jueves, 28 de julio de 2016

Adiós a un compañero


Lo llamábamos Angelito. Iba y venía por el Estudio Géminis, allá por los comienzos de la década del '80. A veces desaparecia, a veces se asociaba por un tiempo, pero nunca faltaba en nuestras reuniones ni recuerdos. Ahora me entero que hace unos días dejó este mundo y ya no lo volveremos a ver. Los recuerdos ahora son definitivos. Y empiezan a desfilar por la mente, me parece oirlo cantando, todavía...
Tenía el mismo nombre que mi maestro y amigo Lito Fernández: se llamaba Ángel Fernández y muchas veces los confundieron. Su dibujo, sin embargo, no se le parecía. Tenía un estilo más cercano al dibujante español Esteban Maroto, de moda a mediados de los '70, y eso le abrió las puertas de la editorial Mopasa, aquella del recordado (no siempre bien) Turco Alegre), en la que fue primera figura por bastante tiempo. Allí lo conocí, tratando de cobrarle un trabajo a Alegre, junto con Merel, los hermanos Morhain, Huadi, el guionista Ferreyra y Prystupa (Angelito era el único que no tenía problemas para eso), tal vez en el año 1978 o 79.

Gil, Massaroli, Mulko, Camet, Gaspar González y Fernández
Luego, siendo yo socio de Géminis, empecé verlo seguido cuando venía a visitar a "los muchachos". Se fue convirtiendo en uno más del grupo y se lo extrañaba cuando pasaba un tiempo sin aparecer, siempre con alguna historia nueva. Alguna vez le dibujé a lápiz una historieta de El Zorro para que él pasara a tinta (un trabajo suyo para Mopasa), y en otra ocasión, cuando yo escribía y dibujaba la vida de Facundo Quiroga, Ángel me pasó a tinta una buena cantidad de páginas. Admirador de Rimoldi Fraga, cada tanto, mientras yo dibujaba, él entonaba "Facundo... Facundo... no duermas sobre tu lanza... si hasta las piedrs te gritan cómo se quiebra la patria..." lo que no dejaba de inspirarme inmediatamente. tanto, que al igual que con otros compañeros, lo dibujé como uno de los personajes de la historieta.

  Un Facundo dibujado por Ángel, en los tiempos en que trabajábamos juntos en esa historieta

 Gil, Navarro, Ana Favazza, Massaroli, Fernández y Merel

 De pronto se fue a Brasil y tiempo después nos llegó una carta desde Porto Alegre, lo que me asombró ya que el nombre de la ciudad no pegaba con su carácter más bien melancólico... pero todo volvió a la normalidad cuando vimos que abajo decía "Barrio Tristeza". Ahora sí era el verdadero Angelito! Sus diálogos con Bustos eran memorables.

 Lucía Chiaramello, Camet y Fernández, cantando 

Santafesino, de los mismos pagos de Gustavo Trigo, Carcarañá, regresó por allá cuando los tiempos cambiaron en los ´90, Géminis se cerró y el trabajo escaseó cada vez más. Pocas noticias tuvimos desde entonces, hasta que su sobrino nos contactó y a través de él pudimos conversar telefónicament varias veces, y saber de su permanente inquietud por dibujar y volver a la ciudad en la que tanto había luchado. No pudo ser...

 Fernánez y Caliva, en una de aquellas reuniones en las que no faltaban el vino, las empanadas y el canto
 Era la voz más esperada en las reuniones: le gustaba cantar y lo hacía muy bien, en el estilo de Antonio Tormo, con algo de Horacio Guarany. Detrás de su voz, y siguiendo el compás de la guitarra del zurdo Alberto Caliva, nos animábamos a entonar El Linyera, Mis harapos, Volver en Vino, Canción del Adiós o Pescador y Guitarrero... gratos momentos! la última de estas reuniones fue en mi casa, en 1999, cuando a Caliva lo acompañó el bombo legüero de Diego Navarro, y Pancho Camet aportó un nutrido repertorio de letras de canciones para interpretar.

   Fernández, Bustos y Massaroli, desarmando su tablero en una de sus muchas mudanzas

Hay tantas anécdotas para recordarte, Ángel... la delegación del estudio Géminis en el cielo, ya tiene un socio más... allá estarás chacoteando, ante la mirada perpleja de Sergio Mulko, con Pancho Camet, con Jorge Gemelli, con Carlitos Leopardi, con Horacio Merel...