jueves, 23 de junio de 2011

Recordando a Jaime Díaz

Fue un 20 de junio, hace dos años, cuando  el mundo de los dibujos animados se puso triste: se había ido un Animador, un luchador, un amante de la animación por sobre todas las cosas. Un argentino que desarrolló buena parte de su carrera en los Estados Unidos, pero que cuando pudo, supo regresar y compartir sus logros y conocimientos con muchos de sus colegas y compatriotas. Fue un duro golpe enterarse de que Jaime Reyes Díaz ya no estaba con nosotros.


Con uno de sus más cercanos colaboradores, Armando Dacol, en el estudio de la calle Perú

Algún día habrá que contar la historia del enorme estudio que Jaime levantó en la calle Perú al 500, donde llegaron a trabajar decenas de dibujantes, entre ellos, los mejores profesionales del momento; maestros como Néstor Córdoba, Carlos Pérez Aguero, Natalio Zirulnik, Alberto Grisolía, Carlos Constantini, Ubaldo Galuppo, Falín, Silvia Nanni, y tantos otros, produciendo toda clase de animaciones y layouts para Hanna- Barbera, Walt Disney, Ruby Spears y otros grandes estudios.Desde 1983 hasta mediados de los '90, Jaime Díaz Producciones fue la meca del dibujo animado en la Argentina. Y una gran escuela: de allí salieron muchos de los profesionales que hoy descuellan en la profesión.

Épocas de gloria del estudio, en 1984. Arriba: Horacio Saavedra, Dacol, Jaime Díaz, Barbero, Mordillo, Cedrés, Caro, Quartieri, Álex Salas, y Constantini. Abajo: Cativa, Luque y Sánchez

Jaime también supo oficiar de puente entre la Disney y un importante núcleo de historietistas argentinos, la mayor parte provenientes de Dante Quinterno. Desde mediados de los '70, bajo la supervisión de Adolfo de Urtiaga, una enorme cantidad de historietas "Disney" empezaron a fluir desde Buenos Aires hacia el mundo. Años después, en 1991, yo mismo tendría la oportunidad de iniciarme en ese difícil estilo y llegar a formar parte de aquel equipo, en el que se destacaban dibujantes como José Quartieri, Aníbal Rodríguez Uzal, los hermanos Saavedra, Rubén Torreiro, Raúl Barbero y muchos más.

 Jaime en Hollywood con un célebre "Chiflado": Moe

Personalmente, le debo muchísimo a Jaime, no sólo por haberme llamado a formar parte de la sección de layouts de su estudio, conducida por Armando Dacol, en 1985, sino por las valiosas enseñanzas que me iba dejando con cada comentario, cada boceto, cada corrección, cada broma. Allí tueve el privilegio de trabajar junto a glorias de nuestra historieta como Héctor Torino, Jesús Balbi, Sergio Mulko, Carlos Leopardi, Daniel Haupt, Carlos Meglia y tantos otros...¿qué mejor escuela que ésa? Todo este aprendizaje marcó un antes y un después en mi carrera profesional.

A mediados de los '90 las cosas se complicaron para Jaime: la economía no lo favorecía (el "uno a uno" fue devastador), algunos proyectos no dieron el resultado esperado, el estudio empezó a mudarse a espacios cada vez más reducidos en Belgrano, Diagonal Sur, y finalmente Plaza Italia, hasta que decidió regresar a los Estados Unidos con su familia. Desde allá continuó mandando algunos trabajos,  Sabíamos que había retomado su carrera de animador y le iba bien. Era un profesional muy apreciado por sus pares y allá estaba verdaderamente "en su ambiente".



Gaucho Pampa from fredseibert on Vimeo.


Como todos los que Hacen, Jaime tuvo que enfrentar críticas, y juicios adversos. Ahora ya todo eso es historia. Y queda  lo mucho que dibujó, las películas que dirigió, los premios que ganó, los dibujantes que formó; queda el recuerdo de aquel hombre pelirrojo, alegre y locuaz que se paseaba enfundado en su campera de cuero por el estudio, siempre listo para detenerse ante la mesa de trabajo de cada dibujante y dedicarle un chiste, una observación, un consejo, con su extraño acento chaqueño-californiano. Un emprendedor de alma al que muchos sentíamos como un amigo.

