martes, 23 de noviembre de 2010

Un equipo de VALIENTES

"A los argentinos nos han robado la épica."
Hernán Brienza

El viernes 19 de noviembre, el periodista y escritor Hernán Brienza presentó su último libro, publicado por la editorial Marea: Valientes, Crónicas de Coraje y Patriotismo en la Argentina del Siglo XIX.

Anunciando la presentación, Brienza proclamaba en Facebook con su humor característico:
 
"Están todos invitados... Me acompañarán por orden alfabético Mario Pacho O`Donnell, Ricardo Forster y Roberto Caballero. Canta Alejandro Guyot y y toca la viola Edgardo González. El dibujo de tapa es del capo José Massaroli... Cómo ven se trata de un equipo de valientes... Bueno, ¡y también estoy yo!"  
 

El primero de los hechos que condujeron a Moreira a integrar ese selecto equipo de Valientes desde la tapa,  fue el encuentro repentino, el año pasado,  con  Los Buscadores del Santo Grial en la Argentina, libro que tuve que comprar ipso facto, después de hojearlo brevemente, al comprobar que en él Hernán exploraba a fondo un tema que me tocaba muy de cerca:  Poco tiempo antes yo había escrito el guión de Los Grutynos, una historieta ideada por Beto Noy y dibujada por Ramón Gil, que se basaba en la posibilidad de  la existencia de un enclave Templario en la Patagonia y la llegada del Santo Grial a estas costas.

Más semejante a una novela policial que a una densa crónica periodística, la lectura de Los Buscadores... me deparó gratos momentos, como el encontrar entre sus páginas referencias a gente conocida por mi cuando andaba tras la leyenda del Grial en Las Grutas, Río Negro. No tuve más que buscar a su autor en Facebook y agregarlo como amigo; así son las cosas en estos tiempos virtuales.

Tiempo después, descubrí que Brienza había escrito El Loco Dorrego, sobre uno de nuestros más nobles próceres, bastante soslayado por la Historia Oficial. Casualmente, yo también había escrito y dibujado la vida de Dorrego allá por 1984, para el diario La Voz. Segunda coincidencia.


 
Percibiendo a través de Facebook la calidad humana y la espontánea simpatía de Hernán, me animé a pedirle cuando estaba a punto de presentar mi ¡¡Juan Moreira!! en la Biblioteca Nacional, que me acompañara en la charla, seguro de que aportaría un interesantísimo punto de vista histórico a la mesa que compartimos con Andrés Valenzuela y Felipe Ávila.


La sorpresa fue mayor cuando al encontrarnos en persona por primera vez, compartiendo un café en Maipú y Lavalle, Hernán me pregntó si había leido su nota sobre Moreira. ¡Nueva coincidencia, nuevo tema en común: yo desconocía totalmente la existencia de esa nota! Días después, al leerla, comprobé que no me había equivocado al elegirlo, ya que aportaba una aguda comparación con la figura de Martín Fierro, que compartí plenamente.

La presentación de mi libro, editado por La Duendes, fue un éxito, el afecto de tantos amigos nos desbordó y fue un gusto compartir esos momentos imborrables con Hernán.
Valenzuela, Massaroli, Brienza y Ávila en la Biblioteca Nacional

Tiempo después, encuentro un mensaje suyo en mi contestador, lo llamo y me pide autorización para usar algunos dibujos de Moreira para un libro que estaba pór publicar. Accedí gustoso a lo que consideré un honor. Lo que no me imaginaba era que, dias antes de la presentación de Valientes, ¡iba a encontrar mi Moreira en la misma tapa del libro! Fue una gran alegría, realmente.

 
Miguel Brascó, el autor de La Vuelta de Obligado, la emblemática canción, observa a  dos miembros de 34 Puñaladas cantando Los Jazmines de San Ignacio, aque dramático tema que inmortalizara Ignacio Corsini
Así que allá fui, junto con Ramón Gil, el dibujante de Los Grutynos, a la sala Borges de la Biblioteca Nacional, donde pude ver y oir a Pacho O´Donnell, quien nombró "su heredero" a Hernán, a Caballero, director del diario Tiempo Argentino y al filósofo Forster, los que evaluaron positivamente el estilo borgiano y a la vez revisionista de la obra; un libro donde se rescata del olvido a héroes postergados o execrados por la Historia Oficial como Juana Azurduy, Martiniano Chilavert, el gaucho Ribero o el mazorquero Cuitiño.


Cuando Hernán dijo: "¡Porqué está este dibujo en la tapa? Bueno... porque es un libro sobre Moreiras, ¡son todos Moreiras!", quedó aclarado al fin el misterio y me sentí muy feliz de que mi dibujo haya logrado reflejar esa valentía del que pelea hasta el fin por lo que más quiere: su libertad, su gente, su patria.
De yapa, me encuentro con Tom Lupo, quien editara la revista Banana en donde publiqué "Los Viajes de Zaratustra",allá por los '80s. ¡Otro grato momento!

Estas cosas son las que le dan sabor al oficio de contar y dibujar historias: cuando desde el tablero y la PC se crea un puente hacia la aventura de encontrarse con la gente real, la que hace.  

Sólo me queda agradecerte, Hernán y desearte la mejor de las suertes con Valientes y con todo lo que hagas, y que siempre sea en bien de nuestra historia argentina y por lo tanto, de nuestro presente!