martes, 7 de septiembre de 2010

La Expo-Comics '10, cuando segundas partes fueron... ¡buenísimas!




Integrando una delegación argentina de 8 miembros (el doble que el año pasado),  el miércoles 17 de agosto viajé a Santiago de Chile invitado por los amigos trasandinosnos encabezados por don Miguel Ortiz, alma mater del evento, para participar de la segunda Expo-Comics, evento de nivel internacional del que ya había tenido el honor de participar en su primera edición.
El editor José Ferrán, Horacio Lalia, Sergio Ibáñez, Khato, Sebastián Ruppel, José Massaroli y Wally Gómez recibidos por don Miguel Ortiz en el aeropuerto de Santiago

 
Dos argentinos ante la casa de Pablo Neruda
Al día siguiente conocimos la Estación Mapocho, joya arquitectónca creada por el mismísimo Ingeniero Eiffel (el de la torre), antigua terminal del ferocarril y ahora pujante centro cultural. Allí se desarrolló una interesante conferencia de prensa, donde se habló más sobre el manga japonés que de la historieta que hacemos nosotros, pero se ve que el tema interesa y preocupa. 
La selección del comic: Gómez, Ibáñez, Meriggi, Massaroli, Khato, Ortiz, el español Carlos Gómez, Ferrán, Ruppel, Lalia y el chileno Fyto Manga en la conferencia de prensa del viernes
 Tras un día de descanso y paseos por la ciudad, amaneció el viernes 19 de agosto y dio comienzo la segunda Expo-Comics. Teníamos el precedente de un primer evento hecho el año pasado con toda la dedicación de sus organizadores, pero al que el público respondió en escasa cantidad, tal vez por problemas de difusión. Esta vez había que superar aquella experiencia.
Lalia, Ibáñez y Meriggi instalándose a primera hora
Abriendo el boliche
Un sector bastante variado de mi stand, en una gama que va desde el Punisher hasta Orquídeo Maidana
Lo que más llamaba la atención de mis visitantes, era una lámina de Aladino donde había que encontrar a varios personajes.
Chicos entusiasmados buscando a Aladino
Luego de instalarme y conversar con mis colegas chilenos, siempre cordiales y atentos, empecé  notar que este año las cosas iban a ser distintas: para empezar, la sede elegida, la Estación Mapocho, ubicada en pleno centro, era mucho más accesible para el público, que llegaba en buena cantidad. sobre todo después del mediodía.

¡Hubo que empezar a dibujar! la gente se interesaba sobre todo por mis dibujos para Walt Disney, pero, sorprendentemente para mí, también pedían ver el libro de ¡¡Juan Moreira!! y el de Orquídeo Maidana. Los ejemplares de Moreira empezaron a venderse...

La gente de Canal 13 de Santiago estuvo filmando y haciendo preguntas. Al ser proyectado este video a la noche, provocó que muchísima gente decidiera visitar la Expo durante el fin de semana:



El segundo día pudimos comprobar la efectividad de la difusión televisiva: cientos de personas llegaban a la Estación Mapocho en busca de su libro, su dibujo, su foto con los artistas...
El éxito empezaba a vislumbrarse. No faltaban ni el cosplay ni el folklore... ¡si hasta hubo un recital de flauta Zen!
  Tempranito, Meriggi se dirige a ocupar su puesto. En primer plano, mi vecino el dibujante chileno Néstor Ossandon
Saludando a Cristián Díaz, el creador del popular Capitán Chile
Siguen los jóvenes visitantes buscando a los personajes de Aladino, en una ilustración perteneciente a un libro de la colección Look and Find
Junto a Juan Vásquez, atendiendo nuestros stands
 Se presentó el primer libro de la flamante editorial argentina Napoleones... un magnífico sketchbook de Ricardo Villagrán
 y
Nuevamente, el cosplay fue uno de los platos fuertes de la Expo.
¡El dragón volvió a casa! Un año después, la remera volvió a encontrarse con su simpática autora, la ilustradora Daniela Montané 
 El domingo fue el día que colmó todas nuestras espectativas: la marea de gente nos envolvía y perdí de vista a los otros dibujantes; cada stand era una isla en la que el artista se concentraba a lo que más le gusta, dibujar, rodeado por una muralla humana que esperaba su dibujo. ¡Fue emocionante!


A las 15 horas recién pude escapar de mi stand, pero sólo con el fin de dar una charla sobre mi trabajo para Disney, junto con Raúl Bratesco, un ser humano excepcional y talentoso dibujante que colaboró 30 años con Vicar, el célebre dibujante chileno de patos.











Raúl Bratesco desparramando simpatía para grandes y chicos
Como segunda parte de la charla presenté mi libro ¡¡Juan Moreira!!, cuando ya me quedaba sólo un ejemplar; el resto me había sido arrebatado de las manos antes de llegar a la presentación, lo que habla del interés que despertó en quienes lo vieron y hojearon.
 Una novela gráfica de impecable factura, creada por el guionista Marco Rauch y el dibujante Gonzalo Martínez y presentada por Mythica Ediciones con el auspicio del Gobierno de Chile. ¡una lección para que nuestros gobernantes aprendan: la historieta puede ser cultura!
 
Siempre hay un Batman en estos eventos. Aquí, con mi vecino de stand, Juan Vásquez, el mítico artista chileno
 Los artistas argentinos dibujando a full
La ilustradora Daniela Gallardo junto a uno de sus ídolos: Horacio Lalia
Luego de almorzar un alfajor, volví a mi puesto de combate, donde me esperaba pacientemente la gente, padres y madres con sus niños, sobre todo, para llevarse su patito. Así seguí hasta que empecé a oir los típicos ruidos de cuando se desarman los stands.
Efectivamente, casi no quedaban dibujantes, los stands estaban siendo desarmados cerca mío. ¡Y yo seguía teniendo delante una larga fila de chicos esperando su dibujo! Debo confesarlo: me puse nervioso. No había parado casi desde las 10 de la mañana y eran más de las 20 horas , tenía que guardar mis cosas y la gente no aflojaba. Hice lo que pude; espero que si alguien se quedó sin su dibujito, comprenda y que ¡tengamos el año próximo la oportunidad de compensarlo!
Alguien me dio la gran alegría de pedirme un Tío Rico con un Orquídeo. ¡Gracias, Manolo! 
 Despidiéndonos de la Estación Mapocho
 


 Reparadora cena el domingo en el Hotel Foresta
Paseando con el creador de Nekrodamus por el cerro Santa Lucía, en pleno centro de Santiago
 
 Almuerzo de despedida en el turístico Mercado Central con los Ortiz. Rodrigo, a la derecha, estuvo siempre al pie del cañón resolviendo prestamente todo lo que hacía a la organización del evento



Esta Expo dejó un saldo muy positivo. El público respondió ampliamente así como los artistas invitados. No podemos evitar pensar que la tercera llegará todavía más lejos! Que así sea!