
Hoy hace justo un mes, el
15 de junio, pocos días después de cumplir
68 años, el historietista
Sergio Mulko falleció en la ciudad de
Río Cuarto, provincia de
Córdoba, donde residía con su familia desde hace mucho tiempo.
Habiendo sido el dibujante que más episodios ilustró de la legendaria saga
Nippur de Lagash (y muchos de los mejores), el guionista de una de las más enigmáticas y fascinantes etapas de la serie
Gilgamesh el Inmortal, el dibujante de infinidad de guiones de
Ricardo Ferrari y muchos otros guionistas, el artista que diera forma a la versión en historieta de
El Planeta de los Simios escrita por
Jorge Morhain para una editorial ignota y hoy objeto de culto, el creador en guión y dibujos de la serie
Rod para la editorial
Record, el que se dio el gusto de juntar a
Gilgamesh y al
Eternauta en una historieta singular, escrita por
Toni Torres, el que hasta hace pocos días venía dibujando nuevamente los guiones de
Robin Wood para
Italia, en fin,
uno de los más talentosos, dinámicos y originales dibujantes de su generación, no es de extrañar que la triste noticia, acompañada de sus dibujos y datos sobre la larga trayectoria que describió durante más de
40 años, haya aparecido en muchos sitios de la red.
Encuentro Dibujantes, Rosario, 2009, donde Sergio dijo unas palabras memorables en donde puso todo su amor por el dibujo y dio a los jóvenes que lo oían una entrañable lección de apego desinteresado al estudio y a la vocación
Reunión Columba, 2011 con Alberto Caliva, Cacho Mandrafina y Gianni Dalfiume
Con Ramón Columba hijo, quien condujera la editorial por muchos años
Por eso, no repetiré tanta buena información que se puede hallar fácilmente, tantas páginas... Mi punto de vista es otro. El de un
amigo.
La suerte nos favoreció aquella noche de 2011, cuando nos ganamos las célebres "palomitas" de Columba
Lo conocí en algún momento de
1975, esperando ser atendido en la ventanilla de
Columba. Un tipo algo mayor que yo
(un joven, diría ahora), de anteojos, mirada irónica, sonrisa que invitaba al diálogo:
"¿Tienen algún guión del muchacho de Lagash?...", preguntó y tuve la sospecha de quién era. Poco después, ya que estaba cerca, me doy una vuelta por el
estudio Géminis, donde seguramente hallaría a
Frank Szilagyi y otros dibujantes amigos, y ahí me lo vuelvo a encontrar. Las presentacionaes de rigor, y compruebo que estoy frente al autor de una de las páginas que yo había copiado allá por
1972, cuando quería presentarme en
Columba y sabía que la consigna era imitar a uno de los que ya se lucían. Yo había elegido una página de
Nippur de Lagash ilustrada por este tipo que llegaría a ser uno de mis más grandes amigos.
Mulko.
Estudio Géminis, 1984, con Pancho Camet, Ángel Fernández, Ramón Gil, Gaspar González, Caliva y Horacio Merel
Estudio de Jaime Díaz, 1986, con Jesús Balbi y Caliva, después de una noche de arduo trabajo
Pero siento que no es momento para seguir recordando las tantas etapas en que se desarrolló esta amistad. Tal vez más adelante, cuando el dolor de esta pérdida irreparable haya ido dejando paso a la nostalgia agradecida por tantos momentos compartidos, a los gratos recuerdos, a la mansa aceptación de un designio supremo, inapelable...
Festival Frontera, Morón, 2005, con Szilagyi
Buenos Aires, 2008, con Caliva, Frank Szilagyi, Gil, Jorge Gemelli y Gaspar
Digamos por ahora, simplemente, que compartimos muchos días de trabajo en
Géminis, donde
Sergio llegaba una vez al mes desde
Mar del Plata, donde vivía, y luego
Río Cuarto, donde se mudó después de casarse, para efectuar los últimos retoques antes de las periódicas entregas de material para la editorial
Columba; que compartimos más de un año de trabajo como compañeros en los estudios de
Jaime Díaz, que no nos cansábamos de las largas caminatas por
Mar del Plata, Las Grutas, Merlo (San Luis), Capilla del Monte, Rosario, y siempre
Buenos Aires, donde seguimos los pasos de
Adán Buenosayres, cuya existencia él me reveló; que revolvíamos incansablemente los viejos ejemplares de la librería
Mercurio cada vez que pasábamos por la calle
Corrientes; que frecuentamos las mesas de
Pippo, donde sazonábamos los eternos vermicellis con vino tinto,
Mika Waltari,
Raymond Chandler, Madame Blavatsky, filosofando sobre dibujo, historia, ocultismo; muchas veces junto con
Frank Szilagyi, el querido tercer miembro de aquel
"trío más mentao" que conformamos cuando nos acostumbramos a ir a comer pizza al salir de las sesiones de modelo vivo de
MEEBA aquellos sábados de los
'70 y que se prolongó en los largos años que nos trajeron hasta este presente desolador.
Las Grutas, 2005 con Raúl Barbero
Encuentro Dibujantes, Rosario, 2009, con Alejandro Aguado y Keki
Cuando Leo Gioser (Mulko) se encontró con el libro que recopilaba sus guiones de Gilgamesh, en Rosario
Rosario, 2009
Los recuerdos se agolpan y será mejor que este breve homenaje quede aquí, por ahora. No le gustaban las despedidas largas. Ya habrá tiempo más adelante de recordar otras cosas, con más calma.
Las Grutas, 2005
Sergio, cuando colgué el teléfono, luego de la escuchar lo que nunca hubiera querido oir, estuve un rato sin poder comprender lo que había ocurrido. Sólo encontré una manera: salir a caminar, por calles del barrio que alguna vez habíamos recorrido, haciendo de cuenta que estabas ahí, al lado, llamándome la atención sobre algún objeto cualquiera, deteniéndote a recoger una revista caída, comentando una nueva paradoja... y así, poco a poco, me fui dando cuenta que, como decía
aquella canción,
"La soledad es un amigo que no está..." sí, pero que
también
"Ves que sus sueños son luces en torno a vos y te das cuenta que ya nunca ha de morir".
¡Y es así, nomás, hermano!