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lunes, 9 de septiembre de 2019

Gran Convención de Historietistas en La Bancaria

Los días 29 y 30 de Agosto, en el marco de una muestra verdaderamente impresionante, de Homenaje a la Historieta Nacional, los amigos de La Bancaria citaron a un grupo de historietistas a recibir un generoso reconocimiento y pasar un día muy grato.

El Director Nacional de Cultura de la bancaria, Matías Layús, da la bienvenida a los artistas

Daniel Flores, curador de la muestra y secretario de cultura de La Bancaria mendocina, nos recibe junto a dibujos emblemáticos de nuestra historieta y cuenta sobre la múltiple y generosa actividad que desarrollan a favor de la Historieta Argentina




Uno de los nietos de H. G. Oesterheld, Fernando Araldi,  recibe un reconocimiento por el inmenso legado y trayectoria de su abuelo y nos recuerda que su vida, su destino y su obra son inseparables 

 Reconocimiento para el genial Hugo Pratt recibido por una de sus hijas, Marina 

 Verónica Vogt recibe el reconocimiento a su padre, el extraordinario historietista Carlos Vogt

 Gianni Dalfiume, también reconocido por su descollante carrera

¿Qué pensarán el personaje y su autor...?

Cacho Mandrafina, otro de los extraordinarios artistas reconocidos en la jornada

El talento sin par del gran Lito Fernández encuentra un justo reconocimiento

Es mi turno de recibir el generosos reconocimiento de La Bancaria

¡¡¡Muchas gracias, amigos y compañeros de La Bancaria!!! 


Dos Grandes conversando 

Claudio Morhain presentando su libro Oesterheld y la Argentina Premonitoria, junto a Marcelo Bukavec, representante del grupo Rebrote, que editó la obra. Se hizo un minuto d e silencio en memoria del querido compañero y líder del grupo Felipe Ávila, inspirador de éste y tantos emprendimientos del grupo.

Con el amigo y autor de un libro esencial sobre la profética obra de Oesterheld,
Jorge Claudio Morhain 

La alegría enorme de mostrarle la obra de uno al Maestro que con su enseñanza, a través del tiempo, la hizo posible: Lito Fernández 

El gusto de reencontrarme con Marina Pratt, a quien conocí fugazmente en 1976, en ocasión de una visita al país de su padre, y nunca más la había vuelto a ver.

El origen de Ann, uno de los primeros personajes creados por Hugo Pratt, Ana Frognier

Marcelo Bukavec presenta los dos libros sobre Martha Barnes, uno de ellos de su autoría, publicados por el grupo Rebrote. Habla la protagonista, siempre simpática y ocurrente


Otra heredera de un apellido ilustre, Carmen Columba, y Martha Barnes

Algunos de los homenajeados, con Daniel Flores. Mandrafina, Dalfiume, Fernández, Marina Pratt, Massaroli y Verónica Vogt

Foto de familia, aunque ya se habían retirado algunos de los presentes: Massaroli, Barnes, Fernández, Verónica Vogt, Morhain, Barreiro, Marina Pratt, Layús, Dalfiume, Zapietro, Aldo Pravia, Sasturain, Mandrafina  y Flores

También hubo reconocimientos para Alberto Breccia, Jorge Morhain, Eugenio Zapietro, Ricardo Barreiro, Juan Sasturain, Aldo Pravia y... espero no olvidar a ninguno. Todo en un clima de camaradería  y común amor por lo que nos apasiona a todos: la Historieta Argentina, una de las más conocidas y respetadas del mundo.

Al día siguiente...

El día anterior no había visto que en la sala dedicada a las historietas que reflejan los tiempos oscuros de nuestro país aparece mi historieta Soldadito, junto a un gran trabajo de Carlos Barocelli


Presentación de la revista A Tiza y Carbón, editada por la libreria Lipi-bropos, de Moreno, con Sonia Olmo, Fernando Ochoa y Juan Sánchez. Tengo en mis manos el número 4, donde aparece una historieta de mi personaje Orquídeo Maidana en homenaje al gran Fontanarrosa, como todo el contenido de este número de colección, incluidos trabajos que se realizaron durante el taller de historieta humorística que di en la librería en 2017


Gente del Oeste,Juan Sanchez, Cristian Mallea, Jok LP y Horacio Lalia. Habla Mallea​, también reconocido en esta ocasión, solicitando la unión de todos los que nos interesamos por la historieta nacional

El reconocimiento a un grande: Horacio Lalia 

Con personajes "más grandes que la vida": Ernie Pike y El Eternauta


Con los amigos de la revista A Tiza y Carbón, junto a impactantes dibujos de los Breccia, padre e hijo


Rompiendo filas

El mismo día Viernes 30, más temprano, se presentó la revista Revólver, Diego Arandojo presentó su libro sobre García López y Juan Sasturain dio una charla. O sea, que la cantidad de actividades fue amplia y variada.

