martes, 31 de enero de 2012

El Club que faltaba: el de la Historieta Nacional

El viernes 27 de enero, en un bonito y amplio patio de la calle Defensa, bajo el cielo estrellado y oyendo el crepitar de las brasas que anunciaban unos exquisitos choripanes a los que no les faltó un buen tinto o un fresco blanco que los acompañara dignamente, Telam, la agencia noticiosa estatal, presentó su nuevo blog dedicado exclusivamente a comentar, discutir y difundir textos, estudios, entrevistas y animaciones sobre la historieta nacional.

 Habla Elsa Sánchez de Oesterheld, dando un emotivo marco al acto, en el que se presentaron dos guiones de Héctor Oesterheld con dibujos de Hugo Pratt y Francisco Solano López, animados por el estudio Bujos Producciones

Habla Martín García, presidente de Telam, gran conocedor del ambiente de la historieta, presentando el ambicioso proyecto. Con él, el dibujante Dante Ginevra, Roberto De Biase, conductor de Bujos, y Jorge C. Morhain, coordinador del blog. Foto: Morhain

Parte de la nutrida concurrencia que asistió a la convocatoria, al caer de la tarde

Los cuatro escritores que arrancaron con el proyecto, en el que se publica una nota por día: Gustavo Ferrari, Felipe Ávila, Morhain y Laura Vázquez. Foto: Morhain


El Odio de Corazón Sutton, tal como la leíamos allá en nuestra infancia, imaginando las voces y los sonidos



Joe Zonda completó el primer par de animaciones que se proyectaron ante el entusiasmo general. Al parecer, vienen muchas más

Tengo el honor y la emoción de ser presentado a Elsa S. de Oesterheld, una persona admirable en todo sentido. Foto: Rolkiem

Con gente del grupo Woodiana: Rolkiem y Romina Wust, y Jorge Morhain

 Con Ana María Sancho y Marta Ayala, amigas desde los tiempos de IDA; no perdimos ocasión de recordar al querido Pablo Pereyra. Foto: Rolkiem

 García presenta al equipo que realizó las excelentes animaciones: De Biase, Pedro Blumenbaum y otros miembros de Bujos
 
 Massaroli, Fabio Blanco y Ferrari

Ver al Sargento Kirk en El Odio de Corazón Sutton y Joe Zonda, animados con un novedoso criterio, pensado especialmente para hacer llegar a la juventud estas obras maestras de nuestra historieta, fue una grata sorpresa. Este es sólo el comienzo. Es hora de que nos ocupemos de nuestros artistas, que los hemos tenido, y tenemos, en una cantidad y calidad pocas veces emulada en el resto del mundo. Emprendimientos como este merecen todo nuestro apoyo y, desde aquí,  les envío mis mejores deseos para que El Club de la Historieta Nacional continúe, crezca y llegue a todos los rincones de nuestra patria.