Algunas de las infinitas criaturas salidas del infatigable lápiz de Jaime Díaz

Los que tuvimos la suerte de trabajar y aprender contigo, te recordamos con mucho afecto. Desde hace dos años, nuestro mundo, el del dibujo, el de la alegría, se quedó más chico. ¡Gracias por todo, Jaime

martes, 14 de junio de 2011

Un soldado en las Malvinas

 Lo sacaron del cuartel,
Le pusieron en las manos
Las armas y lo mandaron
A morir con sus hermanos.

Se obró con suma prudencia,
Se habló de un modo prolijo.
Les entregaron a un tiempo
El rifle y el crucifijo.

Jorge L. Borges

A los pocos días del fin de la guerra de la Malvinas, en 1982, pasé por un quiosco y me llamó la atención la tapa de una revista de actualidad donde se veía una solitaria cruz de madera clavada en la nieve y de la cual colgaba un rosario. La imagen me conmovió profundamente, sobre todo al levantar la vista y comprobar que todo seguía igual en Buenos Aires: la gente se preocupaba de las cosas de siempre, nada hacía notar que acabábamos de perder una guerra.


Era la época en que la revista Caras y Caretas recibía generosamente toda idea nueva que les pareciera publicable, así que llevado por el sentimiento o la inspiración, dibujé estas dos páginas confiando en su publicación.  Lo sentía como un homenaje a aquellos soldaditos de 18 años que habían combatido valientemente, allá lejos, solos, entre un frío mortal y el fuego atroz de la guerra, un combate desparejo contra el Imperio Británico apoyado por los Estados Unidos. Un intento muy simple, vano tal vez pero sincero, de que no se perdiera su recuerdo entre el fárrago insensible de la ciudad.


 No fue tan fácil que se publicara esta historieta, sin embargo. El director, Héctor Alberto Descalzi y su segundo, Ricardo Hugo Propato, determinaron que no eran momentos para revolver heridas. Tal vez tenían razón. Por eso me sorprendió cuando al año siguiente, ellos mismos me pidieron la historieta para publicarla en el primer aniversario de la guerra. Así fue como al fin vio la luz  ¡Soldadito! en la Caras y Caretas N° 2197 de abril de 1983.


Los originales se perdieron nunca supe cómo. Por suerte me quedó un ejemplar de la revista. Hoy, al recordar un aniversario más de aquel hecho tremendo que los argentinos no debemos olvidar, quiero compartir con todos esta pequeña y modesta contribución a la memoria de los héroes que dieron su vida por la Patria.

viernes, 3 de junio de 2011

Sobre patos y gauchos. Charla con Raúl Bratesco y presentación de ¡¡Juan Moreira!! en la ExpoComics '10 de Santiago de Chile

Tarde pero seguro, apareció en YouTube la filmación completa, realizada por Rodrigo Ortiz, de la charla que dimos en agosto de 2010 con el artista chileno Raúl Bratesco y la moderación de Antonio Perez Cares, durante la Expo-Comic '10 de Santiago de Chile.








Fue una larga y simpática charla, donde arrancamos contando nuestras experiencias en el mundo de Disney, en el que Bratesco ha desarrollado una larga trayectoria junto al célebre dibujante chileno Víctor Arriagada (Vicar).





En la segunda parte de la charla, me tocó presentar , por primera vez internacionalmente, mi libro ¡¡Juan Moreira!! Grande fue mi sorpresa al ver el interés que la historia de nuestro gaucho legendario despertaba en un país donde no era probable que fuera conocido. Esto confirma mis sospechas de no sólo estamos ante un mito nacional, sino que éste cuenta con todos los elementos como para constituirse en un personaje de proyección latinoamericana.





En síntesis, fueron momentos muy lindos, compartiendo la mesa con un ser humano y artista de una calidad excepcional, Raúl Bratesco (o Bratesko, seudónimo que usa para pasar desapercibido), quien me honra llamándome su amigo desde que nos conocimos, en la Expo Comics '09.

jueves, 26 de mayo de 2011

Preguntas para Juan Arancio

"¿Qué le preguntarías a Juan Arancio?" me preguntó no hace mucho Alejandro Aguado y pasó a informarme que un amigo iba a ir a entrevistarlo a su casa de Santa Fe.  Le mandé unas cuantas que se me ocurrieron de inmediato; estaban destinadas a sumarse a las que este amigo le formularía y que se publicarían en La Duendes.  Este dibujante santafesino, maestro de la pluma, que admiró a los lectores de la revista Hora Cero, las editoriales Columba y Record, que supo crear personajes gauchescos únicos como El Chumbiao y también deleitar a los niños con cientos de ilustraciones para Anteojito y otras publicaciones de García Ferré, que no dejó de pintar gauchos, caballos y paisajes con mano maestra, en fin, un enorme artista.

