lunes, 5 de diciembre de 2022

Una anécdota de Oscar Bevilacqua

  El 2 de diciembre se cumplieron siete años (número cabalístico que él no dejaría de señalar) desde su partida. El mundo de las ideas y la cultura es más pobre desde entonces. Un maestro a la manera de Macedonio Fernández, su compañía inspiraba, su humor enseñaba y su compasiva ironía nos daba la esperanza en un mundo mejor. Un maestro Zen con corbata, un amigo más allá de las edades, el querido "padrino" de un personaje de historieta, Orquídeo Maidana:

Oscar Bevilacqua (a quien el historietista Oswal caricaturizó como "Dr. Bambú" en su historieta "Sónoman") fue un entrañable protagonista del mundo de la historieta de los años '70 y '80. Su impresionante cultura, su afición al budismo Zen, la literatura y su amor por la historieta lo convirtieron en un imán para los historietistas y humoristas de aquellos tiempos, para los cuales era un placer visitar su Librería del Parque, en la calle Lavalle al 1100, y dialogar un rato (siempre único y enriquecedor) con él.


Fue presidente de la delegación argentina al primer festival de Lucca, Italia. También asesoró a la gente de la revista Caras y Caretas en su resurgimiento de 1982, donde apadrinó a mi personaje Orquídeo Maidana desde el primer número.


Autor de varias decenas de novelas inéditas, después que cerró la mítica Librería, siguió brindando su sabiduría y su humor en bares que convertía en "su oficina", en Vicente López, donde vivía y donde tuve el enorme gusto de grabarle esta pequeña muestra de su gracia como narrador, en el año 2007. Falleció el 2 de diciembre de 2015, a los 90 años. Espero que algún día se puedan editar sus novelas. Serían un gran aporte a nuestra literatura. José Massaroli

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