lunes, 29 de marzo de 2010

1811, la presentación del libro de Robin Wood y Roberto Goiriz.

"Eres un loco, pero tu locura es más hermosa que todas las corduras. 
Quizás vivas en el error pero tu error es dulce para mis oídos...."
Robin Wood, Nippur de Lagash.
Cuántos años hacía que no me encontraba con este verdadero monstruo sagrado de la historieta? Ya perdí la cuenta... ¿20 años? ¿30...? ¡Demasiados, sin duda!

Es que luego de mis comienzos en Columba, seguí otros caminos que me llevaron cada vez más lejos de aquellos personajes que dibujé casi sin poder creerlo, con tantas ganas y tanta alegría: Dennis Martin, Grace Henrichsen...

La cita ineludible era entonces el jueves 25 de marzo, cuando se presentó el libro 1811 en la Embajada de Paraguay. Se trata de una versión en historieta de la historia de la  Independencia del país hermano, dibujada por un importante artista de aquellos lares, Roberto Goiriz, y con guión del mítico irlando-paraguayo, el inimitable Robin Wood.
 
De modo que allí estuve, en una sala que resultó chica para tantos ávidos admiradores.
Páginas de la novela gráfica 1811, donde puede apreciarse la calidad de los dibujos y el color.


Con Roberto Goiriz, dibujante de 1811.
 No faltó a la cita el Maestro, el creador, junto con Héctor Oesterheld,  de El Eternauta, Francisco Solano López. Se sentía allí en su casa, al ser descendiente directo de un hermano del mariscal Solano López, muertos ambos heroicamente en la lamentable Guerra de la Triple Alianza. Contó que en su familia existía la alarmante tradición de que todos los hombres morían jóvenes...  ¡No pudimos menos que respirar aliviados, alegrarnos y felicitarnos de que este maravilloso dibujante haya decidido ignorar la tradición y llegar a esta altura de su vida con una creatividad y lucidez envidiables!

Por fin, después de aguardar pacientemente a que desfilaran ante Robin incontables fanáticos enarbolando libros y posters para que se los firmara, pude llegar hasta él y saludarlo. Tardó un poco en reconocer a aquel jovencito que lo visitaba en el estudio Nippur 4 para mostrarle las páginas de Dennis Martin que tenía el privilegio de dibujar para ser publicadas en la revista... ¿d'Artagnan?... allá por... ¿1975...'76..?



Finalmente, cuando le pregunté si se acordaba de "Jesucristo Super Star"... sonrió y y nos estrechamos en un abrazo. Así me llamaba Robin, canturreando la música de la ópera en aquellos tiempos de la Bienal de Córdoba, vaya uno a saber por qué...

Tiempos en que se era "muy joven, muy pobre y muy feliz", como decía, parafraseando a Hemingway en uno de sus memorables guiones dibujado por Vogt... Bueno, lo de "pobre" va exclusivamente por mí, claro: Robin ya gozaba por ese entonces de un éxito tan contundente como merecido.
  
No podía irme sin mi propio ejemplar autografiado, por supuesto...
Algunos miembros del grupo Woodiana, Rubén Ribeiro, Dr. Preci, Rolkiem, Ariel Avilez, Felipe Ávila y el joven colega Diego Aballay, estrechando el cerco en torno del ídolo.

Luego, la multitud que asolaba el austero recinto lo devoró nuevamente. El ambiente era cálido y la cordialidad de la gente de la embajada, junto al excelente vino tinto y los amigos que fueron apareciendo, completaron una noche muy especial, inolvidable seguramente.
Allí estaban Manuel Morini, Alberto Caliva, Alfredo Faluggi, Ramón Columba III, Sergio Ibáñez...
Foto tomada "prestada" del álbum de FaceBook del amigo Avilez (le debo un café),  junto a Caliva y Aballay.

Ribeiro, Natalio Zirulnik, Massaroli. Felipe Real, Rolkiem, Diego Ferruchelli, Avilez.
Como no podía ser de otra manera, terminamos la noche en la pizzería más cercana, comentando los gratos momentos vividos y brindando por la obra de un Creador único en su género, por Nippur de Lagash, por Dennis Martin y por la Historieta, una pasión que nos une; siempre.