Un personaje escrito por Oesterheld y dibujado por Arancio, en la Feria de Frankfurt, 2010

Siempre recuerdo cuando lo veía llegar a la redacción de Anteojito con sus dibujos, su buen humor y un infaltable cuento que invariablemente nos hacía desternillar de risa. O sea, que para mí fue una gran alegría poder mandarle algunas de mis inquietudes por medio de un amigo de Alejandro. Lo que yo no sabía es que se trataba también de un amigo mío: el talentoso caricaturista, dibujante, líder de la Asociación de Dibujantes Independientes de Santa Fe y, como si todo esto fuera poco, cantor y compositor de los que cantan "con fundamento", al decir de Martín Fierro, Ramiro Rossi.

Con Ramiro, durante la mustra del Bicentenario, en Rosario

Sólo quedó en el tintero una pregunta que se me ocurrió a último momento y que llegó a tarde a la entrevista: "¡Qué nos puede contar sobre el legendario Pablo Pereyra, director de arte de la editorial Frontera y maestro de innumerables dibujantes?" Seguramente alguna anécdota guardará Arancio entre sus tantos recuerdos, así que ya tenemos material para ir planeando una segunda entrevista. Bueno, basta de palabrerío y vamos a la nota completa, tal como la publicó Ramiro en su propio blog:

sábado 21 de mayo de 2011

Entrevista a Juan Arancio (www.juanarancio.com.ar)


Entrevista a Juan Arancio
(Ramiro Rossi, Santa Fe, Argentina, viernes 20 de mayo de 2011)

Con un manojo de preguntas formuladas (y remitidas vía e-mail) por Alejandro Aguado (La Duendes, Historieta Patagónica) y por el dibujante bonaerense José Massaroli, me acerco a la casa de mi amigo y maestro Juan Arancio: dibujante, pintor, ilustrador, historietista y, como él dice: “argumentista”.

Con sus casi 80 años (el 24 de agosto próximo los cumplirá) y sobrellevando estoica y positivamente una enfermedad que lo afecta, Juan me recibe.
  Y aunque ella pida no figurar en esta nota ni en las fotos, ella, Graciela Clemente, su compañera, merece ser mencionada. Y también Tobías, su perro barbincho, idéntico a los que dibuja Juan y al que yo pedí que Graciela fotografiara para mostrar a la gente porque Tobías es un perro de los de Juan Arancio, el típico barbincho que puebla sus paisajes isleños junto a niños en “pata y en cuero” disfrutando del vivir.
  
Tobías, el "barbincho" de Juan, presentándome sus saludos.

Juan y Graciela me convidan unos mates. Junto a ellos está también el escritor Danilo Doyharzábal, entrañable amigo de Juan y compinche de muchas presentaciones mutuas por los pueblos de las provincias argentinas.

Doy comienzo al ping pong de preguntas y respuestas empezando con la lista que me remitiera Alejandro Aguado de La Duendes, Historieta Patagónica.

RR- ¿Cuántos años tiene? ¿Adónde nació y adónde reside actualmente?

JA -Tengo 79 años (este año cumplo 80). Nací aquí, en Santa Fe y resido aquí, en Santa Fe.

RR- ¿De cuando y dónde el gusto por el dibujo y por qué la historieta?

JA-  Ya a los 6 años, me recuerdo dibujando en la arena de la isla, a la que me llevaban mis hermanos Salvador (al que le decíamos “Tito”) y Felipe. Ellos, además, me pedían que fuera a comprarles las revistas de historietas como El Tony, por ejemplo. A mí me gustaba leer Pif Paf, Sansón y su hijo y me gustaba representar escenas y situaciones de la vida de la gente de mi barrio, a la manera de un Evaristo Carriego, pero a través del dibujo.

RR- ¿Cuándo y en que medio empezó a publicar?

JA- En el Diario El Interior de Santa Fe, en la década de 1950.

RR- Tal vez, uno de los géneros con el que más se lo asocia es el gauchesco o el histórico, por series como El chumbiao o el Capitán Ontiveros. ¿Qué destaca de ese género, hoy tan poco presente en la historieta argentina?

