viernes, 26 de febrero de 2010

Un Ciudadano Ilustre: Manuel García Ferré

2009 fue el año de García Ferré, sin ninguna duda.

El 22 de septiembre por la mañana, fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires , justamente el mismo año en que cumplía sus primeros 80, los que también se festejaron a lo grande poco tiempo después, el 8 de octubre.

 Creador de Anteojito, Antifaz, Hijitus, Larguirucho, Pi Pío, El Libro Gordo de Petete y tantos otras maravillas de la animación y la historieta en la Argentina,  nació en Almería, España y llegó muy joven a este país en 1947.


 Pronto estaba publicando en la legendaria revista Billiken. Y no tardó mucho en pasar al campo del dibujo animado publicitario, donde desplegaría su inagotable imaginación para revolucionar el medio. A partir de 1964, su revista Anteojito, de la que recuerdo haber comprado (¡¿dónde estará?!) el N°1, ocuparía un lugar irreemplazable en la infancia de millones de chicos.


 Creador de la primera serie animada de la televisión argentina, Hijitus, en el año 1967, cada día, en cinco horarios distintos, se emitía un episodio de 1 minuto, los que se proyectaban juntos durante el fin de semana, formando geniales aventuras completas. En 1970 estrena su primer largometraje de dibujos animados: Mil Intentos y un Invento, al que le seguirían grandes éxitos como Trapito (1975) y Manuelita (1999).



El Salón Dorado de la Legislatura Porteña era, entonces,  una cita de honor para todos los que trabajamos alguna vez en su emprea, y sobre todo para mí, que nací como dibujante aquel día de junio de 1973 en que don Manuel me permitió ingresar al mundo de la Historieta, al darme un puesto en el equipo que dibujaba las historietas de la revista Aventuras de Hijitus, y  luego, en Desventuras de Larguirucho.

 Arriba: Con Roberto Bat y Raúl Barbero, compañeros del equipo de Larguirucho

 Años después, en 1981, me confiaba guiones de Leonardo Wadel (¡el guionista de Vito Nervio!) para que ilustrara, reconociendo de esa manera que yo había dado ya el salto de aprendiz a profesional. No podía faltar, entonces, y allí estuve, feliz de acompañarlo en ese día tan especial, y de reencontrarme con tantos viejos compañeros, algunos de los cuales hacía años que no veía.

Arriba: Con Natalio Zirulnik, uno de los animadores más destacados de las películas de García Ferré y gran amigo.
Con Silvia Nanni , Gloria Saavedra, Rodolfo Mutuverría, Yiyo Adams y Jorge Benedetti
Durante el acto el periodista Horacio de Dios se entrevisto publicamente con él y dijo que: "García Ferré es un vivo ejemplo de que no dejamos de jugar cuando envejecemos, sino que envejecemos porque dejamos de jugar".


 A su turno, don Manuel nos conovió a todos narrando cosas de su infancia y sus comienzos con esa voz bajita, serena, inconfundible. Reveló los tres pilares que sostienen su asombrosa creatividad al contar que una maestra solía decirle, allá en España: "Todo lo que hagas debe tener estas tres cosas: ángel, duende y misterio"... ¡Una enseñanza más para no olvidar!

También el artista plástico Diego Amerise realizó para la ocasión un retrato de García Ferré que le fue obsequiado durante el transcurso de la ceremonia.

Abajo: Con Gloria Saavedra, Carlos Valente, Barbero y Ramón Gil



Pocas semanas después, desde el 12 de noviembre hasta el 13 de diciembre, se realizó una muestra en el Centro Cultural Recoleta, como un tributo más a su fecunda trayectoria. Allí también me hice presente, conmovido una vez más de poder estrechar la mano de don Manuel y decirle, simplemente: ¡Gracias!
Arriba: Con Hugo Casaglia; más abajo: Barbero, "Pelusa" Suero, Alberto Grisolía y Luis Cedrés.

Durante el año, se habían sucedido los homenajes, como la exposición organizada por Toni Torres en el Banco Provincia de Buenos Aires, la cena de fin de año, el Museo Virtual de Trulalá creado por Carlos Carella, donde muchísimos artistas enviaron sus dibujos felicitando al Maestro por su cumpleaños, las notas especiales en diversas revistas, y el lanzamiento a la venta del Libro Gordo de Petete, así como los DVD de la serie completa de Hijitus... 


En definitiva, un merecido año de reconocimiento a la inmensa obra de este Creador (¡con mayúscula!) en la Argentina. Los que tuvimos la suerte de recibir sus enseñanzas y compartir con él algunos de sus emprendimientos, ¡muy agradecidos!