martes, 14 de febrero de 2017

Starsky & Hutch en la Argentina,1977

Mi etapa inicial en la editorial Columba se cerró en la primera mitad del año 1977. Se habían agotado los guiones de la serie 3 X la Ley y la imposición de imitar estilos ajenos ya me resultaba demasiado pesada. Se me ofreció la posibilidad de volver a colaborar con la editorial MOPASA, en la que había publicado mi primera historieta en 1973, y allá fui, en busca de la libertad (y los apuros económicos, claro, ya que no era fácil cobrarle a la editorial de la calle Bolívar al 500).










Era un momento en que varios amigos del Estudio Géminis estaban colaborando con MOPASA, lo que me dio cierta confianza en que todo iba a ir bien: Sergio Mulko dibujaba El Planeta de los Simios, Hernán Torre Repiso, Horacio Merel y Huadi  también hacían lo suyo.


Freddy Grassi, hijo del conocido guionista Alfredo Julio Grassi, escribía los guiones de Starsky & Hutch, una revista que como su nombre lo indicaba, estaba basada en los personajes de la serie de TV norteamericana que en esos tiempos estaba de moda. Me tocó dibujar varios episodios y para poder ver la serie tuve que caer por la casa de parientes y amigo, ya que en el hotel en que vivía no tenía televisor. Fue divertido mientras duró.

El guionista Grassi fue el "modelo" para uno de los personajes de esta historieta

Recuerdo las vísperas de Navidad de aquel año, yendo y viniendo a la editorial para tratar de cobrar, acechando el paso de José Alegre, el célebr Turco, quien empezó a demorar los pagos y cada vez se hacía más difícil de hallar. Me encontraba en esas andanzas con Merel, los hermanos Morhain, Huadi, Miguel Prystupa, Angelito Fernández, el guionista Ferreyra y otros "acreedores", hasta que al fin, el 24 al mediodía la editorial Lasserre nos invitó  su almuerzo de fin de año y allí hizo efectivo el pago de la deuda de su socio, Alegre. Allí terminaron mis colaboraciones con la piratesca editorial.

Mulko y Frank Szilagyi no escaparon al rol de personajes de la historieta

Víctor Toppi, compañero de estudios en el IDA, también tuvo su papel

Diez años después, en 1987, caminaba por mi pueblo, Villa Ramallo, y me parecio ver un  dibujo conocido entre las tapas de las revistas de un quiosco... ¡y allí estaba: un ejemplar de Starsky & Hutch, en una nueva edición, flamante! Lo hojée presa de una indecible emoción y pude comprobar lo que me temía: el tiempo no había perdonado esos dibujos de mis comienzos, cuando mi estilo había dejado atrás el apoyo de maestros como Lito Fernández y Frank Robbins pero todavía no se consolidaba en un perfil claro y definido... Lógicamente, me apuré a comprar el único ejemplar que detentaba el quiosco... ¡para que nadie más lo viera!

Otro compañeo del IDA, José Colamussi, también cayó en la volteada

Claro, hoy que han pasado 40 años, puedo ver estos esforzados intentos de hallar un estilo con más comprensión y un dejo de nostalgia, por lo que me atrevo a exhibir algunos de aquellos cuadritos en los que aparecen, como era y es mi costumbre, amigos y colegas en el papel de varios de los personajes de la historia.
 ¡Espero que ya me hayan perdonado...!