jueves, 23 de junio de 2011

Recordando a Jaime Díaz

Fue un 20 de junio, hace dos años, cuando  el mundo de los dibujos animados se puso triste: se había ido un Animador, un luchador, un amante de la animación por sobre todas las cosas. Un argentino que desarrolló buena parte de su carrera en los Estados Unidos, pero que cuando pudo, supo regresar y compartir sus logros y conocimientos con muchos de sus colegas y compatriotas. Fue un duro golpe enterarse de que Jaime Reyes Díaz ya no estaba con nosotros.


Con uno de sus más cercanos colaboradores, Armando Dacol, en el estudio de la calle Perú

Algún día habrá que contar la historia del enorme estudio que Jaime levantó en la calle Perú al 500, donde llegaron a trabajar decenas de dibujantes, entre ellos, los mejores profesionales del momento; maestros como Néstor Córdoba, Carlos Pérez Aguero, Natalio Zirulnik, Alberto Grisolía, Carlos Constantini, Ubaldo Galuppo, Falín, Silvia Nanni, y tantos otros, produciendo toda clase de animaciones y layouts para Hanna- Barbera, Walt Disney, Ruby Spears y otros grandes estudios.Desde 1983 hasta mediados de los '90, Jaime Díaz Producciones fue la meca del dibujo animado en la Argentina. Y una gran escuela: de allí salieron muchos de los profesionales que hoy descuellan en la profesión.

Épocas de gloria del estudio, en 1984. Arriba: Horacio Saavedra, Dacol, Jaime Díaz, Barbero, Mordillo, Cedrés, Caro, Quartieri, Álex Salas, y Constantini. Abajo: Cativa, Luque y Sánchez

Jaime también supo oficiar de puente entre la Disney y un importante núcleo de historietistas argentinos, la mayor parte provenientes de Dante Quinterno. Desde mediados de los '70, bajo la supervisión de Adolfo de Urtiaga, una enorme cantidad de historietas "Disney" empezaron a fluir desde Buenos Aires hacia el mundo. Años después, en 1991, yo mismo tendría la oportunidad de iniciarme en ese difícil estilo y llegar a formar parte de aquel equipo, en el que se destacaban dibujantes como José Quartieri, Aníbal Rodríguez Uzal, los hermanos Saavedra, Rubén Torreiro, Raúl Barbero y muchos más.

 Jaime en Hollywood con un célebre "Chiflado": Moe

Personalmente, le debo muchísimo a Jaime, no sólo por haberme llamado a formar parte de la sección de layouts de su estudio, conducida por Armando Dacol, en 1985, sino por las valiosas enseñanzas que me iba dejando con cada comentario, cada boceto, cada corrección, cada broma. Allí tueve el privilegio de trabajar junto a glorias de nuestra historieta como Héctor Torino, Jesús Balbi, Sergio Mulko, Carlos Leopardi, Daniel Haupt, Carlos Meglia y tantos otros...¿qué mejor escuela que ésa? Todo este aprendizaje marcó un antes y un después en mi carrera profesional.

A mediados de los '90 las cosas se complicaron para Jaime: la economía no lo favorecía (el "uno a uno" fue devastador), algunos proyectos no dieron el resultado esperado, el estudio empezó a mudarse a espacios cada vez más reducidos en Belgrano, Diagonal Sur, y finalmente Plaza Italia, hasta que decidió regresar a los Estados Unidos con su familia. Desde allá continuó mandando algunos trabajos,  Sabíamos que había retomado su carrera de animador y le iba bien. Era un profesional muy apreciado por sus pares y allá estaba verdaderamente "en su ambiente".



Gaucho Pampa from fredseibert on Vimeo.


Como todos los que Hacen, Jaime tuvo que enfrentar críticas, y juicios adversos. Ahora ya todo eso es historia. Y queda  lo mucho que dibujó, las películas que dirigió, los premios que ganó, los dibujantes que formó; queda el recuerdo de aquel hombre pelirrojo, alegre y locuaz que se paseaba enfundado en su campera de cuero por el estudio, siempre listo para detenerse ante la mesa de trabajo de cada dibujante y dedicarle un chiste, una observación, un consejo, con su extraño acento chaqueño-californiano. Un emprendedor de alma al que muchos sentíamos como un amigo.

