De pronto, promediando este año de
2015, y haciendo memoria, reparo en algo curioso: desde mis comienzos, en
1975, en todos los años terminados en
5 se produjeron
decisivos cambios en mi carrera. Veamos...
En
1975, trabajando todavía en
Producciones García Ferré, la editorial
Columba, después de encargarme varias historietas de guerra, por sugerencia de mi maestro
Lito Fernández, me confía la continuación de la serie
Haakon, escrita nada menos que por
Héctor G. Oesterheld y dibujada por
Lito. Como su colaborador, yo venía dibujándole a lápiz esta serie, lo mismo que otras, desde comienzos de este año prodigioso, en el que también logré publicar en la editorial
Record. Luego seguirían
Dennis Martin de
Robin Wood, y
3 X la Ley, otra vez de
Oesterheld, hasta
1977, en que tomé otros rumbos.
Massaroli, Balbi, Mulko y Caliva en el estudio de Jaime Díaz, 1986
En enero de
1985, el dibujante chaqueño
Jaime Díaz, de regreso de
Estados Unidos, nos convoca a
Ramón Gil,
Alberto Caliva y un servidor, para integrar el equipo de
layoutmen en su estudio de animación. El motivo: se trataba de dibujar una nueva serie para
Hanna-Barbera:
Galtar and the Golden Lance, de fantasía heroica, y que por lo tanto necesitaba dibujantes que dominaran este tipo de dibujo. Ese fue el comienzo de una relación de trabajo que duró
diez años, en la que dibujé todo tipo de personajes, desde
Los Picapiedras hasta
Los Pitufos, y en la que al fin pude cerrar el círculo volviendo a mi primer amor, la historieta, esta vez con personajes de
Walt Disney.
A mediados de
1995, el genial dibujante
Daniel Branca, recién llegado de
Europa, me ofrece la posibilidad de dibujar las historietas del
Pato Donald con destino a la editorial
Egmont de
Dinamarca, para la que él colaboraba desde hacía casi
20 años. No fue fácil, ya que se trataba de un trabajo muy exigente, pero tras varias páginas de muestra, logramos, mi pasador a tinta
Raúl Barbero y yo, iniciar una larga relación de trabajo
(15 años, la más prolongada de mi carrera, hasta ahora) con la editorial danesa.
Más de 130 historietas,
cerca de 1500 páginas, quedan en poder de
Walt Disney y continúan publicándose en todo el mundo, como testimonio de tantos años de trabajo.
A fines de
2005, recibí una invitación que marcó un giro más en mi carrera. El empresario
Beto Noy preparaba la presentación de sus novedosos pesonajes
Los Grutynos en
Las Grutas, Río Negro, y para darle más brillo decidió invitar a participar del evento al dibujante de
Nippur de Lagash,
Sergio Mulko, y a un servidor, además de quienes habían colaborado con la creación de estos personajes. A partir de ahí, por un lado, comenzaron mis viajes a muchas ciudades del país y del exterior, invitado a eventos y convenciones de historieta como
Dibujantes de
Rosario, la
ExpoComic de
Chile, la
Caracas Comic Con, la
FIA de
Costa Rica y muchas más, y por otro, una nueva y satisfactoria tarea como guionista de la tira de
Los Grutynos, dibujada por
Ramón Gil y
Raúl Barbero, que se prolongó hasta
2008.
Y ahora... tal vez sea demasiado pronto para determinar qué hecho ocurrido o por ocurrir a lo largo de este año de
2015 tendrá una importancia significativa en mi carrera. pero... ¡confío en
la magia del número 5...!
¡El año que viene les cuento!