lunes, 18 de octubre de 2021

El Llamado de la Selva, en la revista Larguirucho, allá por los '80

Un buen amigo, el talentosísimo Diego Parés, me alcanza esta página donde me llevo la grata sorpresa de encontrarme la historieta que dibujé en 1981, con guión de Leonardo Wadel, adaptando la clásica novela de Jack London para la editorial García Ferré.

1981 fue el año en que regresé a Buenos Aires. Me había qudado sin trabajo y prácticamente tuve que empezar de nuevo. La diferencia era que ahora tenía amigos en el ambiente del dibujo y conocimiento de muchos de sus secretos. Con esos elementos a mi favor, establecí mi campamento en el Estudio Géminis, gracias a la generosa hospitalidad de Gaspar González y Horacio Merel, quienes eran los socios activos en aquel momento. Fui tanteando varias posibilidades, entre ellas, hice una visita al estudio de los hermanos Villagrán, de donde salí con un guión de su personaje Mark para dibujar a lápiz. Ese trabajo no prosperó, y luego de otros intentos se me ocurrió pasar por García Ferré, de donde me había despedido hacía algunos años. 

Llevé una tira humorística, Rosita, pensando que podría encontrar un lugar en la revista Anteojito. Para mi sorpresa, don Manuel guardó aquellas tiras y me dijo "Usted estaba haciendo dibujo serio; ¿tiene algo de eso para ver?". Por suerte algo llevaba, y poco después me encontraba con un guión de Leonardo Wadel para dibujar. Se trataba de la adaptación de la novela de Oscar Wilde El Fantasma de Canterville. Luego siguieron otras, entre ellas la que veremos aquí, todas destinadas a un futuro proyecto en marcha, la revista Larguirucho.

Link al sitio desde donde se puede bajar la revista Larguirucho de diciembre del '81, completa:

https://comicsclasicos.blogspot.com/2020/09/larguirucho-revista-10.html

¡Agradecemos al blog Comics Clásicos y a Diego, por esta zambullida en el túnel del tiempo y por tantos recuerdos atados a cada página!

martes, 5 de octubre de 2021

argenDINOS, los dinosaurios argentinos

 Una especie en serio riesgo de extinción... bueno, bah, al menos eso planteamos, en tono humorístico, con estos nuevos chistes que venimos pergeñando en los extraños tiempos de Plandemia que nos tocó vivir. 

Agradecemos al blog amigo Historieta Patagónica, que una vez más nos ofrece generosamente su espacio para que nuestros dinosaurios salgan a la luz por vez primera todos los martes, mientras nos dure la inspiración.

¡Y a reir, que se acaba el mundo!:



domingo, 26 de septiembre de 2021

Domingo 26 de Septiembre de 1971. Diario de la Aventura

 "Las cosas parecen estabilizarse en Buenos Aires. Mami está más tranquila; yo, en el trabajo, voy bien; me falta poco para los 19. Mami ya cumplió años. Hoy los festejamos los dos. Vinieron los parientes. Ayer fue el traslado de los restos de Papi. Incendio en la Academia. Compré la flauta. Posibilidad en La Gaceta de La Boca. ¡Adelante! ¡Hacia el futuro!"

    
    Mi padre había muerto en 1965, cuando yo tenía apenas doce años. Todo fue muy difícil desde entonces, y tal vez el dibujo de historietas fue el refugio que encontré ante un mundo que se me había vuelto extraño de repente. Tal vez el traslado de su ataúd desde la bóveda de los Silva, donde nos habían prestado un espacio, a un nicho propio, fue una señal de que las cosas empezarían a encaminarse... o no, pero de pronto se me ocurre que nada es casual.
 
    Así fue que, luego del pesimismo casi absoluto de mi anotación anterior, vino este período de armonía, de aceptación, por parte de mi madre, de la posición que yo había "conquistado" en Buenos Aires, y cierta calma empezó a regir mis días. Se acercaba la primavera, por lo tanto, todo renacía.


    En algún momento volvía visitar a Quino. Tenía que devolverle sus revistas Mad, a las que había escudriñado a fondo. Eran todos grandes dibujantes y el que más me gustó (y lo copié, tratando de imitarlo) fue Mort Drucker, gran historietista y caricaturista, una de las estrellas de la famosa revista.

