"A los argentinos nos han robado la épica."
Hernán Brienza

Anunciando la presentación, Brienza proclamaba en Facebook con su humor característico:

Más semejante a una novela policial que a una densa crónica periodística, la lectura de Los Buscadores... me deparó gratos momentos, como el encontrar entre sus páginas referencias a gente conocida por mi cuando andaba tras la leyenda del Grial en Las Grutas, Río Negro. No tuve más que buscar a su autor en Facebook y agregarlo como amigo; así son las cosas en estos tiempos virtuales.

Percibiendo a través de Facebook la calidad humana y la espontánea simpatía de Hernán, me animé a pedirle cuando estaba a punto de presentar mi ¡¡Juan Moreira!! en la Biblioteca Nacional, que me acompañara en la charla, seguro de que aportaría un interesantísimo punto de vista histórico a la mesa que compartimos con Andrés Valenzuela y Felipe Ávila.
La sorpresa fue mayor cuando al encontrarnos en persona por primera vez, compartiendo un café en Maipú y Lavalle, Hernán me pregntó si había leido su nota sobre Moreira. ¡Nueva coincidencia, nuevo tema en común: yo desconocía totalmente la existencia de esa nota! Días después, al leerla, comprobé que no me había equivocado al elegirlo, ya que aportaba una aguda comparación con la figura de Martín Fierro, que compartí plenamente.
La presentación de mi libro, editado por La Duendes, fue un éxito, el afecto de tantos amigos nos desbordó y fue un gusto compartir esos momentos imborrables con Hernán.
Valenzuela, Massaroli, Brienza y Ávila en la Biblioteca Nacional
Tiempo después, encuentro un mensaje suyo en mi contestador, lo llamo y me pide autorización para usar algunos dibujos de Moreira para un libro que estaba pór publicar. Accedí gustoso a lo que consideré un honor. Lo que no me imaginaba era que, dias antes de la presentación de Valientes, ¡iba a encontrar mi Moreira en la misma tapa del libro! Fue una gran alegría, realmente.
Así que allá fui, junto con Ramón Gil, el dibujante de Los Grutynos, a la sala Borges de la Biblioteca Nacional, donde pude ver y oir a Pacho O´Donnell, quien nombró "su heredero" a Hernán, a Caballero, director del diario Tiempo Argentino y al filósofo Forster, los que evaluaron positivamente el estilo borgiano y a la vez revisionista de la obra; un libro donde se rescata del olvido a héroes postergados o execrados por la Historia Oficial como Juana Azurduy, Martiniano Chilavert, el gaucho Ribero o el mazorquero Cuitiño.
Cuando Hernán dijo: "¡Porqué está este dibujo en la tapa? Bueno... porque es un libro sobre Moreiras, ¡son todos Moreiras!", quedó aclarado al fin el misterio y me sentí muy feliz de que mi dibujo haya logrado reflejar esa valentía del que pelea hasta el fin por lo que más quiere: su libertad, su gente, su patria.
De yapa, me encuentro con Tom Lupo, quien editara la revista Banana en donde publiqué "Los Viajes de Zaratustra",allá por los '80s. ¡Otro grato momento!
Estas cosas son las que le dan sabor al oficio de contar y dibujar historias: cuando desde el tablero y la PC se crea un puente hacia la aventura de encontrarse con la gente real, la que hace.