miércoles, 23 de septiembre de 2015

El Tango de las Amazonas en el Museo del Humor

El sábado 12 de Septiembre, el guionista Oenlao y yo presentamos nuestra historieta El Tango de las Amazonas, editada por Conejo Blanco,  en el Museo del Humor, un edificio impresionante, reliquia de la Belle Epoque, cuando se llamaba Cervecería Munich y era frecuentado por la oligarquía porteña. Se trató, pues, de estar en la Avenida de los Italianos al 800, en plena Costanera Sur, a las 16 horas.

Nos aguardaba la sorpresa de que se había producido un corte de energía eléctrica. Nos las arreglamos de todas maneras, y en definitiva, la luz que atravesaba los vitrales le dio un clima interesante y sugestivo al evento.

Si bien la gran cantidad de gente que suele visitar el Museo estaba ausente debido al corte de luz, numerosos amigos e interesados en nuestro libro poblaron el amplio local.

Massaroli, Oenlao y Felipe Ávila oficiando de coordinador, llevan adelante la charla de presentación

La pareja de baile integrada por Esmeralda y César, nos brindó uno de sus tangos y luego bailó, por primera vez, El Tango de las Amazonas, mientras la exquisita cantante Andrea Bollof, autora de la música junto con Fabián Nesprias, lo cantaba, también por primera vez. ¡Un estreno!

Simón, Bollof y Massaroli

 El pianista Víctor Simón, sin tenerlo previsto, acompañó al piano a cantante y bailarines, haciendo gala de su enorme talento al reemplazar las cintas grabadas que no podían pasarse debido al corte de energía, Andrea Bollof, Massaroli, Esmeralda y César Falon

El periodista Mario Casalongue, titular de Nova Noticias, también se hizo presente

 Oenlao, Ariel Avilez, autor del prólogo que engalana nuestro libro, y Jorge Machín 

 Massaroli, Gaspar González y el escritor Germán Cáceres en una típica mesa de la antigua Confitería

 "Y todo a media luz"... Avilez, Oenlao, Massaroli, Juan Rozz y Ávila


Afuera, todavía la luz del día reinaba.

Fue una tarde emocionante, llena de imprevistos y alegrías. Presentamos un nuevo libro, estrenamos un tango del que tuve el gusto de escribir la letra, se cantó, se bailó, se brindó con amigos, y todo eso en un marco mágico, donde los ecos de aquellos años años locos de los comienzos del tango parecían oirse todavía entre los recovecos del remozado edificio.  

¡Agradecemos profundamene a los muchos amigos que nos acompañaron, a Andrea Bollof, a Víctor Simón, a Esmeralda y César, y a las autoridades del museo, que generosamente nos cedieron este bellísimo espacio para presentar en sociedad nuestro trabajo!
¡Chan... CHÁN!