JA-  El conocimiento de nuestra historia es fundamental y creo que, a la inmensa mayoría, nos gusta la historia. Luego, lo gauchesco, particularmente me apasiona. Cuando era un muchachito y trabajaba vendiendo frutas, pasando por la Librería Hernández (que vendía y canjeaba libros usados), propuse al encargado canjearle frutas por el Martín Fierro y por Cazadores de ballenas, de Emilio Salgari. Así pude obtener esos libros en aquella oportunidad y me fui adentrando en el mundo de lo gauchesco y en el de la ficción.

RR- ¿Por qué le parece que el género gauchesco gusta tanto en el interior y no tanto en Buenos Aires?

JA- Supongo que porque en el interior el contacto con el mundo del campo y lo gauchesco es más próximo que en la gran ciudad y, por ello, hay una mayor afinidad con el tema.

RR- Usted dibujo historietas como Patria Vieja, guionadas por el mítico Oesterheld ¿Cómo era su forma de trabajo y durante cuántos años trabajó con él? ¿Lo conoció personalmente?

JA- Lo conocí personalmente y trabajé con él hasta la disolución de su editorial. La forma de trabajo era la estándar, te daban los argumentos y uno los dibujaba. Se daban indicaciones para cada viñeta, pero había un margen de libertad para crear sobre ello. Se pagaba contrarreembolso por cada página de historieta entregada.

RR- ¿Usted trabajó en diversos medios con lectores y formas de trabajo bastante diferentes como Columba, Clarín, Anteojito, etc. ¿Cómo era trabajar en esos medios y cómo se adaptaba a cada uno de ellos?

JA- En casi todos ellos, las formas de trabajar eran similares. Te entregaban el argumento y se te pagaba por página (lápiz, tinta, todo) entregada .
En todos los casos, uno estaba obligado a estar muy bien documentado para acertar en todo en la descripción de personajes, lugares, etc. Yo debía tener siempre una cada vez más completa biblioteca para ello.

RR- ¿Cómo era trabajar en Columba: tiempos de entrega, cantidad de páginas que había que realizar por mes, etc.?

JA- Cada dibujante establecía un arreglo particular con la editorial. En mi caso, debía entregar una página de historieta por día y cobraba contrarrembolso por cada página entregada.

 RR- ¿Cómo cree que repercutió la desaparición de Editorial Columba en los autores y en los lectores?

JA- Para los autores fué una muy importante fuente de trabajo. Su pérdida es lamentable, es un dolor. Para los lectores, un muy buen modo de acercarse a la literatura, a través de los magníficos argumentistas que escribían allí.

RR- ¿Usted se podría contar entre los autores que perdió la gran mayoría de los originales, algo que le sucedía a los que publicaban en Columba y Récord?
JA- Sí. Pero debo destacar que conservo originales que publicaba en Anteojito.

RR- ¿Con cuáles guionistas trabajó y cómo era la forma de trabajo?

JA- Te enumero los que recuerdo en este momento: Oesterheld, Mino Milani, Heredia, Trillo, Saccomanno. También adapté textos. Como en el caso de “Una excursión a los indios ranqueles” de Lucio Mansilla o del "Conventillo de La Paloma” de Vaccarezza.
  La forma de trabajo era la estándar. Te entregaban los argumentos y uno dibujaba. Pero siempre, uno debía documentarse correctamente para representar lo más fidedignamente posible lo escrito.

RR- En el exterior trabajó para Inglaterra, Italia y EEUU (Disney). ¿Cómo era la forma de trabajo?

JA- Trabajé a través de una agencia de diarios que regenteaba Belevicio. El me entregaba los argumentos (en español) y yo dibujaba. Otros se encargaban de colocarle los textos en los respectivos idiomas de los destinatarios.

RR- ¿Se conoció en nuestro país todo lo que publicó en el exterior?

JA- Hay dos historietas que publiqué en el exterior que, hasta hoy, aquí, no se han conocido: Jaco, el oso malo y Jack, el tiburón blanco.

RR- A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios, distinciones y nombramientos, tanto en nuestro país como en el extranjero. ¿Qué balance hace de su carrera?

JA- Satisfactorio. Si hoy tuviera que volver a hacer todo lo que hice, lo haría nuevamente.