     Quino me recibió con la mima cordialidad, atención y paciencia de la vez pasada. El tiempo se llevó lo que hablamos , pero recuerdo que al irme me señaló el saco de corderoy marrón clarito que yo llevaba y me dijo con una sonrisa algo así como "Lindo saquito, eh!". Con ese saco me había venido de Ramallo, había vendido Curitas casa por casa, lo tenía puesto cuando me presenté en Alfa Hogar para pedir trabajo y con él asistía al IDA. ¨¡Cómo no recordar con cariño y para siempre aquel simpático comentario del maestro! 

domingo, 12 de septiembre de 2021

Domingo 12 de Septiembre. Diario de la Aventura

     "Nada. Nada. Nada. Llanto. Mami. Nervios. María Luján. Indecisión. Yo. ¡Al demonio!


    ¿A qué recordar aquellos dias tan difíciles para un pibe de 18 años que tenía que soportar un baño de angustia cada vez que regresaba a su hogar, cada quince días, y además enfrentar una dura vida en Buenos Aires, viviendo en un hotel, trabajando en algo que no le interesaba, sin amigos ni ayuda, salvo la hospitalidad de mis tías Flora y Chinda, que cada tanto me recibían un domingo en sus casa del Conurbano? Sólo el espacio que había encontrado en la clase de Borisoff en el IDA, donde me sentia en mi lugar y aprendía cada día el nombre de un músculo nuevo, una nueva forma de usar el pincel  la pluma o de interpretar una figura viva con un lápiz, un papel y un tablero, me reconfortaba y me daba ánimo para seguir resistiendo con la esperanza de que el tiempo me a la larga daría una mano.


    Mi primer visita al departamento de Quino fue con el objeto de agradecerle sus consejos por carta, mostrarle mis dibujos y pedirle consejo. Ya tomar el subte A y bajarme en la estación Castro Barros y caminar hasta el 400 ó 600 de esa calle era toda una aventura, dado mi desconocimiento de la gran ciudad. 

    Era un departamento cálido, amplio. Quino me recibió en una elegante sala de estar y no tardó en solicitarme que le mostrara los dibujos que yo llevaba en mi carpeta: algunas de las historietas que yo dibujaba en Ramallo y dibujos de las clases de Borisoff. Logró encontrar algo que elogiar en aquellos trabajos de principiante y no dejó de aconsejarme que siguiera en la brecha, que no aflojara. Más allá de mi vista, se oía la voz de quien adiviné sería su esposa, conversando con otra mujer.


    En algún momento le comenté que escuchaba a Julio Sosa en la radio y eso nos llevó a hablar un pc de tango. Encontramos que teníamos en común el desarraigo del provinciano en la gran urbe, y que el tango nos daba un eco reconfortante de aquella tristeza hecha de ausencias y lejanías.

    Finalmente tuvo la generosidad de prestarme varias revistas Mad, norteamericanas, ya que había visto mi decidida preferencia por el dibujo humorístico. Me serían muy útiles como modelo de trabajo profesional, y me sentí muy contento por su buena voluntad. Estas cosas eran las que me daban fuerza para seguir adelante pese a todo lo demás.

jueves, 9 de septiembre de 2021

HGO, la revista, llega a su tercer número

Después de una larga pausa, aparece nuevamente la revista virtual de historietas  HGO, llevada adelante contra viento y marea por César Antonio Vidal. Trae una amplia y variada selección de trabajos de muchos de los artistas que continúan produciendo a pesar de los complicados tiempos pandémicos que vivimos.


Habiendo colaborado ya en el N° 1, agradecemos al director que nuevamente haya incluído una historieta nuestra en este número. Se trata de Sin Piedad, que aparece en las páginas 56 y 57. Notemos que la revista trae nada menos que ¡162 páginas!



Link
al PDF para bajar o ver en línea: 

https://adobeindd.com/view/publications/878f3044-8ff6-4d3d-842d-3a7c4a206ad5/1/publication-web-resources/pdf/hgo_3.pdf

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