artista plástico.

Entre otros, se ven en la foto: Carlos Paura,  Morhain, Ramón Gil, Hugo Maradei, Javier Vargas, César Visdal, José Massaroli, Víctor Leali,  Juaro, Tito Spataro, Meiji, Alberto Caruso, Water Farías, quien facilitó con toda generosidad el local para el evento, Miguel Rep, Toni Torres, Alberto Del Pópolo, Germán Cáceres, Jorh, Carmen Columba, Mario Lessa y Emiliano Raspante, y amigos y familiares del autor y de algunos de los nombrados.

Este es un libro único en su tipo, surgido del impulso creador de alguien que, por no haberse enterado de que algo así no se podía hacer, por cantidad de información, páginas, costo y tiempo necesasrios para convertirlo en realidad... y por eso mismo ¡lo hizo! Como dijo Rep, "cómprenlo ahora, que aunque parezca caro pronto va a valer el doble y puede ser la mejor inversión". Es muy posible, ya que no dudo que más temprano que tarde, este libro se convertirá en objeto de culto para coleccionistas, historiadores, investigadores, admiradores y nostálgicos de una hermosa época en que los quioscos estaban llenos de revistas de historietas y los chicos no necesitábamos videojuegos ni celulares porque toda la fantasía y la diversión estaban allí nomás, en las páginas de Don Nicola, Barrabás, La Barra de Pascualín, El Mago Funyito, y tantas locuras más de aquel creador inolvidable.

lunes, 28 de febrero de 2022

¿Un nuevo humorista?: Hyeronimus

 La pandemia trajo muchos cambios en nuestras vidas. El encierro, el miedo, la incertidumbre llevaron a algunos a la paranoia, la inactividad y la obediencia fiel al relato único impuesto por los medios. Otros nos sentimos llamados a expresarnos de distintas maneras. Una de ellas, apropiada a mi actividad como dibujante, guionista y, a veces, humorista, fue la creación, en 2021, de un nuevo estilo de dibujo y de humor, que consideré oportuno firmar con el seudónimo de Hyeronimus.

He aquí algunos ejemplos de este trabajo, que no ha visto el papel ni recibido ningún tipó de remuneración, pero que lo hemos difundido todo lo posible por internet, como un aporte a la lucha por la verdad, la salud y la vida de la gente:


También en inglés: 


Todas las publicaciones de Hyeronimus pueden verse en Instagram:


y en Facebook: 






martes, 5 de octubre de 2021

argenDINOS, los dinosaurios argentinos

 Una especie en serio riesgo de extinción... bueno, bah, al menos eso planteamos, en tono humorístico, con estos nuevos chistes que venimos pergeñando en los extraños tiempos de Plandemia que nos tocó vivir. 

Agradecemos al blog amigo Historieta Patagónica, que una vez más nos ofrece generosamente su espacio para que nuestros dinosaurios salgan a la luz por vez primera todos los martes, mientras nos dure la inspiración.

¡Y a reir, que se acaba el mundo!:



lunes, 23 de noviembre de 2020

¡Se vino la Patodemia! la nueva aventura de Orquídeo Maidana

¡No se va a ir este año tan extraño sin una buena noticia!: Vuelve Orquídeo Maidana a los senderos virtuales del ciberespacio. Vuelve con una historieta que irá desarrollándose semanalmente, tods los martes,  en el viejo y querido blog Historieta Patagónica, donde han visto la luz hasta ahora todas sus aventuras. También, los sábados siguientes, se republicará en el blog de Orquídeo

Inspírada en los sucesos que son de dominio público,  pero en alas de la fantasía más libre, sin concesiones al realismo ni a lo "políticamente corrrecto", esta historia narrará las andanzas de nuestro héroe en un mundo en el que misteriosamente, de la noche a la mañana, todos sus habitantes se han transformado en... ¡patos! Patos con un curioso parecido con los de Disney, claro.


No todo estará perdido, sin embargo, ya que Orquídeo y sus amigos pronto encontrarán la posibilidad de una insólita cura al terrible flagelo. ¡Una cura bien criolla, por cierto!