RR- Como pintor también ha desarrollado una muy importante carrera. ¿La obra desarrollada a través de la pintura tiene algún punto de contacto con la que desarrolló en historieta?

JA- Sólo el tema histórico es un punto de contacto, pero nada más. He pintado la fundación de Santa Fe (por amor al arte y al tema) y varios cuadros de motivos históricos que me fueron encargados.
Luego, aparte, he buscado expresar, de memoria (siempre dibujo y pinto de memoria), el mundo de la isla y sus habitantes.
 
RR- El paisaje y su gente, los habitantes del ámbito rural tienen una gran presencia en su obra. ¿Por qué dicha preferencia por esa temática?

JA-  Porque ha sido el ámbito que más he frecuentado toda mi vida. La isla y el campo y su gente. Estoy lleno de imágenes de todo eso (imágenes que quiero y atesoro).

RR- ¿Preferencias, autores que recomendaría leer o ver o que se deban valorizar?

JA- Rembrandt, Sorolla, Millet.

RR- Consejos, sugerencias, para los autores que se inician.

JA- Hablar menos y hacer más. Estudiar.

RR- ¿Cómo ve el panorama de la historieta en el país, en la actualidad?

JA- Soy optimista porque la mayoría de las personas gustan y necesitan de estas cosas. La historieta tiene futuro.

RR- Ahora paso a preguntarle las inquietudes que me remitiera el amigo José Massaroli, de Ramallo, provincia de Buenos Aires. ¿Cómo aprendió a manejar tan maravillosamente la pluma?

JA- Practicando, experimentando, dibujando mucho.

RR- ¿Se acuerda de alguno de los cuentos humorísticos que contaba cuando llegaba a García Ferré a entregar sus originales?

JA: - Recuerdo el del “agujero en el techo” y era así:
Va un vendedor ambulante por un rancherío y se desata una terrible tormenta.
Un paisano lo invita a guarecerse en su rancho para protegerse del temporal. Una vez adentro, el vendedor advierte que, en el techo del rancho, hay un tremendo agujero por donde entra mucha agua.
No soporta la incomodidad y le dice al paisano: -Disculpe, pero ¿Por qué no arregla ese agujero en el techo?
-Si me subo ahora a arreglarlo, me voy a mojar todo- le responde el paisano.
- Bueno- le retruca el vendedor- arréglelo cuando no llueva.
- Y si no llueve – le dice el paisano- ¿Para que lo voy a arreglar?

RR- ¿Alguna vez vivó fuera de Santa Fe?

JA- No.

RR- ¿Cuál es su visión de la historia argentina en cuanto a la oposición “Civilización y barbarie” y en cuanto a gauchos versus indios?

JA- En cuanto a Civilización y barbarie habría que preguntarse adonde estaba la civilización y adonde la barbarie y en cuanto a gauchos versus indios, no estaban en situaciones tan distintas. El indio, hasta hoy, ha sido despojado y el gaucho, usado. Ambos por intereses de terceros.

RR- ¿Cómo ve el futuro de la historieta gauchesca?

JA- Le veo futuro, porque como dije, a la inmensa mayoría le gusta la historia (que le cuenten historias) y porque la gente del interior (que es mucha) tiene afinidad y cariño por el tema.

RR- José me manda a decirle que le envía un fuerte abrazo, de parte de un muchacho que lo veía llegar a García Ferré con asombro y admiración y recortaba, invariablemente, sus dibujos de cada número de la revista Anteojito y que, todavía, conserva los mini-libros que usted ilustraba haciendo maravillas con esa pluma envidiable, única.
  ¡Muchas gracias, Juan, por tu tiempo, tu disposición y tu obra!

Ramiro Rossi
Santa Fe, Argentina, Viernes 20 de mayo de 2011

martes, 17 de mayo de 2011

Los personajes de Disney y García Ferré visitan Concordia, Entre Ríos

Continuando el relato de mis andanzas por Concordia junto con Raúl Barbero, recordemos que el  viernes 29 de abril, en la Biblioteca Serebrinsky, a las 19 horas, habíamos presentado ante el público entrerriano mi libro ¡¡Juan Moreira!!

Presentando el libro, Barbero, Massaroli y Jaimo

Sin embargo, nuestras actividades habían empezado unas horas antes, al mediodía, cuando  Laura Pérez, fundadora de la librería Saltalibros y organizadora de toda la movida, nos conduce hacia nuestra primera misión oficial: dar una charla en La Jirafa Azul, una hermosa escuela-granja, creada no hace demasiado tiempo y ejemplo de lo que se puede hacer por los chicos con energía e imaginación.