Se agradecen fotos aportadas generosamente por Daniel Flores, Gisela Morhain y Juan Rozz, 

Un agradecimiento enorme a toda la gente de La Bancaria, Nacional y de Mendoza, a Daniel Flores, motor del evento, y en especial a los mendocinos que portaron lo suyo y no pudieron estar presentes: Sara Carosella, Ricardo Treglos, Mario Montecchiari, Betsabé Stay, Damián Pérez Santos y Eliana Mauceres

lunes, 27 de mayo de 2019

La gran Bienal Internacional de Historieta de Córdoba, 1979, 40 años después

Fue el 25 de Mayo de 1979. Tal vez la bienal de historieta más grande de todos los tiempos, estaba abriéndose en la ciudad de Córdoba. Allí estuvimos, con algunos años menos; 40, precisamente.


¡Una constelación de grandes maestros nunca antes reunida bajo estos cielos criollos!

Estas bienales se realizaban en el Museo Genaro Pérez y contaban con la organización de los más destacados humoristas y gente del medio.
La primera bienal en Córdoba (25 de Mayo al 17 de Junio de 1979), fue la cuarta en Argentina, ya que se habían realizado otras en Buenos Aires.

La comisión Honoraria permanente estaba compuesta por: Benito Quinquela Martín, Vicente Forte, Ernesto Farina, Jacobo Feldman, Alberto Cognini, Lino Palacio, Dr. Raúl Matera, Quino, Garaycochea, Dr. Antonio Salomón, Norberto Firpo, Abel Barrionuevo, José Félix Feldman, Hermenegildo Sábat, Dr. Juan Carlos Vega, Landrú y Alberto Breccia.

El director de la Bienal fue el Dr. Antonio Salomón. El Comité Ejecutivo estaba compuesto por José Félix Feldman, Alberto Cognini y Dr. Antonio Salomón.
El Comité de selección era de lujo, Alberto Breccia, José Luis Salinas, Eduardo Ferro y Andrés Cascioli. Como colaboradores figuraban los nombres de Alejandro Orosz, Antonio Presa, Carlos Trillo, Guillermo Saccomanno, Oscar Steimberg, Jorge B. Rivera, Juan Zanotto, Alfio Caponcelli, Nucky Reid y Manolo Peirotti. 
El comité de Honor: Oski, Landrú, Mordillo, Lino Palacio, Sábat, Víctor de la Fuente, Jean Giraud, Hugo Pratt, Dino Battaglia, Saúl Steimberg y Quino

La revista 7 Días publicó días después una nota en la que quiso la casualidad que apareciera yo, junto a dos enormes artistas que han guiado mi vida en la historieta: Pablo Pereyra y Hugo Pratt.


Un par de días antes, por la madrugada, el tren se detenía en la estación de Villa Ramallo. Allí subí yo, sabiendo que a bordo venía un contingente de colegas y amigos, todos rumbo al mítico encuentro. A poco andar me encontré con un guionista muy bien acompañado; como tres son multitud, seguí andando, y más allá aparecieron los compañeros de la ADA (Asociación de Dibujantes): su presidente, Leandro Sesarego, Manuel Cativa, un muy joven Miguel Repiso, y otros. Se nos reunió al rato el novel guionista Ricardo Ferrari, con quien entablamos una tremebunda partida de ajedrez para matar el tiempo. ¿La verdad? No recuerdo quién ganó.

Hojeando el impresionante catálogo de la Bienal, casi una enciclopedia

Una vez desembarcados en la estación de La Docta, caminamos rumbo a lugar donde se hacía la Bienal. Una chica cordobesa, Marcela, intrigada por aquel extraño grupo de "porteños" que deambulaba por las calles, nos interrogó y al ver que se trataba de artistas ya no se separó de nosotros. Le gustaba mucho la historieta.



Costó conseguir alojamiento. Alberto Cognini estaba desbordado por la gran concurrencia de dibujantes, y corríamos el riesgo de no tener dónde parar. Finalmente, ante la insistencia de Sesarego,  logró conseguirmos una habitación en un hotel que compartimos todos los de ADA.