Bueno, basta de palabras, comienza la Aventura:

Página 1-a:

Hace casi tres semanas  arrancó la publicación de estas andanzas que iremos creando con toda libertad, por donde nos lleve la inspiración del momento, sin plan definido pero con un norte claro: divertirnos siempre y hacer pensar, en lo posible. Los esperamos cada martes en:

https://historietapatagonica.blogspot.com/search?q=patodemia

Y los sábados en: 

 https://esquinaorquideo.blogspot.com/

¡Continuará!

 

martes, 10 de noviembre de 2020

Recordando a Quino en el Día del Dibujante

El pasado 30 de Septiembre nos dejó para siempre el tan querido y admirado Quino, a los 88 años.

 

 Ya todo el mundo lo ha llorado, recordado y homenajeado, recorrido su obra y su vida hasta que no queda prácticamente nada nuevo que decir sobre este maravilloso artista, uno de los más grandes humoristas y dibujantes no sólo del país sino del mundo entero. 

 

Pero quiero detenerme en una pequeña coincidencia, tal vez sólo significativa para mí mismo; pero que no puedo soslayar: ese día, el 30 de Septiembre,  es el de mi cumpleaños.  No tendría ninguna importancia, si no fuera por el hecho de que Quino influyó de manera decisiva en mi carrera, y por lo tanto, en mi vida. Lo cual me lleva a pensar y pensar, sin haber llegado a una respuesta hasta ahora, pero con la seguridad de que algo hay para mí en esa rara coincidencia; un mensaje, una muestra de alguna oculta sincronicidad, al decir de Carl Jung. 

 

Mientras sigo tratando de develar este misterio, reproduzco aquí a manera de homenaje al Maestro, la nota que le dediqué otro Día del Dibujante, como hoy, hace siete años, en este mismo blog; una de las últimas veces que tuve el gusto de verlo con vida. En esta nota cuento de qué manera Quino me ayudó a dar mis priimeros pasos en el mundo del dibujo, tal vez los más importantes.

 

Para Quino, en el Día del Dibujante


Hoy, 10 de noviembre, celebramos una vez más el Día del Dibujante, una fecha cuyo origen se pierde en la primera mitad del siglo XX.  Quiero dedicar esta nota al primer dibujante que me recibió en su casa cuando llegué a Buenos Aires, con 18 años de edad y más ilusiones que destreza, más entusiasmo que conocimiento, desde mi pueblo natal (¡ahora es ciudad!), Villa Ramallo. Hace poco este dibujante y humorista sin igual cumplió 80 años. Sus dibujos recorren el mundo. Su nombre es Joaquín Lavado, más conocido por su seudónimo: Quino.
 
 
 Primer año en la escuela de Comercio de Villa Ramallo, cuando ya dibujaba hasta en el pupitre de madera, pero no sospechaba lo que me esperaba!

 Usted, Quino, ya era famoso en aquel año 1970, con su Mafalda revolucionando la forma de hacer humor en tiras, cuando yo cursaba el quinto año del colegio comercial. Más era lo que yo dibujaba que lo que estudiaba. Historietas, claro. Soñaba con triunfar en Buenos Aires, pero no tenía una idea clara de cómo hacerlo. Fue entonces que alguien se preocupó por mi futuro. La joven bibliotecaria del colegio, Silvia Di Bacco, no dejó de notar con qué ganas dibujaba yo en el pizarrón a pedido de la maestra alguna escena histórica, y se le ocurrió mandarle mis dibujos nada menos que a la primera figura del momento y pedirle que me aconsejara. Más de una vez, ya que usted, maestro, andaba por Italia en ese entonces. A la tercera carta, donde ya casi le tiraba la bronca, llegó la  respuesta. ¡Nunca podré agradecele bastante a Silvia este generoso gesto!

Fines de 1970. Silvia me despide del Colegio Comercial. El Futuro espera...

