
El sábado
6 de abril, a las
14 horas, comenzó la nueva edición del ya conocido y esperado festival
DIBUJADOS, esta vez en su nueva sede, el espacio
APARTE, en el barrio de
Caballito.
Poco después, luego de la presentación de la revista
Chamuyando, creada por el marplatense
El Pybe, que está dedicada al humor tanguero, y donde sale una página de
Orquídeo Maidana, mi personaje, tuvo lugar la mesa redonda que me llevó al festival, gracias a la generosa hospitalidad de sus organizadores.

El tema:
La Vuelta de Obligado (nuestro libro) y la vuelta de la historieta histórica nacional. Una pasión que nos une a los que conformamos la mesa:
Felipe Ávila, co-autor del libro,
Jorge Claudio Morhain, guionista de extensa y meritoria trayectoria, y la historiadora
Liliana Navarro Ibarra, joven pero seria y aguda docente de una sólida formación profesional.
Navarro Ibarra, Massaroli, Ávila y Morhain
Luego de la charla, el reencuentro con los amigso de siempre, los abrazos, las preguntas de los muchos interesados en nuestra historia y nuestra historieta, los libros, las firmas, las dedicatorias, lo más lindo de estas cosas que empiezan siendo formales y terminan alegremente en una fiesta de la amistad.
Poco a poco habían ido llegando los amigos. Aquí, mis dos pasadores a
tinta en los trabajos para Disney, Rubén Torreiro Raúl Barbero.
Torreiro, Ramón Gil, Rubén Galusso, Silvestre Szilagyi y Ávila
Finalmente, hora de partir rumbo a un bar cercano, tras larga
deliberación en la vereda, que iba llenándose de fervorosos asistentes
al encuentro, que no encontraban lugar adentro y salían a tomnar aire y
extendiendo así el evneto a las veredas aledañas.

Atrás dejábamos el festival cada vez más burbujeante, pleno de comics, historietas, y cada vez más gente, más gente...
Por allí andaba el amigo
Max Vadalá, ineludible referente del punk comic, a quien conocí en
Concordia,
Oscar Capristo llegaba en busca de su merecido reconocimiento a su trayectoria junto a
Claudio Kappel,
Gustavo Lucero y
Oenlao atendían sus
stands, mientras
Andrés Accorsi hacía lo mismo en la mesa de
Districomix, donde campeaba un ejemplar de mi
Milonga de Orquídeo Maidana y otro de
Juan Moreira entre muchos otros
. El Pybe y la
Colorada Majo, hacedores de
Chamuyando se entreveraban con los asistentes y se presentaba en sociedad
Arturo Moreno, poseedor de una larga trayectoria como ayudante de varios artistas y en la revista
Fitito, a quien conocimos recién allí, mientras el cordobés
Pito Campos dibujaba en la vereda. Las empanadas y la cerveza no escaseaban, lo que sin duda contribuía al buen ánimo general.
Largo tiempo pasamos en el bar. Una idea rondaba: la creación de un grupo de cultores de la historieta histórica nacional de Buenos Aires y alrededores... El tiempo dirá si se concreta, pero el entusiasmo y las ganas de trabajar por una narrativa
"de acá", como propuso
Morhain, eran muy fuertes. Se sentía latir una vibración
"fundacional", al decir de
Ávila.
Torreiro, Massaroli, Gil, Szilagyi, Tempesta y Bukavec, entre algunos que quedaron ocultos, tramando futuras acciones por el futuro de nuestra querida historieta nacional.
En la calle
Riglos,
DIBUJADOS bullía de gente; allí, al día siguiente, nuestro amigo
Oenlao presentaría su libro
Tehuelches, coincidente en la misma dirección hacia una historieta que abreve en nuestra propia historia. Desde aquí, nuestro profundo reconocimiento a la generosidad y permanente buena disposición de los amigos
Luis Roldán (Lubrio), Mauro Serafini y El Gory, talentosos e incansables organizadores de un festival que no para de crecer.
Hasta el próximo
DIBUJADOS, muchas gracias!!!