domingo, 22 de abril de 2012

El Cabo Savino y sus amigos... Un homenaje


Ya se sabe que el Cabo Savino nunca llegó a sargento. Pero sí que alcanzó la distinción máxima para un personaje de historietas: la permanencia en el tiempo y el afecto de su público. Siempre está entre los personajes entrañables de los que nos acordamos cuando nos juntamos los cultores de este berretín irremediable: la Historieta Nacional.


Así fue que, charlando un día en un bar de Monserrat con los amigos Felipe Ávila y Carlos Scherpa, surgió espontáneamente la idea: "¿...Y por qué no hacemos un libro de homenaje al Cabo?"... Luego todo fue vertiginoso: Alejandro Aguado, inmediatamente, desde la Patagonia, se sumó a la materialización de la idea, aportando la estructura de La Duendes y convocando a una gran cantidad de sus colaboradores habituales.

 Un Savino autografiado que me dibujó Casalla en la histórica Bienal de Córdoba de 1979

No pasó mucho tiempo desde aquel día de mediados de 2011. La figura del personaje que fatigó las pampas argentinas en lucha permanente contra el indio, el bandido y la injusticia, y su querido creador, don Carlos Casalla, convocaron  irresistiblemente a gran cantidad artistas deseosos de dibuajr sables, pingos y quepis criollos. El resultado, hélo aquí, con el libro en la calle, ya impreso y distribuído.

 
La lista completa de artistas junto a un hermoso caballo de Fer Gris. Lujos que nos damos: Páginas de Mandrafina, Alcatena... y hasta una página del amigo y compañero Gaspar González, del estudio Géminis, recordando a Horacio Merel, quien también dibujó muchas historietas de Savino.


Mi aporte, entre los trabajos de unos 40 dibujantes y guionistas,  consistió en 7 páginas de una historieta que me gustó mucho escribir y dibujar. No pude evitar realizar un doble homenaje, porque la idea, una vez que me golpeó, era demasiado tentadora como para rechazarla:  teniendo en cuenta la cronología, se trataba de  reunir en un misma historia a nuestro cabo eterno, a dos jóvenes personajes de Hugo Pratt que el lector ya se imaginará quiénes son, y a los célebres pistoleros yanquis que pasaron por la Patagonia a comienzos del siglo XX.


Otra tentación que no pude resistir fue la de "escrachar" a los amigos Ariel Avilez, Rolkiem y Rubén Ribeiro, como unos temibles forajidos que ponen a prieba los recursos de Savino. Arriba, algunos bocetos previos. ¡Espero que comprendan, muchachos... es más fuerte que yo!

Bueno, ¡creo que ya estoy contando demasiado! Será mejor que lo deje, amigo lector, con los personajes que vivirán este  "Encuentro en Cholila" Un verdadero orgullo para mí poder dedicarle a un personaje muy querido por todos, y a su autor genial:   


¡Para usted, Don Carlos, con toda mi admiración!
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