Su respuesta, maestro, no se hizo esperar: Que estudiara Bellas Artes, que no hiciera como usted, que empezó y dejó, y si no, que fuera a IDA, donde Breccia, Pereyra y Borissof, Famosos Artistas que habían formado parte de la Escuela Panamericana de Arte, daban clases. Me tentó mucho más la segunda opción. En las vacaciones de invierno me escapé a la gran ciudad y visité el local que alquilaba IDA en Florida al '700. Nunca olvidaré la escalinata que llevaba a un lujoso primer piso. Alli me atendió el mismísimo Alberto Breccia, quien, tras ver mis dibujos sólo dijo "¡Métale!" Y para mí fue suficiente.


Algo cambió en los meses que siguieron. Yo venía dibujando una página por día, religiosamene, de una historieta y otra y otra... siempre dentro de los límites de la historieta humorpistica infantil, como yo habia estudiado por correo en las lecciones de la Continental School. Patoruzú, Hijitus, Arturito el Justiciero, eran mis modelos. Hasta que Silvia, para mostrarme quién era Quino, me prestó un libro de Mafalda, uno de los primeros. Y todo cambió: me di cuenta que se podía hacer historieta de otra manera, expresando ideas, una visión personal del mundo, algo más que hacer reir. Por eso, usted fue mi maestro desde ese entonces aunque nunca lo supo. La última historieta que dibujé en Ramallo antes de venir a Buenos Aires, mostraba ya esos cambios: los personajes se movían en escenarios reales, actuales, entre secuestros, ambiciones y dilemas existenciales. La semilla estaba sembrada.


Al año siguiente, en marzo del '71, desembarqué en la capital y una de las primeras cosas que hice fue visitarlo, Quino, en su departamento de la calle Medrano. Usted  vio mis dibujos, fue muy amable y paciente, me prestó varias revistas Mad y me alentó a seguir adelante. Volví después de un tiempo, cuando ya estaba trabajando para pagar una habitación en un hotel, las cuotas de IDA , que se había mudado a la Galería Guemes y ya no contaba con la presencia de Breccia, y comer algo con lo que sobraba. Le devolví las revistas. usted, generosamente, encontró avances en mis trabajos, hablamos del tango, sobre todo de Julio Sosa... al despedirme, sin sospechar que era por mucho tiempo, me elogió el saquito de corderoy marrón claro que era mi uniforme en aquella época de escasez... curioso las cosas que uno recuerda y cuántas que habré olvidado, seguramente!. Pero creeo que lo que más me ayudó, fue su generosidad de brindarme algo de su valioso tiempo, el mostrarme que no era un semidios sino un tipo sencillo, tranquilo, casi común, de pocas palabras, anteojos, ya medio calvo, que podía atenderme en el living de su departamento mientras en otra habitación su mujer hablaba de cosas cotidianas con una amiga o vecina. Todo eso me dio un espaldarazo anímico muy importante. Uno de los primeros personajes que creé se llamba Rosita, sospechosamente parecida a Mafalda...

El Hotel Unión, donde pasé los primeros años en la gran ciudad

 

Pasaron muchos años. Curiosamente, nuestros caminos prácticamente no se cruzaron, salvo un par de coincidencias fugaces que no nos permitieron el diálogo. Supongo que usted ya me había olvidado, habiendo sufrido el asedio de miles de admiradores y principiantes como yo a o largo de todo ese tiempo. Y sin embargo, yo sentía que le debía una palabra de agradecimiento, por lo menos.

Con Mafalda en 2009, otro Día del dibujante como hoy, en la esquina donde nació: Chile y Defensa.

Por eso, cuando asistí a la inauguración de la muestra de Oski, hará un mes, con la certeza de que usted iba a estar y decir unas palabras junto con el curador de la muestra, mi amigo Miguel Rep, supe que el momento había llegado. No era fácil, sin embargo, porque la gente lo rodeaba, se disputaba su  proximidad, como siempre, pero finalmente logré que Miguel, con el que usted mantiene una amistad profunda, nos juntara para sacarnos unas fotos.Algo le dije pero entre mi timidez y la suya, proverbial, creo que sólo conseguí marearlo un poco más. Tenía la foto al menos, pero algo me faltaba...


