martes, 1 de marzo de 2011

Historietas que la vida me dejó...

Hay historietas que me han acompañado toda la vida. Viejas, amarillentas y gastadas, algunas a punto de desintegrarse, siguen estando ahí, en un rincón de mi estudio. Olvidadas a veces por años, en el momento menos pensado me las encuentro y no puedo evitar dejar todo y quedarme mirándolas, leyéndolas de nuevo, descubriéndolas por enésima vez, comprendiendo que son ya parte de mí; para siempre.

Por eso, hoy que gracias a la técnica se puede, quiero compartir con todos ustedes, amigos que transitan el espacio virtual, mes a mes, estas queridas historietas que, para mí, son sin duda, IMBORRABLES.



Para empezar, El Capitán Maldito, una creación de Héctor G. Oesterheld y el dibujante italiano Dino Battaglia: el único capítulo del Capitán Caribe que he leído; y no creo que ningún otro lo supere. Siempre me conmovió profundamente el guión, capaz de dejarnos pensando en muchas cosas, y el tremendo clima que le dan los dibujos y el genial claroscuro de Battaglia.  

Una Obra Maestra, publicada en un Super Misterix de comienzos de los 60, del que no me queda ni la tapa ni la fecha. Si alguien puede aportar esos elementos... ¡bienvenido!