Era su saludo habitual: "¡Que hacés, campeón!" Te hacía sentir bien inmediatamente; como sus dibujos, geniales, capaces de hacerte estallar en carcajadas sin necesidad de leer el chiste. Un estilo único, imposible de repetir.
Ferro en Lobos, 1978
Tapa de 2 Campeones, revista que recopilaba historietas de Langostino y el Gnomo Pimentón publicadas antes en Patoruzito.
En 2004 tuve la suerte de poder participar en el homenaje que se le realizó en la Universidad de Palermo, con la exhibición de la primera historieta de Langostino, vuelta a dibujar por más de 300 dibujantes, a razón de un cuadrito cada uno. Fue una de las últimas veces que lo vi a don Eduardo, ya mayorcito pero con un humor y alegría de vivir envidiables.
Inolvidable trofeo de la Bienal Internacional de Córdoba, 1979: un Langostino de la mismísima mano del Maestro.
Dice la crónica que usted se nos fue el 4 de marzo por la madrugada, a los 93 años. Pero no, usted no se va, querido Ferro, glorioso campeón del talento, la amistad y el buen humor, usted se nos queda acá, en el corazón. Para siempre.