Desde que publiqué mi primer libro, en 1997, con un personaje propio, Orquídeo Maidana, tuve la intención de llevarle un ejemplar, de dedicárselo, de dejarle en sus manos ese testimonio de que sus consejos habían dado algún fruto, que aquel chico al que usted orientó sin conocerlo, por carta, había dedicado su vida al dibujo... como usted, maestro!. Era como decirle: "Aquí estoy. Lo conseguí, soy un dibujante, ésta es mi obra!". a la semana siguiente tuve una nueva oportunidad, cuando se inauguró la muestra de Calé en la Biblioteca Nacional. Allí fui con la reedición de aquel libro, corregida y aumentada, publicada por La Duendes en 2012... ¡y dedicada de puño y letra!


Bueno, ¡ya está! Quino: usted tiene mi libro. Y yo tengo el grato recuerdo de este momento en que el alumno al fin le pudo dar las gracias al Guía, al Mentor, al Maestro. Al Dibujante. tal vez el más grande de los creadores del humor gráfico en la Argentina y el mundo. El padre de Mafalda... no hace falta decir nada más... ¿o sí?...

 Una pena enorme, recuerdos imprecederos que me aconpañarán por siempre, una admiración sin límites y un afecto intraducible en palabras, es lo que puedo consignar en esta despedida al hombre. No a su obra, que por suerte para los argentinos, será siempre parte fundamental de nuestra cultura , de la cultura de la Patria Grande y de la humandiad.

¡Gracias por tanto, querido Quino!

 

la nota original puede verse en esta página:  

 http://jose-massaroli.blogspot.com/2013/11/para-quino-en-el-dia-del-dibujante.html

jueves, 13 de agosto de 2020

Las décimas perdidas. Unos versos para la revista Pupo, de Jujuy

 Con el tiempo libre que nos obsequia la interminable cuarentena en que vivimos, tarde o temprano es inevitable pnerse a revolver viejos papeles; y así es como aparecen cosas como ésta, que tal vez fueron desechadas en su omento y hoy, a la luz de los muchos años transcurridos desde entonces,se ven de otra manera, con el brillo de la nostalgia y el recuerdo de lo que ya fue. Tal vez recuperarlas es completar aquel círculo que había quedado inconcluso en la memoria, o crear uno nuevo, más perfecto, cin la nueva vigencia de lo querido y recuperado. 


Se trata, pues, de una décima descartada cuando me tocó responder al pedido de la revista Pupo, de Jujuy, que me solicitaba una definición del Humor según mi leal saber y entender. Siempre que puedo me gusta escribir a la manera de los payadores; así que aproveché la ocasión:

El humor... ¿Qué es el humor?

Es un llanto disfrazado,

una mueca, un ignorado

alarido de dolor;

es también ese valor

heroico de aquel payaso,

que después de algún fracaso,

rápido seca y olvida

una lágrima furtiva...

y eso es el Humor, acaso.

 

 

La décima que apareció publicada no es ésa, sin embargo. La encontré garabateada en una antigua boleta del PRODE. Es que mi casa de Villa Ramallo tenía un salón que alquilábamos a una agencia; y dado que mi madre era amiga de la dueña, a veces se traía boletas viejas que yo usaba para escribir o dibujar cosas del momento. Se ve que en algunas de ellas pergeñé los borradores de estas décimas, y la que transcribo arriba quedó desechada, reemplazada por la que va a continuación, que es la que Pupo publicó, la que decía asi: 

 El humor... ¿Qué es el Humor?

Es una palabra aguda

que rima, no cabe duda,

con Amor y con Dolor;

también rima con Valor...

Y si sumamos las tres

palabras que ya nombré,

nos dará por resultado

el más fiel significado

del Humor, que yo encontré.

 

Guardo un cariño especial por aquella revista, hecha a pulmón por humoristas jujeños a quienes conocí en la Bienal de Córdoba de 1979. Fue un gran estímulo para mí que mis devaneos humorísticos (historietas de mi personaje Rosita y de La Guerra Gaucha) aparecieran junto a los trabajos de Fonbtanarrosa, Ferro, Maicas, Meiji, Cilencio, Rep, y muchos otros amigos y colegas de primera magnitud, todos ellos colaborando a la distancia, generosamente, con aquel empeñoso emprendimiento que dejó una huella, un hito insoslayable como guía para los que vinieron después. 

¡Gracias, Pupo!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...