Algunas de las infinitas criaturas salidas del infatigable lápiz de Jaime Díaz

Los que tuvimos la suerte de trabajar y aprender contigo, te recordamos con mucho afecto. Desde hace dos años, nuestro mundo, el del dibujo, el de la alegría, se quedó más chico. ¡Gracias por todo, Jaime

martes, 14 de junio de 2011

Un soldado en las Malvinas

 Lo sacaron del cuartel,
Le pusieron en las manos
Las armas y lo mandaron
A morir con sus hermanos.

Se obró con suma prudencia,
Se habló de un modo prolijo.
Les entregaron a un tiempo
El rifle y el crucifijo.

Jorge L. Borges

A los pocos días del fin de la guerra de la Malvinas, en 1982, pasé por un quiosco y me llamó la atención la tapa de una revista de actualidad donde se veía una solitaria cruz de madera clavada en la nieve y de la cual colgaba un rosario. La imagen me conmovió profundamente, sobre todo al levantar la vista y comprobar que todo seguía igual en Buenos Aires: la gente se preocupaba de las cosas de siempre, nada hacía notar que acabábamos de perder una guerra.


Era la época en que la revista Caras y Caretas recibía generosamente toda idea nueva que les pareciera publicable, así que llevado por el sentimiento o la inspiración, dibujé estas dos páginas confiando en su publicación.  Lo sentía como un homenaje a aquellos soldaditos de 18 años que habían combatido valientemente, allá lejos, solos, entre un frío mortal y el fuego atroz de la guerra, un combate desparejo contra el Imperio Británico apoyado por los Estados Unidos. Un intento muy simple, vano tal vez pero sincero, de que no se perdiera su recuerdo entre el fárrago insensible de la ciudad.


 No fue tan fácil que se publicara esta historieta, sin embargo. El director, Héctor Alberto Descalzi y su segundo, Ricardo Hugo Propato, determinaron que no eran momentos para revolver heridas. Tal vez tenían razón. Por eso me sorprendió cuando al año siguiente, ellos mismos me pidieron la historieta para publicarla en el primer aniversario de la guerra. Así fue como al fin vio la luz  ¡Soldadito! en la Caras y Caretas2197 de abril de 1983.


Los originales se perdieron nunca supe cómo. Por suerte me quedó un ejemplar de la revista. Hoy, al recordar un aniversario más de aquel hecho tremendo que los argentinos no debemos olvidar, quiero compartir con todos esta pequeña y modesta contribución a la memoria de los héroes que dieron su vida por la Patria.

viernes, 3 de junio de 2011

Sobre patos y gauchos. Charla con Raúl Bratesco y presentación de ¡¡Juan Moreira!! en la ExpoComics '10 de Santiago de Chile

Tarde pero seguro, apareció en YouTube la filmación completa, realizada por Rodrigo Ortiz, de la charla que dimos en agosto de 2010 con el artista chileno Raúl Bratesco y la moderación de Antonio Perez Cares, durante la Expo-Comic '10 de Santiago de Chile.








Fue una larga y simpática charla, donde arrancamos contando nuestras experiencias en el mundo de Disney, en el que Bratesco ha desarrollado una larga trayectoria junto al célebre dibujante chileno Víctor Arriagada (Vicar).





En la segunda parte de la charla, me tocó presentar , por primera vez internacionalmente, mi libro ¡¡Juan Moreira!! Grande fue mi sorpresa al ver el interés que la historia de nuestro gaucho legendario despertaba en un país donde no era probable que fuera conocido. Esto confirma mis sospechas de no sólo estamos ante un mito nacional, sino que éste cuenta con todos los elementos como para constituirse en un personaje de proyección latinoamericana.





En síntesis, fueron momentos muy lindos, compartiendo la mesa con un ser humano y artista de una calidad excepcional, Raúl Bratesco (o Bratesko, seudónimo que usa para pasar desapercibido), quien me honra llamándome su amigo desde que nos conocimos, en la Expo Comics '09.