 


La idea es contarles a los pequeños alumnos cómo es la vida de dos profesionales del mundo del dibujo: un  animador que ha participado en la realización de las últimas películas de García Ferré, el Dibu y otras, Raúl Barbero, y que además compartió años conmigo de trabajar para Hanna-Barbera y otros estudios de animación para televisión y la realización de casi todas mis historietas del Pato Donald para Europa.

Pero los chicos prefieren la acción a las palabras y pronto nos vemos rodeados, frentre a los pizarrones y mesas, dibujando patos, Dibus, Hijitus y Larguiruchos a granel. Al poco rato, nos muestran sus propios dibujos, de una creatividad asombrosa, hechos ahí mismo, al calor de lo que ven.


Es una experiencia maravillosa ver a los alumnos moviéndose por un amplio espacio, bajo el sol, disponiendo de un pedazo de bosque virgen ahí nomás, entrando en aulas grandes y bien iluminadas por la luz del día, Todo esto, realmente, emociona a alguien que vive a regañadientes entre el asfalto y el cemento de Buenos Aires.


El segundo día, el sábado 30,  no resulta menos agitado. Recorremos la plaza principal y la peatonal de la ciudad por la mañana, con una visita al Museo Arruabarrena incluida. Una mansión señorial en pleno centro de Concordia, muy bien conservada, llena de objetos que pertenecieron a la opulenta familia que la habitó.


A las cinco de la tarde se abren las puertas de la Biblioteca Serebrinsky nuevamente y entra un aluvión de chicos con sus padres, muchos de ellos que nos habían conocido el día anterior en la escuela-granja, lápiz y papel en mano. Vienen dispuestos a aprender los secretos del dibujo de una historieta del Pato Donald,  "la cocina", como decimos en nuestra jerga, según el modesto saber y entender de dos autores que llevan décadas trabajando en esto.






¿Cómo explicar el entusiasmo desbordante de estos pibes? Pese a que la tarea encomendada no es fácil, nos presentan un dibujo tras otro, con una gran dosis de frescura y creatividad. No resulta tan fácil para los más grandes, tal vez porque la mente les exige más y eso los frena un poco; pero al final nadie se queda sin dibujar, lo que era mi propósito:



"Todos tienen que trabajar",  les había dicho, mientras explicaba cómo dibujar un pato, cómo componer una página de historieta y Raúl les muestra el paso a paso de una ilustración para una tapa de revista y los secretos de su especialidad: el pasado a tinta de mis dibujos a lápiz.





Cuesta, pero en algún momento (demorado lo más posible) hay que poner fin al taller, porque todavía nmos queda la charla de cierre. Se trata, simplemete, de responder a las preguntas que los presentes nos hacen, sobre la historieta, la animación argentinas y el papel que nos tocó y nos toca jugar en ellas. Todo esto se desarrolla en un clima de cordialidad y buen humor. La charla se extiende mientras quedan preguntaspor contestar.

 

El final a toda orquesta se desencadena cuando vuelve la gente de la revista Panza Verde,  y ahora sí podemos charlar largo rato sobre todo lo que están haciendo y cómo planean festejar sus 25 años dentro de poco. Como les dije: "¡Haremos lo posible por estar!"  La entusiasta gente de la Biblioteca, con su director Enrique da Costa Leites a la cabeza empieza también a planear nuevos eventos para el futuro, en vista del buen éxito de éste. Todo hace suponer entonces, que ¡pronto nos verán de nuevo por aquí los amigos concordienses!

Final de un día agitado: la familia Pérez con Massaroli, Da Costa Leites y Barbero

El día siguiente no se prolonga mucho, ya que tenemos pasaje para Buenos Aires apenas pasada las 13 horas, pero alcanzamos a disfrutar de la hospitalidad de la familia Pérez, padres y tíos de Laura, quienes nos reciben con un espectacular asado a orillas del río Uruguay, en un lugar de mucha paz y belleza llamado Puerto Yeruá.


Desde aquí,nuestro sincero agradecimiento por todo, y especialmente a la persona que tuvo la idea y la supo llevar a cabo contra viento y mares, de acercar este pequeño aporte a la vida cultural de la zona. ¡Gracias, Laura, gracias, Concordia!
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