Ambos estaban fallecidos al momento de la muestra: Moliterni, hacía tiempo, y Oesterheld, seguimos sin saber la fecha exacta, pero segurament en 1978, a manos de la criminal Dictadura Militar que gobernaba el país.

Rumbo al lugar de la muestra, nos encontramos con Arturo del Castillo, quien no vaciló en trabar conversación con nosotros, demostrando una sencillez y camaradería que fue la característica más abundante entre los grandes maestros allí presentes. De la inauguración, recuerdo más que nada la extraña distinción que le otorgaron a la editorial Columba, que más pareció una reprimenda, motivando el enrojecimiento del rostro del inefable Antonio Presa, su jefe de arte, y la airada reacción de los hermanos Villagrán y el guionista Robin Wood.



A la noche, participamos de una gran velada que originalmente estaba destinada sólo a los invitados internacionales, pero que ante el clamor de todos nosotros, muchos, nos fueron dejando entrar de a poco. Adentro, el lujo y los manjares impresionaban. Hermosas mujeres que parecían muy interesadas por conocer el mundo de la historieta trababan conversación con los artistas, más no se podía pédir. Todo esto transcurría en plena dictadura militar, y, evidentemente, las autoridades habían tomado esta Bienal como una oportunidad de mejorar su imagen en el exterior. No tuvieron tanta suerte, sin embargo, ya que Hugo Pratt y otros inquirieron vivamente por el paradero de Héctor Germán Oesterheld, quien ya llevaba dos años desaparecido. Años despúés nos enteraríamos de que para ese tiempo ya lo habían asesinado.



En la peatonal uno de esos días me crucé con Alberto Caliva, quien todavía residía en Córdoba; tiempo después se mudaria a la capítal y más tarde se  agregaría al estudio Géminis donde compartimos años de camaradería.
 Hubo muchos momentos irrepetibles que se me confunden en la memoria: una visita a la Colonia Caroya, donde no se escatimáron ni el vino ni los célebres fiambres de la región. Víctor De la Fuente interviniendo en mi defensa ante la agresión de un guionista desubicado (el mismo del tren); compartir un viaje en colectivo con maestros a los que uno nunca se imaginaría en un transporte público,



O un altercado con Hugo Pratt en un almuerzo, donde Repiso y yo entablamos una charla con la chica que acompañaba al Tano desde Italia (seguramente el modelo de Pandora, dado su parecido con ella), cosa que no pareció agradarle al Tano, que se acercó a nuestra mesa y hablándole bruscamente en italiano se la llevó "como a chicharra de un ala". Al rato, sin embargo, me dibujaba un Corto Maltés que más abajo se puede ver. Presa presentándome a Joe Kubert en el lugar donde cenábamos, Cascioli declarando que yo, con la melena y barba que lucía por ese entonces, "debería dibujar como Moebius, por lo menos", a lo que contesté que prefería al Giraud de Blueberry, para desconcierto del director de la revista Humor; o Robin Wood canturreando "Jesus Christ, Jesus Christ" cada vez une nos cruzábamos.

Una muestra del clima de represión que se vivía, tal vez insensiblemente, pero siempre presente. Cada uno de los ejemplares del catálogo traía los genitales de un dibujo de Corben desprolijamente tachados con birome. 

O Enrique Meier, quejándose como siempre, Solano López dibujándome un Bull Rockett mientras miraba de reojo a las lindas cordobesas que desfilaban a nuestro alrededor.  Cenar con Marcela, y en las mesas cercanas tener a Moebius, Salinas, De la Fuente, Kubert, Moliterni (el francés)... En fin, todo era nuevo y maravilloso para mí; viví esos días en un estado de ensoñación, diría, todo parecía natural y al mismo tiempo fantástico. Caminar junto a Pratt y no saber qué decirle, verlo retando a Cilencio, que tenía una voz alta y aguda: "Ma' si ío non te grito, por qué me gritás vos a mí!", ver en una mesa a mis tres ídolos: Pereyra, Breccia y Pratt charlando como los viejos amigos que eran y poder acercarme a pedirles un dibujo como si nada, en fin,..

Del archivo de Gerardo Canelo, como las fotos que siguen

 Breccia y Moebius, nada más que decir

Carlos Casalla, Canelo, De la Fuente, Altuna y Mandrafina

Todo pasa, y esos días pasaron rápido; pero además de tantos recuerdos imborrables, me quedó el impresionante catálogo de la muestra, lleno de maravillosos dibujos de los "monstruos" que pude abordar, y que guardaré por siempre como un tesoro inapreciable. Hélos aquí:













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