lunes, 13 de diciembre de 2010

Vuelven los Maestros


En estos días recibí por correo un ejemplar del libro recientemente publicado por La Duendes: Especial, Maestros de la Historieta Argentina. 

Abrir el sobre y hojearlo ávidamente fue lo primero. Sí, ahí estaban; ellos: Los grandes de nuestra historieta volvían del pasado cual si un túnel del tiempo se hubiera abierto ante mis ojos asombrados.

Carlos Casalla, Cacho Mandrafina, Enrique Breccia, Osvaldo Laino, Horacio Lalia, Quique Alcatena, Meiji, Limura, Sanyú... y sobre todo él:  mi Maestro "particular", el que me tuvo como ayudante en aquella vieja casa de la calle Zapiola, el que supo enseñarme los secretos de la profesión mientras deslizaba su pincel sobre mis modestos dibujos a lápiz, transformánolos mágicamente... Lito Fernández, claro.

Si el libro se hubiera acabado ahí, habría cumplido con la promesa de la tapa... pero no: había mucho más: una segunda parte con algunos de los maestros del mañana, seguramente;  mucha gente talentosa con ganas de dibujar, crear, contar: la gente de La Duendes, de la que me enorgullezco de formar parte, desde que Alejandro Aguado, su incansable conductor, me permitió sumarme a sus huestes.

Diego Aballay, Fer Gris, Keki, Chelo Candia, Taro, Serafín... el mismo Aguado con una aguda visión de la dura historia patagónica, en fin... ¡162 páginas de pura historieta argentina de ayer y de hoy! Una hazaña, publicar algo así en nuestro país en estos tiempos.

Y como algún defecto tenía que tener este feliz ejemplo de sumatoria de lo mejor de lo viejo con lo mejor de lo nuevo, integran el volumen una historieta mía de 3 páginas (Y Aquí Estoy, publicada antes en FierroZona 84), y de yapa... ¡una página de Orquídeo Maidana a todo color con el tango Malevaje, nada menos que en la contratapa!






















¿Qué más puedo decir?: ¡Gracias La Duendes, gracias Alejandro, mucha suerte con este nuevo hijo de una editora que se viene desde la Patagonia con todo el empuje del viento del Sur! ¡Sigan así!